Telefónica ha cerrado el primer semestre de 2026 con un beneficio neto ajustado de 954 millones de euros, lo que supone un descenso del 21% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. La caída del beneficio refleja el impacto de las partidas extraordinarias y de un entorno financiero todavía exigente, aunque la evolución del negocio operativo muestra una tendencia claramente positiva, con crecimiento de los ingresos, mejora de la rentabilidad y una mayor generación de caja.

Sólo en el segundo trimestre, Telefónica obtuvo un beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas de 473 millones de euros, mientras que el beneficio neto reportado se situó en 73 millones. La diferencia responde principalmente a la contabilización de una provisión de 265 millones de euros destinada a financiar la reestructuración de Telefónica Alemania, uno de los principales impactos extraordinarios registrados entre abril y junio.

En el conjunto del semestre, el grupo Telefónica registró unas pérdidas reportadas de 338 millones de euros, aunque representan una mejora del 75% frente a las registradas un año antes. Este resultado incorpora el impacto de 1.001 millones de euros asociado a la desinversión del negocio en Chile, además de la provisión extraordinaria realizada en Alemania. Sin estos efectos, las operaciones continuadas aportaron un beneficio neto de 474 millones de euros, mientras que el beneficio ajustado alcanzó los 954 millones, magnitud que la compañía considera más representativa de la evolución del negocio.

Ingresos y EBITDA mantienen la senda de crecimiento

Pese al retroceso del beneficio, las principales magnitudes operativas evolucionaron al alza.

Los ingresos crecieron un 1,7% en el semestre hasta 16.392 millones de euros, impulsados principalmente por la mejora del negocio comercial en España y Brasil. Solo entre abril y junio la facturación alcanzó 8.265 millones, un 3% más respecto al mismo periodo de 2025.

La rentabilidad también mejoró. El EBITDA ajustado ascendió a 5.768 millones de euros, un 3,8% superior al registrado un año antes, mientras que en el segundo trimestre avanzó un 6,4%, encadenando el tercer trimestre consecutivo con crecimiento simultáneo de ingresos, EBITDA y generación de caja tanto en términos reales como constantes.

Otro de los indicadores que mejor evolucionó fue el flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL), que aumentó un 4% en el semestre, hasta 2.654 millones de euros, y un 6,7% durante el segundo trimestre. Esta evolución ha llevado a Telefónica a revisar al alza su previsión para todo 2026, elevando el crecimiento esperado desde más del 2% hasta más del 3%.

La inversión del grupo también permaneció bajo control. El CapEx alcanzó 1.908 millones de euros, un 1,4% más que un año antes, situando la ratio de inversión sobre ingresos en el 11,6%, dentro del objetivo fijado por la compañía para el conjunto del ejercicio.

España y Brasil lideran la mejora del negocio

Los dos principales motores del crecimiento volvieron a ser España y Brasil.

Telefónica España incrementó sus ingresos un 2,5% en el semestre, hasta 6.513 millones de euros, mientras que el EBITDA ajustado aumentó un 2,1%, hasta 2.301 millones. En el segundo trimestre, el negocio doméstico aceleró su crecimiento gracias al aumento de clientes de fibra y contrato móvil, con una tasa de abandono (churn) situada en un mínimo histórico del 0,7%.

Brasil volvió a ser el mercado con mejor comportamiento. La filial elevó sus ingresos un 12,5% en el semestre, hasta 5.195 millones de euros, mientras que el EBITDA ajustado creció un 15,1%, hasta 2.215 millones. Además, alcanzó un récord de 118,9 millones de accesos y elevó el margen EBITDA hasta el 43,5% durante el segundo trimestre, apoyado en el crecimiento del negocio convergente Vivo Total.

Por su parte, Telefónica Alemania continuó avanzando en la reorganización de su negocio con el lanzamiento de nuevas ofertas convergentes, mientras que Virgin Media O2, en Reino Unido, mantiene una evolución acorde con los objetivos financieros previstos para el ejercicio.

Más generación de caja y menor deuda

La mejora operativa también tuvo reflejo en la caja y en el balance. El flujo de caja libre de las operaciones continuadas alcanzó 944 millones de euros en el semestre, tras generar 611 millones entre abril y junio.

Al mismo tiempo, Telefónica redujo su deuda financiera neta hasta 25.278 millones de euros, un 8,4% menos que un año antes. La ratio de apalancamiento también mejoró hasta 2,68 veces EBITDAaL, frente a las 2,78 veces registradas al cierre de 2025, reforzando el objetivo de continuar reduciendo el endeudamiento en los próximos ejercicios..

Confirma el dividendo y mejora las previsiones

A la vista de la evolución del negocio durante el primer semestre, Telefónica ha decidido elevar su previsión de crecimiento del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL) para 2026, que pasa de situarse por encima del 2% a superar el 3%. Asimismo, mantiene sin cambios el resto de objetivos financieros del ejercicio, entre ellos un crecimiento de ingresos y EBITDA ajustado de entre el 1,5% y el 2,5%, una inversión equivalente a alrededor del 12% de las ventas, un flujo de caja libre próximo a 3.000 millones de euros y la reducción progresiva del apalancamiento.

Como muestra de confianza en la evolución del negocio, el grupo también ha confirmado el dividendo en efectivo de 0,15 euros por acción con cargo a 2026, cuyo pago está previsto para junio de 2027, sujeto a la aprobación de la junta general de accionistas. La compañía recuerda, además, que el pasado mes de junio ya abonó otros 0,15 euros por acción, correspondientes al segundo tramo del dividendo del ejercicio 2025.