La Junta General de Accionistas de Telefónica ha aprobado este jueves la totalidad de los acuerdos propuestos por el Consejo de Administración, entre los que destaca la retribución al accionista mediante el reparto de un dividendo en efectivo con cargo a reservas.
El dividendo aprobado asciende a 0,15 euros brutos por acción, que se abonará a todos los accionistas con derecho a percibirlo en la fecha correspondiente. Este pago estará sujeto a las retenciones fiscales aplicables en cada momento.
Calendario clave del dividendo de Telefónica
La compañía ha comunicado también el calendario detallado de este reparto:
- 15 de junio de 2026 (last trading date): última fecha en la que las acciones cotizarán con derecho a dividendo.
- 16 de junio de 2026 (ex date): las acciones comenzarán a cotizar sin derecho a percibir el dividendo.
- 17 de junio de 2026 (record date): fecha en la que se determina qué accionistas tienen derecho al cobro.
- 18 de junio de 2026 (payment date): fecha efectiva de pago del dividendo.
Con este acuerdo de dividendo, Telefónica reafirma su compromiso de retribución al accionista pese a un ejercicio marcado por resultados negativos, apoyándose en reservas de libre disposición para sostener el pago.
Junta con respaldo total a las propuestas
Más allá del dividendo, la Junta de Telefónica ha dado luz verde a todos los puntos del orden del día, incluyendo las cuentas anuales de 2025 —que reflejan pérdidas tanto a nivel individual como consolidado— y la gestión del Consejo de Administración. Así, se han respaldado la reelección de María Luisa García Blanco como consejera independiente, la ratificación y el nombramiento de Anna Martínez Balañá, César Mascaraque Alonso y Mónica Rey Amado como consejeros independientes y el nombramiento de Jane Thompson también como consejera independiente.
Entre el resto de los puntos del orden del día aprobados hoy, destacan la reelección de PricewaterhouseCoopers como auditor para el ejercicio 2026 y el nombramiento de la misma firma para auditar las cuentas de 2027, 2028 y 2029, la aprobación de la política de remuneraciones de los Consejeros de Telefónica, que será de aplicación desde la fecha misma de aprobación y durante los tres ejercicios siguientes (2027, 2028 y 2029), y el voto consultivo favorable en relación con el Informe Anual sobre Remuneraciones de los consejeros correspondiente al ejercicio 2025.
En el transcurso de la Junta, el presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha subrayado que la compañía está volcada en la ejecución de ‘Transform & Grow’, el plan estratégico presentado a comienzos de noviembre. “Tenemos un plan a cinco años, pero ya estamos construyendo una compañía más fuerte, más eficiente, más rentable, más disciplinada, más preparada para competir globalmente”, ha asegurado.
“Estamos cumpliendo, y vamos a seguir haciéndolo. Con ambición, con rigor, con responsabilidad. Para nuestros accionistas, para nuestros profesionales. Y para España, Europa y Brasil”, ha expuesto el presidente de Telefónica. Y como consecuencia de esta determinación, ha añadido: “España, Europa y el mundo atraviesan una transformación profunda. Telefónica quiere contribuir de forma decisiva a ese cambio. Telefónica ha cumplido sus objetivos de 2025. La transformación ya está en marcha”.
Murtra ha enmarcado esta ambición en un entorno marcado por la transformación y los desafíos en el que Telefónica debe desempeñar un papel principal. “Vivimos un momento de transformación geopolítica y tecnológica sin precedentes. En Telefónica queremos ser protagonistas de esta transformación. Queremos liderar de forma que todo usuario esté convencido de que Telefónica le va a posibilitar acceder a los mejores productos digitales que la tecnología desarrolle”, ha defendido.
Transformación, ejecución y futuro
“Hace quince meses iniciamos una etapa de transformación profunda. Hoy no venimos a hablar de intenciones. Venimos a hablar de ejecución. Venimos a hablar de resultados. Y venimos a hablar de futuro”, ha señalado el presidente de Telefónica ante los accionistas de la compañía.
Murtra ha reconocido que el análisis en profundidad que se llevó a cabo para poner en marcha la transformación de la compañía confirmó que “Telefónica es una compañía extraordinaria”. “Líder en dos de nuestros cuatro mercados core, con infraestructuras avanzadas y sólidas, pioneros en estrategia de convergencia y, sobre todo, con un capital humano de enorme valor”, ha precisado. Ha añadido, eso sí, que ese análisis también permitió identificar lo que la compañía debía corregir: “Complejidad organizativa, lentitud en ejecución, escasa flexibilidad financiera, presión estructural en costes y aversión a tomar decisiones difíciles”.
“Transformar exige claridad. Y claridad implica decidir. Decidimos simplificar. Decidimos focalizar. Decidimos fortalecer el balance. Y asumir riesgos calculados. Porque la transformación no nace de la comodidad. Nace de la determinación y de la ejecución”, ha afirmado durante su discurso. Y ha añadido: “La transformación requiere asumir riesgos, y saber identificar cuándo asumirlos con rigor”.
Cinco ejes fundamentales
Esta transformación nutre los objetivos presentes y futuros de la compañía. “En Telefónica asumimos el reto indiscutible de ser la mejor forma de acceso de los ciudadanos, empresas e instituciones a las tecnologías digitales. Ser una de las mejores telcos de Europa en 2030 y ser una de las mejores telcos del mundo en 2035. Con este objetivo, queremos transformar la compañía de forma integral”, ha defendido.
Ese objetivo y esa transformación se apoyan en cinco ejes. El primero se enmarca en la consolidación y el liderazgo europeo. “Europa necesita operadores fuertes, con capacidad de inversión, con escala suficiente, con visión estratégica”, ha expuesto, para añadir: “En el creciente escenario de inestabilidad geopolítica en el que vivimos, defendemos con firmeza la consolidación del sector en Europa como condición necesaria para crear soberanía tecnológica europea”. “La fragmentación del mercado europeo limita la escala, reduce la inversión y dificulta la innovación. El mundo tecnológico no es de dos, es de tres. No es solo China y Estados Unidos, es también Europa”, ha demandado. “Telefónica quiere formar parte de esta respuesta europea”, ha subrayado. Como muestra del convencimiento con el que Telefónica encara este eje de consolidación y liderazgo europeo ha puesto como ejemplo la adquisición de Netomnia en Reino Unido, que fortalece la presencia de la compañía en uno de los mercados más competitivos de Europa y su estrategia de concentrarse en los cuatro mercados core de Telefónica: España, Reino Unido, Alemania y Brasil. En paralelo, el Grupo ha avanzado en los últimos meses en la ejecución de su estrategia de desinversión en Hispam, con las ventas ya cerradas de las operaciones en Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile desde la Junta de 2025 -con anterioridad ya se había producido la salida de Argentina-.
El segundo eje consiste en convertir a Telefónica en una compañía más innovadora y competitiva, un objetivo que pasa, según ha precisado el presidente de la compañía, por simplificar estructuras obsoletas, reforzar el talento y contar con capacidades tecnológicas concretas. Entre estas capacidades, ha mencionado tres casos: el primero, la implementación de una cloud soberana con capacidades de Inteligencia Artificial y procesamiento de baja latencia que incluye un pionero despliegue de 17 nodos Edge en España; el segundo, Titan Connect, una solución diseñada para garantizar la conectividad fiable y resiliente en entornos críticos como emergencias, seguridad o defensa; y el tercero, las producciones de Movistar Plus+, con ejemplos como la miniserie ‘Anatomía de un instante’ o las películas ‘Los domingos’ y ‘Sirat’.
El tercer eje pasa por ofrecer más y mejores servicios para el cliente. “Nuestro compromiso es claro: ofrecer el mejor acceso a la tecnología. Más red, más calidad, más capacidad, y en el centro de esta transformación están nuestros clientes”, ha asegurado el presidente de Telefónica.
El cuarto eje implica que Telefónica sea una referencia institucional de España en Europa. “Telefónica es una empresa que gestiona tecnología crítica, pero también somos un activo estratégico para España y para Europa. Somos motor económico, somos cohesión social, somos infraestructura crítica”, ha reivindicado. Prueba de ello, ha señalado, es el programa de becas tecnológicas que Fundación Telefónica ha anunciado este mismo mes para formar a 150 jóvenes en Inteligencia Artificial, ciencia de datos, ciberseguridad o tecnologías cuánticas. “Somos una compañía comprometida más allá del negocio. Reivindicamos nuestro papel como motor de la economía española y la soberanía tecnológica europea”, ha enfatizado.
El quinto eje descansa en una gestión ambiciosa, rigurosa y eficaz. “La transformación solo es creíble si se ejecuta con disciplina. Nos comprometimos a cumplir el guidance financiero, y lo hemos cumplido. Dirigir una compañía como Telefónica requiere disciplina absoluta en los objetivos financieros. Gestionar con rigor significa anunciar poco y ejecutar mucho. Solo así somos coherentes ante los mercados y ante nuestros accionistas”, ha reconocido.