En la imagen la Dra. María Calvo Pulido

Algunos estudios sugieren que, en España, casi el 45% de los hombres padece calvicie en algún grado, siendo la más frecuente la alopecia androgénica o calvicie común; por lo que respecta a las mujeres, aunque es menos frecuente, se calcula que entre el 5% y el 10% de las mujeres la sufren, acentuándose especialmente tras la menopausia.

El Hospital Universitario Ruber Juan Bravo ha incorporado una nueva Unidad de Tricología y Medicina Capilar dirigida por la Dra. María Calvo Pulido, jefa de Servicio de Dermatología, compuesta por un equipo de especialistas en dermatología, tricología y medicina estética.

La Unidad está dirigida a hombres y mujeres que presentan patologías como pérdida de densidad capilar, caída progresiva, afinamiento del cabello, entradas o zonas despobladas, sea por causas hormonales, genéticas, nutricionales, enfermedades autoinmunes o estrés). También está indicada para quienes desean mejorar la calidad y el aspecto del cabello, prevenir su deterioro o potenciar los resultados tras un injerto capilar.

“Contamos con tratamientos especializados como el tratamiento oral personalizado, a través de fórmulas personalizadas elaboradas con principios activos específicos para frenar la caída del cabello, reactivar el folículo y estimular el crecimiento; microinjertos capilares, una cirugía mínimamente invasiva que garantiza resultados naturales, con mínimas molestias y una rápida recuperación; y tratamientos complementarios como mesoterapia capilar a través de microinyecciones con vitaminas, minerales y principios activos revitalizantes y, en casos indicados, inyección local de medicamentos para tratar de forma específica determinadas causas de caída o debilitamiento capilar”, afirma la Dra. Calvo.

Microinjertos capilares

La Dra. María Eugenia Segovia Abad, especialista en cirugía capilar y medicina estética, señala que “cada paciente presenta necesidades y características únicas, por lo que es fundamental realizar un diagnóstico preciso y personalizado para determinar la mejor estrategia de tratamiento. La decisión de optar por una u otra técnica se toma de manera personalizada, en función de factores como la densidad capilar, la extensión de la zona a tratar y las expectativas del paciente”.

El microinjerto capilar con técnica FUE (Follicular Unit Extraction) consiste en la extracción unidad folicular por unidad folicular para su posterior implantación de la misma manera, permitiendo conservar la mayor parte de los folículos extraídos, garantizando un resultado natural y duradero y permitiendo una recuperación rápida y con mínimas molestias para el paciente.

Para llevarla a cabo se emplea un bisturí con punta de zafiro para abrir los canales en los que se colocará cada unidad folicular con unas pinzas, lo que permite realizar incisiones más finas, reduciendo el traumatismo en el cuero cabelludo y favoreciendo una cicatrización más rápida.

Otra opción es la implantación directa a través de la técnica DHI (Direct Hair Implantation) utilizando un dispositivo llamado implanter con el que se abre el canal y se implanta el folículo en el mismo momento, minimizando su manipulación y optimizando su viabilidad.