Meliá Hotels ha celebrado esta mañana su presentación de resultados correspondientes a 2025 en los que ha destacado la buena posición de la hotelera, así como las buenas perspectivas para este año.
Gabriel Escarrer se muestra optimista pese a los signos de desaceleración y destaca que las reservas en cartera crecen un 11% interanual. De cara a los próximos meses, se ha mostrado “positivo pero con prudencia”, con mayor visibilidad a medio plazo gracias al aumento de la venta anticipada y a una mejor evolución de la temporada media (pre y post verano).
La hotelera insistió en que su prioridad sigue siendo el modelo variable, reduciendo exposición a activos en propiedad y creciendo vía contratos de gestión y franquicia. El objetivo es mantener la ratio de deuda financiera neta entre 2 y 2,5 veces Ebitda, un rango con el que la compañía “se siente cómoda” y que marca tanto su política de expansión como la retribución al accionista.
Sobre los impactos en la red ferroviaria tanto en las líneas de Andalucía como en Cataluña, la compañía ha señalado que a pesar de las cancelaciones durante ese periodo de dos o tres semanas, el impacto ha sido gestionable gracias a la flexibilización en las reservas y al peso del canal directo. Esa flexibilidad ha permitido reubicar reservas hacia otras fechas o destinos, amortiguando el golpe. Escarrer confía en que la estabilización del sistema ferroviario permita retomar la senda habitual.
Uno de los ejes más repetidos fue la potencia del canal directo, que ya representa cerca del 50% de la venta centralizada. El presidente considera que es una ventaja competitiva clave en un entorno de incertidumbre constante tras la pandemia y los conflictos geopolíticos.
En Cuba, donde la situación se ha visto agravada por problemas del petróleo recientes, Meliá reconoció la complejidad del entorno, pero descartó una retirada. Según Escarrer, la compañía lleva más de un año trabajando en planes de contingencia. Asimismo, destacó que “se sienten cómodos con su posición de liderazgo y mantienen una visión de medio y largo plazo”
Expansión
El crecimiento de la compañía continuará vía contratos de gestión, con entre 40 y 50 hoteles firmados. La hotelera defiende que ese ritmo es el que puede “digerir” sin generar cuellos de botella operativos.
Meliá Hotels registró un beneficio de 200,2 millones de euros en 2025, un 23,2% más que durante 2024. Los ingresos sin plusvalías se situaron en 2077,5 millones de euros y el EBITDA sin plusvalías creció hasta los 544,7 millones de euros.