José Luis Cava arranca señalando que, aunque espera que el S&P 500 pueda caer por estacionalidad tras el Día del Trabajo, aprovechará para contar “dos maldades de las buenas”. 

La primera se centra en el mercado del petróleo. El analista explica que China “ha vuelto a comprar petróleo de forma masiva”, enviándolo a refinerías y aumentando las cuotas de exportación de productos refinados. A su juicio, esto busca “venderlo a precios caros” y “presionar a la baja el precio de los destilados”, lo que podría favorecer una caída del precio de la gasolina y tener implicaciones económicas globales.

Desde el punto de vista técnico, señala que el precio se encuentra en una zona de resistencia, aunque advierte que si se perfora el soporte, “la probabilidad de que el precio… cayese sería mucho mayor”. Cava subraya la importancia del diésel, ya que “está en el corazón de la economía”, y apunta que una caída en su precio podría provocar un rebote en los bonos y apoyar a las bolsas.

La segunda “maldad” se centra en el oro. Destaca que Hong Kong está “acelerando las importaciones de oro ruso”, duplicando y triplicando cifras de los años anteriores. De esta dinámica extrae una conclusión clara: espera una continuidad alcista tanto en el petróleo como en el oro. En concreto, considera que el petróleo podría mantener su tendencia hasta octubre, mientras que el oro seguiría subiendo “al menos hasta mediados de octubre”.