La inteligencia artificial sigue generando oportunidades en bolsa. Mientras muchos inversores se preguntan si el gran rally tecnológico ha tocado techo, Bank of America (BoA) sostiene justo lo contrario. La entidad acaba de reforzar su apuesta por tres compañías que ocupan posiciones clave en la cadena de valor de la IA y a las que concede un recorrido bursátil extraordinario, suficiente como para situarlas entre sus principales recomendaciones del sector.
La entidad mantiene su recomendación de compra sobre Palantir Technologies, SpaceX y Micron Technology. Aunque pertenecen a segmentos muy distintos —software, infraestructuras espaciales y memorias para centros de datos—, las tres comparten un denominador común: siguen teniendo un recorrido excepcional en bolsa.
Palantir: el mayor potencial, pese a caer en bolsa este año
De las tres compañías analizadas, Palantir Technologies es la gran apuesta de BoA. La entidad reitera su recomendación de compra y eleva su precio objetivo hasta 255 dólares, lo que supone un potencial del 102,9% respecto a la cotización actual. El banco también mejora sus previsiones tras unos resultados del segundo trimestre que superaron las expectativas y reflejan el creciente dinamismo del negocio en Estados Unidos.
El informe de BoA, titulado Das Karpital: A critique of the token economy, sostiene que el fortalecimiento del negocio responde al éxito de la estrategia de inteligencia artificial de la compañía, basada en alianzas con clientes y en la generación de resultados tangibles, frente a otros modelos centrados únicamente en el consumo de tokens. Además, destaca la ventaja competitiva que aporta su enfoque de IA soberana, construido sobre décadas de experiencia en proyectos de seguridad nacional y sectores altamente regulados.
Paradójicamente, el mercado aún no refleja ese optimismo. Las acciones de Palantir caen alrededor de un 11% en lo que va de 2026, una corrección que, según BoA, abre una oportunidad para los inversores si el negocio mantiene el ritmo de crecimiento mostrado en los últimos trimestres.
SpaceX: un estreno bursátil complicado, pero con un 87,5% de recorrido
En el caso de SpaceX, BoA también mantiene su recomendación de compra y fija un precio objetivo de 235 dólares, lo que implica un potencial del 87,5%.
El banco considera que los resultados del segundo trimestre, los primeros desde su salida a bolsa, confirman la fortaleza del negocio. La principal sorpresa llegó desde el segmento de inteligencia artificial, donde las ventas de capacidad de computación a terceros impulsaron los ingresos muy por encima de las previsiones. Para los analistas, este negocio se convertirá en uno de los principales motores de crecimiento de la compañía.
Además, el banco americano espera que la prueba del vuelo 14 de Starship, prevista para finales de agosto, permita medir los avances hacia la reutilización rápida del cohete, un hito considerado clave para mejorar la rentabilidad del negocio espacial.
Pese a ello, las acciones acumulan un descenso cercano al 20% desde su debut bursátil y cotizan más de un 50% por debajo del máximo histórico alcanzado tras la OPV, una caída que se podría interpretar según el informe como una oportunidad para entrar en el valor.
Micron: un 183% de subida... y aún un potencial cercano al 87%
La tercera recomendación es Micron Technology, uno de los grandes beneficiados por la explosión de la demanda de memorias para inteligencia artificial. Pese a que las acciones acumulan una espectacular revalorización del 183% en lo que va de año, BoA considera que el recorrido bursátil aún no ha terminado.
La entidad mantiene su recomendación de compra y eleva su precio objetivo hasta los 1.550 dólares, lo que supone un potencial del 86,9% desde los niveles actuales.
Aunque en el informe el banco reconoce que los precios y los márgenes del negocio de memorias tenderán a normalizarse con el tiempo, considera que la reciente corrección mejora el punto de entrada, ya que la demanda procedente de los grandes centros de datos y de la inversión en inteligencia artificial continúa siendo muy sólida. Además, resta importancia a la competencia china, al considerar que apenas afecta al negocio vinculado a la IA, mientras que los contratos de suministro a largo plazo ofrecen una mayor visibilidad sobre los ingresos futuros.