Redegal cumple un año desde su salida a Bme Growth, tras seis meses en BME Scaleup. ¿Qué ha supuesto para la compañía? ¿Qué cambios ha experimentado en este periodo?¿Qué objetivos se marcaban al entrar y cuáles se han cumplido?
Diría que el principal cambio ha sido la madurez. La salida a bolsa nos ha llevado a elevar el nivel de rigor con el que gestionamos, medimos y comunicamos cada decisión. Seguimos conservando la cultura, el equipo y la ambición que han definido siempre a Redegal, pero ahora trabajamos con una mayor disciplina y transparencia.
Internamente, este proceso nos ha ayudado a ordenar mejor la compañía, establecer prioridades más claras y apoyarnos todavía más en los datos. Y, de cara al mercado, nos ha permitido reforzar nuestra reputación y generar confianza desde una posición más sólida.
A nivel interno, ¿cómo se interpreta el interés del mercado desde que Redegal es una compañía cotizada?
Internamente lo interpretamos como una señal de confianza, pero también como una responsabilidad. El mercado reconoce el recorrido de Redegal y el potencial de nuestro modelo, aunque sabemos que ese interés debe sostenerse con resultados, transparencia y una ejecución consistente.
Ser una compañía cotizada aporta visibilidad y abre nuevas oportunidades, pero no cambia nuestra forma de entender el negocio. No trabajamos pensando en el movimiento diario de la acción, sino en construir valor a largo plazo: crecer de manera rentable, reforzar nuestras capacidades y demostrar trimestre a trimestre que el proyecto tiene recorrido. Para el equipo, esa atención externa supone un estímulo y, al mismo tiempo, un nivel adicional de exigencia.
¿Qué líneas de negocio tienen más recorrido ahora mismo? ¿Han reforzado el producto y las soluciones a clientes desde su salida a bolsa?
Ahora mismo vemos especialmente recorrido en las líneas donde se cruzan tecnología, datos y crecimiento de negocio. Por un lado, todo lo relacionado con analítica, automatización e Inteligencia Artificial aplicada. Por otro, las soluciones de captación, conversión y optimización digital, donde las empresas buscan un impacto cada vez más medible.
La salida a bolsa nos ha permitido reforzar esa apuesta. Hemos ganado capacidad para invertir en producto, acelerar el desarrollo de soluciones propias como Boostic.cloud y Binnacle Data y complementar nuestros servicios con herramientas más escalables. Pero el objetivo no es tener más catálogo, sino resolver mejor los problemas del cliente: combinar consultoría, ejecución y tecnología propia para generar resultados que puedan demostrarse en la cuenta de resultados.
La Inteligencia Artificial se ha convertido en una herramienta clave para Redegal. ¿Qué aplicaciones reales presenta ya están funcionando dentro de la compañía y de cara al cliente? ¿Qué les diferencia de otros actores del mismo sector que también usan IA?
La IA ya está presente en distintos niveles de la compañía. Internamente, la utilizamos para automatizar tareas, acelerar el análisis de información, mejorar la productividad de los equipos y apoyar la toma de decisiones. De cara al cliente, se integra en soluciones como Boostic.cloud y Binnacle Data para procesar grandes volúmenes de datos, detectar patrones, anticipar comportamientos y convertir esa información en acciones concretas de negocio.
También la aplicamos en ámbitos como la optimización de campañas, la personalización de experiencias, la generación de contenidos o la identificación de oportunidades de mejora en los canales digitales. Pero siempre partimos de la misma premisa: la tecnología tiene que producir un resultado medible.
Lo que nos diferencia no es utilizar IA, porque hoy prácticamente todo el sector tiene acceso a herramientas similares. La diferencia está en integrarla de verdad en los procesos, combinarla con conocimiento de negocio y datos de calidad, y saber en qué casos aporta valor y en cuáles no. No buscamos enseñar una demo llamativa, sino mejorar una decisión, reducir un coste, acelerar un proceso o generar más ingresos para el cliente.
¿Están explorando vías de crecimiento a nivel inorgánico? ¿Qué características debe tener una compañía para ser candidata a formar parte de Redegal?
Sí, contemplamos el crecimiento inorgánico como una vía para acelerar el proyecto, pero no entendemos las adquisiciones como una carrera por ganar tamaño. Una operación tiene sentido cuando nos permite incorporar capacidades, tecnología, talento o presencia en mercados que complementen lo que ya hacemos y generen un valor claro para nuestros clientes.
Buscamos compañías con un modelo de negocio sólido, potencial de crecimiento y una propuesta diferencial, especialmente en ámbitos vinculados a los datos, la Inteligencia Artificial, el comercio digital y la automatización. Pero los números son solo una parte. Para nosotros también es fundamental que exista un encaje cultural: equipos emprendedores, ambiciosos, orientados a resultados y con voluntad de integrarse en un proyecto común.
No queremos comprar para sumar facturación, sino para construir una Redegal más completa, escalable y competitiva. La compañía adecuada será aquella con la que podamos crear más valor juntos que por separado.
¿Qué prioridades estratégicas y objetivos se ha marcado la compañía hasta 2028?
Hasta 2028 tenemos tres prioridades muy claras, y las abordamos en ese orden. La primera es mantener un crecimiento orgánico sólido, apoyado cada vez más en producto propio. Es lo que nos permite ganar escalabilidad, mejorar márgenes y construir ingresos más recurrentes sin perder la cercanía con el cliente.
La segunda es la internacionalización. Queremos consolidar nuestra posición en Portugal y Latinoamérica y, al mismo tiempo, acelerar en mercados europeos donde ya estamos viendo tracción, como Países Bajos e Italia. No se trata de abrir países por abrirlos, sino de crecer allí donde nuestro modelo ya demuestra capacidad de competir.
La tercera vía son las adquisiciones, pero de forma muy selectiva. Solo contemplamos operaciones que aporten capacidades, tecnología, talento o presencia geográfica y que, sobre todo, encajen con nuestra cultura. No queremos crecer por crecer ni incorporar compañías que puedan diluir lo que somos.
La hoja de ruta apunta a alcanzar en torno a 22,6 millones de euros de ingresos en 2028 y superar los 4 millones de euros de EBITDA ajustado. Pero tan importante como llegar a esas cifras es cómo hacerlo: generando caja, siendo rentables y preservando la identidad, la cultura y la disciplina que nos han traído hasta aquí.
¿Qué mensaje trasladaría al inversor sobre Redegal?
Creo que el recorrido al alza de Redegal es muy grande todavía, tenemos un proyecto de crecimiento con una hoja de ruta clara y con disciplina financiera. Tenemos oportunidades relevantes por delante en producto propio, internacionalización y crecimiento inorgánico, pero queremos capturarlas sin comprometer la rentabilidad, la generación de caja ni la cultura de la compañía.
Nuestro objetivo no es construir una historia atractiva solo sobre el papel, sino demostrarla con resultados. Aspiramos a alcanzar alrededor de 22,6 millones de euros de ingresos y más de 4 millones de EBITDA ajustado en 2028, apoyándonos en un modelo cada vez más escalable, recurrente y diferencial.
Sabemos que el mercado valora la ambición, pero también la credibilidad. Por eso, nuestro compromiso es ejecutar, comunicar con transparencia y cumplir los hitos que nos hemos marcado. Redegal sigue teniendo mucho recorrido, y queremos que el inversor participe en ese crecimiento desde una compañía sólida, rentable y con vocación de largo plazo.
¿Cómo ha evolucionado la estrategia comercial desde hace un año a hoy?
Durante el último año, Redegal ha redefinido profundamente su propuesta de valor y su estrategia comercial. Hemos evolucionado desde un modelo tradicional basado en la comercialización de servicios digitales especializados, disciplinas técnicas y bolsas de horas, hacia un enfoque centrado en productivizar el crecimiento digital de nuestros clientes. En lugar de ofrecer capacidades fragmentadas, hoy estructuramos nuestra oferta en torno a la resolución de problemas de negocio a través de productos conectados que integran de forma nativa estrategia, tecnología, inteligencia artificial, automatización, medición y activación growth.
El cambio fundamental implica dejar de actuar como un proveedor de informes o proyectos aislados para convertirnos en el partner estratégico que diseña, construye y ayuda a operar soluciones escalables, medibles y firmemente orientadas a resultados. Como sintetiza nuestra visión actual: «Hace un año vendíamos capacidades; hoy construimos productos conectados que convierten inteligencia en crecimiento».
Esta evolución estratégica se consolida a través de cinco grandes ejes de transformación:
De la venta de capacidades a soluciones de negocio: La conversación comercial ya no se centra en los servicios técnicos que el cliente solicita, sino en los desafíos de negocio que necesita resolver, tales como la optimización de la rentabilidad, el incremento de ventas, la modernización del ecommerce, la automatización operativa, la fidelización o la expansión internacional.
Integración total en un único producto: Hemos derribado los silos operativos. Cada solución se diseña desde el primer día bajo la premisa digital works when everything connects, unificando estrategia, tecnología, IA, datos y activación en un ecosistema continuo.
Productivización del conocimiento: Aunque mantenemos un diagnóstico personalizado para cada cliente, industrializamos nuestra experiencia y metodologías traduciéndolas en soluciones empaquetadas, repetibles y altamente escalables que garantizan la generación de valor.
La Inteligencia Artificial como motor transversal: La IA ha dejado de ser una herramienta complementaria para convertirse en el núcleo de nuestra oferta. La aplicamos de forma transversal para predecir comportamientos, personalizar experiencias, automatizar procesos y acelerar decisiones con un impacto directo en los indicadores clave de rendimiento (KPIs) del cliente.
Modelos de partnership orientados a resultados: Nuestra relación no concluye con la entrega del proyecto. Implementamos una dinámica de acompañamiento a largo plazo basada en la medición constante, el aprendizaje y la optimización continua, vinculando de manera estrecha nuestro desempeño al crecimiento real del negocio del cliente.
En conclusión, toda la organización de Redegal se articula hoy en torno a una promesa única: aplicamos inteligencia para construir crecimiento. Nuestro propósito final no es solo ejecutar de manera óptima los servicios digitales, sino transformar la complejidad inherente al ecosistema digital en productos claros, activables, medibles y escalables.
¿Qué área tiene mayor potencial en cuanto a volumen de ingresos?
«El volumen potencial reside en la tecnología, pero el crecimiento real surgirá de transformar cada proyecto en una relación recurrente vinculada a growth y producto propio»
Nuestro valor diferencial no radica en una disciplina aislada, sino en nuestra habilidad y experiencia en cómo orquestar tecnología, inteligencia, estrategia y activación en una única propuesta de negocio.
Bajo esta premisa, el área de tecnología se posiciona como el motor principal de crecimiento en volumen y escalabilidad, construyendo relaciones a largo plazo mediante el desarrollo de plataformas digitales, e-commerce, soluciones headless, integraciones, automatización e ingeniería de software. Estas iniciativas representan activos estratégicos de alto valor que evolucionan con el cliente.
Sobre este pilar, los datos y la inteligencia artificial actúan de forma transversal como catalizadores, optimizando la toma de decisiones, automatizando procesos, personalizando la experiencia de usuario y escalando los desarrollos realizados.
Existe además una gran oportunidad al fusionar tecnología y producto con las capacidades de venta digital y growth. Al integrar plataforma, datos, automatización, captación y conversión, ampliamos nuestra participación estratégica en el negocio del cliente.
Por tanto, nuestra clave para incrementar la facturación radica en productivizar los servicios digitales. Al empaquetar conocimiento, tecnología, IA y activación en soluciones medibles y replicables, se eleva el valor medio de las operaciones y se fomenta la recurrencia en las compañías con las que ya trabajamos desde hace años.
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¿Qué tipo de cliente quieren priorizar en esta nueva etapa?
Buscamos priorizar a organizaciones medianas o grandes que tengan una clara ambición de crecimiento, capacidad de inversión y complejidad en sus operaciones. Nuestro cliente ideal entiende que el entorno digital es un motor estratégico esencial para su negocio, y no un simple canal accesorio, poseyendo la madurez necesaria para integrar bajo una misma visión la tecnología, los datos, el marketing, el producto y la experiencia de usuario.
Nos alejamos explícitamente de proyectos aislados sin evolución o de la mera venta de bolsas de horas e informes consultivos carentes de ejecución. En su lugar, nos enfocamos en clientes decididos a productivizar su crecimiento digital, que valoran el criterio estratégico y buscan transformar retos complejos como la evolución del ecommerce, la modernización tecnológica, la automatización de procesos o el despliegue de inteligencia artificial enfocada a resultados - en ventajas competitivas reales.
Apostamos fuertemente por establecer relaciones duraderas y de largo plazo. No aspiramos a actuar como un proveedor aislado de tareas puntuales, sino como un partner integral que colabora en la definición estratégica de qué construir, lo ejecuta a nivel tecnológico, lo despliega activamente en el mercado y asegura su optimización continua.
Desde una perspectiva comercial, dirigimos nuestros esfuerzos hacia cuentas que nos permitan colaborar con múltiples interlocutores y diversas áreas de decisión para forjar una visión compartida de sus problemas. Esto nos abre las puertas a oportunidades de desarrollo cruzado entre nuestras distintas unidades de negocio. Asimismo, consideramos fundamental la base instalada, identificando el crecimiento orgánico dentro de nuestros clientes actuales como una estrategia eficiente y sostenible para generar ingresos, siempre sustentada en la aportación de valor real, la satisfacción y la obtención de resultados tangibles y medibles.
En definitiva, el perfil que priorizamos corresponde a aquel cliente que desea ir más allá de la contratación de servicios sueltos para transformar su complejidad digital en un ecosistema integrado, escalable y firmemente enfocado hacia el crecimiento continuo.