Los ingresos también mostraron un comportamiento positivo, con una cifra de negocio de 429,8 millones de euros, un 6,3% superior a la de hace un año. Este crecimiento se trasladó parcialmente a los márgenes operativos: el EBITDA alcanzó los 338,8 millones (+5,8%), mientras que el EBIT se situó en 214,9 millones (+2,0%). Por su parte, el resultado antes de impuestos ascendió a 190 millones, con un alza del 2,1%.
La evolución del beneficio se produce en un trimestre marcado por la ausencia de impacto contable del gran apagón de abril de 2025. La compañía no ha registrado provisiones al considerar que actuó conforme a la normativa, en línea con los informes que apuntan a un origen multifactorial del incidente y que, por el momento, no atribuyen responsabilidades directas a Red Eléctrica.
En paralelo a los resultados, Redeia ha confirmado su política de remuneración al accionista. El Consejo de Administración propondrá a la junta el reparto de un dividendo de 0,80 euros por acción con cargo a 2025. De este importe, ya se abonaron 0,20 euros en enero como pago a cuenta, mientras que el dividendo complementario de 0,60 euros se prevé para principios de julio.
Más allá del resultado contable, la compañía mostró una evolución más sólida en generación de caja. Los fondos procedentes de las operaciones (FFO) ascendieron a 298,3 millones de euros, con un incremento del 17,6%, lo que ha permitido sostener el fuerte esfuerzo inversor. En concreto, las inversiones se elevaron a 350,2 millones, un 38,1% más, centradas en el desarrollo de la red de transporte, interconexiones y la integración de energías renovables.
En términos de balance, Redeia mantiene una estructura financiera estable. La deuda financiera neta se situó en 5.569,4 millones de euros a cierre de marzo, un 1,7% más que a final de 2025, mientras que el patrimonio neto creció un 3,7%, hasta los 5.513,3 millones. Por su parte, el activo no corriente superó los 12.700 millones.
El contexto energético ha acompañado la evolución del grupo, con un ligero crecimiento de la demanda eléctrica y un mayor peso de las renovables, que ya superan el 60% del mix de generación en España. Este factor, junto con el abaratamiento del gas, ha contribuido a una fuerte caída del precio de la electricidad en el mercado mayorista.
Redeia mantiene además un elevado ritmo inversor —más de 338 millones de euros en el trimestre— enfocado en reforzar la red de transporte, impulsar interconexiones y facilitar la transición energética, en un momento en el que el grupo combina estabilidad en resultados con un esfuerzo creciente de inversión a largo plazo.