En un entorno marcado por la elevada volatilidad debido a la guerra en Oriente Medio, entre Estados Unidos, Israel e Irán, y con las presiones sobre el Estrecho de Ormuz ¿cómo está afectando a los mercados y la construcción de carteras? Expertos como Pablo García, de Divacons; Manuel Pinto de XTB o Juan Luis Manfredi, de la Universidad de Castilla la Mancha debatieron en el Trading Room sobre el impacto de los conflictos en Oriente Medio, la rivalidad entre EE. UU. y China y el repunte de los precios del petróleo, así como sobre el papel de activos refugio como el oro o el dólar. También abordaron si sectores como la defensa, la ciberseguridad o la energía pueden convertirse en pilares estructurales de inversión en un mundo cada vez más fragmentado. Ver: Geopolítica, cómo ajustar nuestras carteras en 2026 con los grandes cambios que estamos sufriendo
Y es que todavía estamos sumidos en una inestabilidad que puede terminar haciendo que los bancos centrales lleguen incluso a subir los tipos de interés. De hecho, Francisco Quintana, director de estrategia de inversión de ING reconoce que “empieza a ganar probabilidad a un escenario como el del 2022, en el que suben los tipos de interés porque sube la inflación, pero la economía no se rompe. El miedo entonces era: si suben los tipos de interés y la economía se rompe, los bancos no pueden ganar dinero en una economía rota. Pero si esos tipos suben un poco y la economía aguanta, que es lo que pasó en el 2022 y 2023, los bancos se pueden encontrar de nuevo con un crecimiento en los beneficios que no era esperado por los accionistas en enero de 2026”. Ver: La inteligencia artificial entra en nueva fase: ya no todo gira alrededor de Nvidia
En este escenario, la pregunta es dónde encontrar refugio. En renta variable, hay fondos como el Investment Company of America -la estrategia insignia de renta variable estadounidense de Capital Group- que se apoya en la diversificación, el análisis fundamental y un enfoque a largo plazo. Con más de 90 años de trayectoria, centra su inversión en compañías sólidas y rentables, con capacidad de generar beneficios sostenibles y repartir dividendos de forma consistente. Su objetivo es superar al S&P 500 mediante un modelo de múltiples gestores que combina distintas perspectivas y estilos de inversión, lo que ha contribuido a ofrecer una sólida rentabilidad, con retornos anualizados superiores al 18,2% en los últimos tres años. No te pierdas: El fondo que desafía al S&P 500: rentabilidad de doble dígito y un 80% de la cartera en empresas con dividendos
Sin salir de la renta variable, el fondo Râco Valor Balanced combina inversión en mineras de cobre y oro para equilibrar crecimiento estructural y protección a largo plazo. Ortega destaca la selección cuidadosa de compañías consolidadas y de alto potencial, la gestión activa del riesgo y las perspectivas favorables frente a la escasez de oferta de estos metales estratégicos. “Combinando ambos metales, logramos un crecimiento estructural junto con la protección que ofrece el oro. Por eso creemos que esta estrategia es la mejor manera de diversificar y construir una inversión sólida a largo plazo”, reconoce Natalia Ortega, Sales Manager de Rothschild Asset Manager.
Y tras un rally que le ha llevado a máximos históricos, la mesa del Trading Room analiza el papel del oro, el inmobiliario y las infraestructuras como refugio en un entorno de incertidumbre económica y geopolítica. Los expertos debaten sobre si el metal precioso sigue siendo el activo defensivo por excelencia, cómo está evolucionando el mercado inmobiliario tras la subida de tipos y qué alternativas reales pueden ayudar a diversificar las carteras frente a la volatilidad de los mercados. Ver: Que pasará con el oro, la vivienda y resto de activos refugio: invertir en activos reales.
Por otro lado, en un contexto donde los activos digitales han pasado de ser una curiosidad tecnológica a convertirse en una pieza cada vez más relevante dentro del ecosistema financiero, resulta imprescindible analizar su evolución, su papel actual y las claves para su correcta integración en carteras de inversión. Con este objetivo, reunimos a dos voces de referencia en el ámbito de los criptoactivos que abordan el presente y el futuro del mercado cripto, desmitifican algunas de sus principales percepciones y ofrecen una visión rigurosa sobre los factores que deben tenerse en cuenta a la hora de construir una cartera que incluya este tipo de activos. Ver: El futuro de Bitcoin y Criptoactivos a examen.
Todo sabiendo que en momentos como el actual la estrategia puede ser no hacer nada. Desde Metagestión, Santiago Moro, director general de la gestora asegura que “las carteras se están comportando razonablemente bien, aunque hemos sufrido caídas porque las semanas pasadas los índices —especialmente los europeos y el Ibex— llegaron a retroceder cerca de un 7%. Por ahora no hemos realizado cambios, estamos observando cómo evoluciona la situación. Si el escenario empeora o el conflicto se prolonga, podríamos aumentar la liquidez. Incluso el año pasado modificamos los folletos para poder implementar algún tipo de cobertura si fuese necesario. También es cierto que muchas veces el mercado descuenta rápidamente el peor escenario y luego el conflicto se alarga sin que el impacto final sea tan severo. En cualquier caso, estaremos atentos, especialmente a la evolución del precio del crudo. Además, venimos de un 2025 muy bueno y con valoraciones más exigentes, por lo que se juntan varios factores a tener en cuenta”. No te pierdas: “Seguimos viendo oportunidades en banca, infraestructuras e inmobiliario en renta variable ibérica".
La clave, siempre, es tener la mente en el largo plazo. De hecho, en un entorno marcado por profundas transformaciones económicas, tecnológicas y sociales, identificar las grandes tendencias estructurales se ha convertido en un elemento clave para la toma de decisiones de inversión a largo plazo. Con este enfoque, hemos reunido a tres expertos de referencia de Schroders, Pictet AM y Wisdom Tree para analizar algunas de las megatendencias que están redefiniendo el panorama global: la longevidad, la ciberseguridad y la transición energética. A lo largo de esta mesa redonda, los participantes abordan los principales retos y catalizadores de cada tendencia, así como las claves para incorporarlas de forma estratégica en las carteras, en un contexto donde la innovación y el cambio estructural marcan el ritmo de los mercados. Ver: Megatendencias de inversión para los próximos años.
Si damos un paso más hacia activos más conservadores, el high yield europeo atraviesa un momento de contrastes técnicos. Por un lado, los spreads están en niveles históricamente bajos, con un mercado que ya ha descontado gran parte de las buenas noticias. Pero por el otro, tras años de tipos de interés a cero, el carry actual se ha vuelto a situar en el rango del 3,5% al 4%, ofreciendo un flujo de caja real que no se veía en años.
En este sentido, Jorge Díaz, Director de Ventas Senior para España y Portugal de Eurizon destaca que, a pesar de los diferenciales estrechos, el optimismo está respaldado por los datos: "Los fundamentales son muy buenos. Las tasas de default (impago) en Europa rondan el 3%, una cifra muy baja. Además, el mercado tiene una alta capacidad para absorber el Maturity Wall (vencimientos de deuda) previsto para este año". Ver: ¿Riesgo o recompensa? Claves y sectores para hacer brillar tu cartera con el High Yield europeo.