Mientras el IBEX 35 decide si volver o no a máximos anuales (e históricos), aupado sobre todo por los bancos, no todos sus componentes han corrido la misma suerte. Existen ocho "rezagados" que acumulan un saldo negativo en el año. No obstante, lejos de ser valores a evitar, las firmas de análisis ven en ellos algunas de las mejores oportunidades del parqué. La lógica detrás de esta apuesta es que lo que ha caído con fuerza pero mantiene un modelo de negocio sólido, tiene un mayor margen técnico y fundamental para el rebote. Repasamos el radar de oportunidades del selectivo, liderado por firmas del sector salud, la energía y la tecnología.
El caso más llamativo es el de Grifols. El valor cede más de un 9% en un año de grandes turbulencias y ruido mediático en el valor. El año arrancó con el demoledor informe del fondo bajista Gotham City Research, que acusaba a la empresa de maquillar sus cuentas y ocultar deuda. Desde entonces, ha vivido una crisis de gobernanza, salida de la familia fundadora de la gestión mediante, y una enorme volatilidad ligada a la posible OPA de exclusión junto al fondo Brookfield. Recientemente, se ha sumado ruido regulatorio por el cierre temporal de algunas clínicas de donación de plasma en Canadá. Pese a todo, el mercado estima que su castigo ha sido desmedido. El consenso le otorga un precio objetivo de 14,83 euros, lo que se traduce en un potencial alcista del 47%, el más alto de todo el selectivo. Cualquier paso definitivo que disipe la incertidumbre sobre su deuda y su gobernanza actuará como un resorte alcista en el valor.
Le sigue de cerca Solaria, con un potencial del 38% sobre los precios actuales. Su gran lastre ha sido el desplome de los precios mayoristas de la electricidad en España, que en varios momentos del año ha tocado los cero euros. Esto impacta directamente en los márgenes de los proyectos que no tienen contratos de venta a largo plazo (PPA). A esto se suman los habituales retrasos burocráticos para conectar nuevos parques a la red y la fuerte presión de fondos bajistas apostando contra el valor. El gran revulsivo para convencer a los inversores es la fuerte apuesta por los centros de datos tras iniciar una agresiva estrategia (Powered Land) para proveer de energía e infraestructuras a los grandes Data Centers que exige la Inteligencia Artificial, además de hibridar sus plantas con baterías eólicas. El consenso de analistas tiene proyectado un precio objetivo para el valor de 23,34 euros.
En este grupo también hay compañías con negocios diferentes pero con algo en común: cuentan con posiciones de liderazgo y fuertes barreras de entrada. Es el caso de Fluidra y Cellnex, con potencial superior al 30% el Ibex 35. Fluidra parece haber superado lo peor del ajuste pospandemia. Durante el Covid hubo un boom histórico de construcción de piscinas que provocó un sobreabastecimiento de inventario en sus distribuidores. A medida que los tipos de interés subieron y la inflación se desbocó, la construcción de nuevas piscinas se frenó en seco, obligando a la empresa a rebajar sus previsiones financieras de corto plazo. Sin embargo, el mercado está comprobando trimestre a trimestre cómo sus márgenes brutos se están recuperando, con objetivos de margen EBITDA superiores al 23%. Los analistas tienen un precio objetivo para el valor en los 26,32 euros, que arrojan un potencial del 34% sobre los niveles actuales.
En el caso de Cellnex, la empresa está en pleno proceso de venta de activos no estratégicos para desendeudarse, algo que el mercado está empezando a valorar positivamente. Su modelo de negocio, que consistía en comprar torres de telecomunicaciones financiándolo con deuda barata, se puso en entredicho a comienzos de año ante menores bajadas de tipos de interés de lo que se había previsto. El gran catalizador de la compañía ahora es que la disciplina financiera que está llevando, con ventas como la de Suiza, le permitan reducir la deuda y plantearse incluso el dividendo, lo que le haría recuperar en bolsa hasta los 36,04 euros por acción, lo que deja su potencial en el 33,2%.
Laboratorios Rovi cae más del 4% en un año en que el mercado ha tenido que ajustar sus previsiones tras el fin de los ingresos extraordinarios por la fabricación de la vacuna de Moderna. El valor, sin embargo, ha vuelto al primer plano tras el éxito de una vacuna contra el cáncer de Moderna. La relación de Rovi con la compañía estadounidense viene de largo, ya que la española realizó el llenado y acabado de la vacuna contra el Covid-19 fuera de EEUU. Pero además ambas compañías firmaron en 2022 un acuerdo de diez años para fabricar en las plantas de Rovi en San Sebastián de los Reyes y Alcalá de Henares (Madrid) “otros productos de ARNm” más allá de la vacuna del coronavirus.
El mercado ahora espera que la fuerte caja que genera la compañía sirva para anunciar agresivos programas de remuneración al accionista o para realizar compras estratégicas que engorden su negocio propio. Los expertos ven al valor escalando un 24% hasta superar la barrera de los 75,48 euros.
Cerrando el club de los ocho rezagados, también compañías de gran capitalización donde los analistas recomiendan tomar posiciones de cara a los próximos meses.
Amadeus está terminando un ciclo de fuertes inversiones de capital para migrar sus sistemas a la nube. El mercado anticipa que, una vez finalizado este esfuerzo inversor, la compañía comenzará a liberar un flujo de caja libre masivo, lo que justificará el cierre de la brecha de valoración que sufre actualmente. El proveedor tecnológico tiene un precio objetivo de 67,12 euros que arrojan un potencial al alza del 16,53%.
En el caso de Ferrovial , mantiene el favor del consenso con un potencial del 15% y un precio estimado de 61,37 euros. La consolidación de su salto al Nasdaq estadounidense está llamada a ser su motor principal. A medida que los grandes fondos de inversión americanos la incluyan en sus índices y carteras de referencia, el valor experimentará un flujo de entrada de capital recurrente, respaldado por el aumento constante del tráfico en autopistas clave como las de Texas o Canadá.
Por último, Acciona Energías Renovables aspira a recuperar los 23,50 euros por acción que estima el consenso como precio objetivo, lo que deja el potencial más ajustado entre estos valores, en torno al 10,2%. El valor, al igual que Solaria, comparte el problema de los bajos precios de la energía, pero con el agravante de su estructura de capital. Es una empresa intensiva en deuda y los tipos de interés altos le han pasado factura. El principal catalizador que espera el mercado es el éxito en su plan de rotación de activos. Si logra cerrar ventas de parques maduros a buenos múltiplos para hacer caja y reducir deuda, la cotización podría celebrarlo inmediatamente.