La fuerte alza del petróleo por el conflicto en Oriente Medio ha hecho saltar las alarmas sobre los precios y los tipos de interés. En una semana de cita para BCE y Fed, los mercados de bonos ya han elevado sus rentabilidades, previendo un panorama inflacionista. Y aquí suele haber ganadores y perdedores. A los bancos, tipos más altos les permiten aumentar márgenes, aunque tiene como contrapartida menor concesión de créditos y posible deterioro de la morosidad. Las compañías eléctricas, petroleras o aquellas muy intensivas en capital pueden verse afectadas.

Así, después de un 2025 de descensos del precio del dinero por parte de los bancos centrales, esta crisis bélica puede poner fin a esa tendencia y elevar los costes financieros. Unos costes que van directamente a reducir el beneficio de las compañías y que, por tanto, perjudica sus valoraciones.

Aunque, como es lógico, las deudas predominan entre los valores del selectivo español, hay cuatro valores que no sólo no deben nada a bancos ni a bonistas, sino que además cuentan con caja, lo que muestra la salud financiera. En primer lugar, se encuentra Inditex con una caja neta de 11.000 millones de euros, seguida por Logista con 2.400 millones, Indra Sistemas tiene 87 millones y, por último, la constructora y concesionaria ACS guarda en su caja fuerte 17 millones de euros.

Las deudas van, no pocas veces, ligadas a los modelos de negocio. Las energéticas están en un momento de fuertes inversiones para aprovechar el tirón de la electrificación de la economía. También las inmobiliarias son proclives a tener mucha deuda al adquirir edificios para su posterior alquiler en operaciones a largo plazo.

Tal y como destacan en un estudio de Bolsas y Mercados Españoles, las cotizadas del Ibex 35 han aprovechado la caída de los tipos para renegociar deuda en condiciones ventajosas y, no pocas veces, a tipos fijos y, también han alargado los plazos de vencimiento. Además, tampoco se vivió en 2025 un año de locura en la solicitud de créditos que solo aumentaron un 0,5% respecto a 2024.

Además de la deuda neta (resultado de restar a la deuda bruta la liquidez que tiene la compañía), una ratio muy valorada en el mercado de acciones es el de esta deuda neta en relación con el beneficio de explotación (Ebitda). De los 23 valores del Ibex que están endeudados (los bancos no entran en esta categoría), la ratio media es de 3,3 veces su Ebitda, lo que supone una capacidad de pago razonable con los flujos que genera la compañía. Sin duda, unos peores resultados a los esperados en este 2026 complicarían también mejorar esa ratio.

Sensibilidad a los tipos

A la cabeza del Ibex 35 se sitúa Iberdrola con una deuda de 50.200 millones de euros que supone tres veces el beneficio de explotación conseguido en 2025. La compañía está inmersa en un programa de inversiones muy fuertes. Le sigue Telefónica que, pese a sus recientes desinversiones acumula una deuda de 26.824 millones, superior al valor bursátil de la teleco que es de 20.330 millones de euros. Cellnex soporta una deuda neta de 17.000 millones de euros con una ratio de 6,28 veces, una de las más altas del selectivo. La compañía de comunicaciones anunció que en este 2026 esperan bajar de las 6 veces, pero que quieren mantener un cierto equilibrio entre la deuda y la retribución al accionista.

Sigue en directo la cotización de Repsol

Naturgy, Endesa y Repsol muestran unas deudas más manejables. La gasista debe 12.317 millones de euros que representa 2,3 veces su beneficio de explotación, en tanto que Endesa cuenta con una deuda de 10.300 millones (1,8 veces Ebitda).

En el caso de la petrolera Repsol su deuda es inferior al beneficio obtenido el pasado año y representa solo 0,72 veces. Una situación financiera de mucha solvencia, incluso ante sustos de tipos de interés que comparte con otros valores del Ibex 35. IAG debe 6.009 millones (0,8 veces su Ebitda), Sacyr solo 59 millones (0,18 veces), Amadeus 2.219 millones (0,9 veces) y la farmacéutica Rovi 21,9 millones de euros (0,1 veces el Ebitda).

Además de Cellnex, las inmobiliarias son las que acumulan más deuda en relación a su resultado de explotación. En el caso de Merlin Properties su endeudamiento alcanza 3,743 millones de euros (8,9 veces Ebitda), Inmobiliaria Colonial 4.684 millones (12,6 veces) y también figura la energética Solaria con una deuda de 1.333 millones (5 veces su resultado de explotación de 2025.