Banco Sabadell ha presentado su estrategia y perspectivas para los próximos trimestres, en un escenario marcado por la recuperación económica en España, la evolución del ciclo monetario europeo y las tendencias en el mercado crediticio. El consejero delegado de la entidad, Marc Armengol, ha destacado que el crecimiento de los ingresos y la mejora en la rentabilidad dependen en gran medida del dinamismo económico del país y de las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) en materia de tipos de interés. En este análisis, desglosaremos las principales ideas expresadas por el ejecutivo, acompañadas de datos relevantes, opiniones de expertos y una evaluación del contexto macroeconómico y financiero.

Marc Armengol ha señalado que España es actualmente la economía que más crece en la Unión Europea, una afirmación respaldada por datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de organismos internacionales como la Comisión Europea. En 2022, el Producto Interior Bruto (PIB) español creció aproximadamente un 4%, consolidando su posición de liderazgo en crecimiento dentro del bloque comunitario. Este crecimiento ha sido impulsado por una recuperación en el consumo, la inversión y las exportaciones, además de una significativa reducción en los niveles de desempleo, que ahora se sitúa por debajo del 10%, según datos del Ministerio de Trabajo.

El ejecutivo subrayó que el nivel de pobreza en la economía real, tanto en hogares como en empresas, se encuentra en mínimos históricos, lo que favorece un entorno de consumo y inversión más saludable. La tasa de paro, que en 2021 superaba el 15%, ha bajado a niveles cercanos al 9,8% en 2023, según Eurostat. Este escenario favorece la demanda de crédito, ya que las familias y las empresas tienen mayor confianza y capacidad de endeudamiento.

El economista Juan Pérez, profesor de economía en la Universidad Complutense, comenta que “el crecimiento sostenido de España, acompañado de una baja en la pobreza y una mejora en el empleo, crea un entorno favorable para la expansión del crédito y la inversión. Sin embargo, advierte que “es importante mantener la prudencia ante posibles cambios en la política monetaria del BCE y en la situación internacional”.

El mercado financiero ya prevé que el BCE eleve los tipos de interés por encima del 3%, en un intento de controlar la inflación, que en 2022 alcanzó niveles cercanos al 8%. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha señalado en varias ocasiones que la política monetaria será restrictiva durante un tiempo prolongado, lo que favorece a bancos como Sabadell en la medida que puedan trasladar esas subidas a sus clientes.

El director financiero, Sergio Palavecino, explicó que el incremento en el coste de los depósitos será gradual, con una tasa de traslación estimada en torno al 30%. Esto significa que aproximadamente un 30% de las subidas en los tipos de interés se reflejarán en el coste de los pasivos del banco, permitiendo a la vez que la rentabilidad de la cartera de préstamos aumente en mayor proporción. Según expertos del sector, esta estrategia de gestión del pass-through es fundamental para mantener la rentabilidad en un entorno de tipos en alza.

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Palavecino anticipa que el incremento en la rentabilidad de los activos (loan yield) superará el aumento en el coste de los depósitos, lo que resultará en una mejora gradual de los márgenes de interés en los próximos trimestres. Esto, unido a la fortaleza del modelo de banca comercial de Sabadell, permitirá que la entidad siga creciendo en ingresos sin sacrificar la calidad crediticia.

Marc Armengol afirmó que la competencia en el segmento hipotecario continúa siendo muy agresiva, con precios que, en su opinión, “no son competitivos si se consideran solo en términos de tasas”. La estrategia del banco, por tanto, se basa en realizar ventas cruzadas de productos, buscando ofrecer una propuesta de valor integral al cliente que aumente la rentabilidad ajustada al riesgo, con niveles por encima del 20%.

El banco busca completar la oferta hipotecaria con otros productos, como seguros, fondos de inversión o servicios de asesoramiento financiero, para mejorar la rentabilidad global de cada operación. Esta estrategia es común en el sector y ha sido respaldada por diversos estudios que indican que la integración de productos aumenta la fidelidad del cliente y la rentabilidad del banco.

Por otro lado, los préstamos al consumo muestran un crecimiento de doble dígito en el mercado, una tendencia que el CEO califica de “muy sólida”. La entidad también ha avanzado en la gestión del riesgo, mediante la concesión de créditos preconcedidos a clientes conocidos, lo que permite predecir mejor la probabilidad de impago y mantener la calidad crediticia en niveles adecuados.

Palavecino estima que el coste del riesgo se mantendrá estable en torno a los 40 puntos básicos, aunque reconoce que en 2022 se registraron niveles ligeramente inferiores debido a elementos extraordinarios y liberaciones de provisiones. La tendencia actual indica una mejora en la calidad crediticia, con una reducción significativa en la tasa de morosidad, que cerró en el 2,5% en el último trimestre.

La analista financiera Laura Gómez señala que “el control del coste del riesgo y la mejora en la calidad de la cartera son fundamentales para la rentabilidad bancaria en un entorno de tipos en aumento. La gestión prudente y la diversificación de productos son claves para mantener la estabilidad”.

Marc Armengol reiteró que la política de remuneración del banco se mantiene sin cambios, con un payout que oscila entre el 40% y el 60%. Hasta ahora, Sabadell ha repartido el 60% del beneficio neto, además de distribuir cualquier exceso de capital que supere un ratio CET1 del 13%. Esta política refleja un compromiso con los accionistas y la estabilidad financiera.

Aunque el consejo de administración decidirá en cada momento la política de dividendos, Armengol afirmó que “lo más probable es que se mantenga la misma línea”, en línea con la estrategia de ofrecer una remuneración estable y atractiva para los inversores. La política de dividendos, junto con la gestión prudente del capital, busca equilibrar la generación de valor con la sostenibilidad a largo plazo.