Allianz Global Investors (AllianzGI), una de las principales gestoras de activos del mundo, considera que la economía mundial afronta el último trimestre de 2026 con un nuevo impulso, respaldado por la solidez del crecimiento, la mejora de la confianza empresarial y la continuidad de la inversión corporativa. Aunque la inflación se mantiene por encima de los objetivos de los bancos centrales y los riesgos geopolíticos aconsejan mantener la cautela, el entorno general sigue siendo constructivo para los inversores que mantengan un enfoque selectivo y diversificado.
Tras un periodo de desaceleración a mediados de año, los indicadores económicos apuntan a un cierre de año más sólido para la economía global. Estados Unidos parece encaminarse hacia una nueva aceleración desde una base sólida, Europa continúa superando las expectativas y China podría experimentar un repunte. Al mismo tiempo, la fortaleza de los beneficios empresariales, especialmente en sectores vinculados a la inteligencia artificial, la electrificación y la inversión en infraestructuras, continúa respaldando los fundamentales de los mercados.
La inflación sigue siendo el principal desafío para los responsables de política monetaria. Aunque las presiones sobre los precios se han moderado respecto a sus máximos, la inflación energética y la fortaleza de la demanda sugieren que se mantendrá por encima de los objetivos en la mayoría de los mercados desarrollados. Los mercados laborales se están enfriando gradualmente, pero continúan siendo, en términos generales, sólidos. Esto, sin duda, contribuye a sostener el consumo y la actividad económica.
Los inversores también deberán seguir de cerca las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados energéticos, las cuestiones relacionadas con la independencia de los bancos centrales y la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos. En este contexto, AllianzGI prevé que los principales bancos centrales mantengan una orientación restrictiva.
Tras las subidas de tipos de septiembre, la gestora espera un nuevo incremento de 25 puntos básicos tanto por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos como del Banco Central Europeo antes de que termine el año, mientras que el Banco de Japón previsiblemente continuará con su proceso gradual de normalización. Por su parte, el Banco de Inglaterra podría mantener los tipos sin cambios, ante el equilibrio entre distintas fuerzas económicas.
Renta variable
Michael Heldman, director de inversiones en renta variable, explica: “La oportunidad de inversión vinculada a la inteligencia artificial se está ampliando más allá de los semiconductores para abarcar también las infraestructuras necesarias para su despliegue. La creciente demanda de interconexiones ópticas, materiales avanzados y sistemas de energía está generando nuevas oportunidades, mientras que la electrificación sigue beneficiándose de la expansión de los centros de datos y del gasto en infraestructuras.
En Asia, los inversores pueden encontrar oportunidades entre los proveedores de hardware, en el ecosistema de inteligencia artificial de China y en la historia de crecimiento impulsada por el consumo en India, mientras que Japón continúa beneficiándose de las políticas favorables al crecimiento y de las reformas de gobierno corporativo.
Más allá de la inteligencia artificial, las compañías de estilo value ofrecen una vía atractiva para diversificar las carteras, gracias a unas valoraciones interesantes y una exposición sectorial diferenciada que puede actuar como contrapeso frente a las posiciones más concurridas en estrategias de crecimiento y momentum”.
Renta fija
Jenny Zeng, directora de inversiones en renta fija, afirma: “Vemos oportunidades en diferentes segmentos de la renta fija, ya que esperamos un aumento de la pendiente de las curvas de tipos en Estados Unidos, Alemania y Australia. Los TIPS estadounidenses podrían beneficiarse de la persistencia de las presiones inflacionistas vinculadas a la energía y de unos niveles de rentabilidad real atractivos. En deuda pública, apostamos por los bonos alemanes a corto plazo y por los gilts británicos a largo plazo. En los mercados emergentes, preferimos la deuda emitida por países exportadores de petróleo, así como determinados bonos locales de Brasil y Hungría.
En crédito, el carry sigue siendo el principal motor de las rentabilidades, lo que nos lleva a favorecer al sector financiero, los sectores de consumo no cíclico y determinados emisores vinculados a la inteligencia artificial. En divisas, preferimos las monedas procíclicas y de mayor rentabilidad, frente a una perspectiva ampliamente neutral para el dólar estadounidense”.
Multi-Asset
Greg Hirt, director global de Inversiones Multiactivos, detalla: “Mantenemos una posición de sobreponderación en renta variable, con nuestra mayor convicción en los mercados emergentes, seguidos de Japón, Estados Unidos y Europa. Esta visión se apoya en el sólido crecimiento de los beneficios, las revisiones positivas de las estimaciones y la continuidad de la inversión relacionada con la inteligencia artificial. Asimismo, la robótica, la biotecnología y las compañías mineras de oro ofrecen oportunidades temáticas atractivas.
En renta fija, mantenemos una visión cautelosa sobre la deuda pública de los mercados desarrollados, aunque seguimos favoreciendo la deuda soberana europea. También vemos valor en los bonos de mercados emergentes, especialmente en países exportadores de energía, así como en el crédito investment grade de mayor calidad.
Mantenemos una perspectiva neutral para las divisas a corto plazo, aunque esperamos que el dólar estadounidense se debilite a más largo plazo. Asimismo, seguimos siendo constructivos respecto al oro y las materias primas, en un contexto en el que los inversores buscan diversificación ante las preocupaciones fiscales, las limitaciones de oferta y unos mercados energéticos tensionados”.