Antonio Castelo, analista de iBroker, considera que el contexto sigue siendo complejo: hay alivio por la moderación del petróleo y cierta reducción de la tensión geopolítica, pero los tipos de interés continúan altos y los bancos centrales, especialmente la Reserva Federal, siguen condicionando el apetito por el riesgo. Por eso, el analista defiende fijarse en compañías con crecimiento visible, generación de caja, ventajas competitivas y catalizadores propios.
A nivel global, el primer gran vector de inversión sigue siendo la inteligencia artificial. El foco continúa muy concentrado en la cadena de valor tecnológica, especialmente en semiconductores, memorias avanzadas, infraestructuras digitales y software de gran escala. Dentro de este bloque destaca SK Hynix, que se ha convertido en uno de los grandes símbolos del momento por su liderazgo en memorias HBM, esenciales para el desarrollo de centros de datos e inteligencia artificial. El hecho de que haya llegado a superar a Samsung en capitalización refleja la importancia que el mercado está dando a este tipo de compañías.
Además destaca como referencia clave Micron, cuyos resultados del 24 de junio se ven como una prueba importante para comprobar si el ciclo de inversión en inteligencia artificial sigue siendo sólido. El mercado analizará si la demanda justifica las valoraciones actuales, especialmente después de que la compañía tuviera ya vendida toda su oferta HBM de 2026. En cualquier caso, Castelo advierte de que el mercado está siendo cada vez más selectivo: ya no basta con estar vinculado a la inteligencia artificial, sino que se premia a las compañías capaces de monetizarla realmente, con poder de fijación de precios, cartera contratada o cuellos de botella tecnológicos.
En Europa, el analista identifica tres grandes bloques interesantes. El primero es la banca, favorecida todavía por un entorno de tipos relativamente altos, aunque ya no esté en la fase más explosiva de expansión de márgenes. El segundo es la tecnología europea de calidad, con nombres como ASML, muy ligada al ciclo de semiconductores y a la inversión en capacidad productiva. El tercero es la defensa, apoyada por el aumento estructural del gasto en seguridad en Europa y por un entorno geopolítico más sensible.
Por el contrario, Castelo se muestra prudente con el automóvil europeo. El profit warning de BMW sirve como ejemplo de los problemas del sector: debilidad en China, presión sobre márgenes, mayor competencia y dudas sobre la rentabilidad. No lo considera un simple bache coyuntural, sino un problema más profundo.
En España, la lista de valores preferidos es clara. El primero es Iberdrola, pero sigue viendo atractivo en los bancos españoles, especialmente Bankinter y BBVA. Bankinter destaca por su calidad de ejecución y disciplina histórica, mientras que BBVA se beneficia de su mayor apalancamiento operativo a tipos altos y de su exposición a geografías con crecimiento.
También le gustan las infraestructuras, con Ferrovial como referencia por su perfil internacional, activos de largo plazo y mayor visibilidad tras su cotización en Estados Unidos. En este sector también menciona ACS y Sacyr reforzadas por el interés en infraestructuras y por la mayor visibilidad de Hochtief en Alemania.
Otros valores en el radar son Inditex especialmente si corrige hacia la zona de 49-50 euros; Repsol, que sigue bien posicionada mientras el petróleo se mantenga por encima de las previsiones usadas en sus cuentas; e Indra, interesante por defensa y tecnología estratégica, aunque todavía condicionada por dudas de gobernanza, capacidad industrial y la espera de su nuevo plan estratégico.