En octubre, los inversores orientaron su posicionamiento hacia la calidad, las rentas (income) y la diversificación. La renta fija concentró casi un tercio de los 40.800 millones de euros de entradas netas registrados durante el mes en el mercado de ETF UCITS domiciliados en Europa.
El peso de la renta fija en los flujos del mes, del 33%, fue considerablemente superior al de meses anteriores, cuando se situó entre el 15% y el 20%. En conjunto, los flujos de octubre reflejan un contexto de mercado más prudente, aunque todavía constructivo, en un periodo marcado por una elevada volatilidad, un comportamiento más débil de algunas áreas de la renta variable y el debate sobre la inversión en inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos.
La renta fija fue la principal beneficiaria del tono más defensivo del mes, al captar alrededor de 13.400 millones de euros en entradas netas, lo que supone un fuerte repunte respecto a septiembre. La demanda se concentró en la deuda denominada en dólares estadounidenses, especialmente en los bonos del Tesoro estadounidense y el crédito investment grade (IG).
Las entradas en renta variable se mantuvieron en terreno positivo, con 26.900 millones de euros, aunque octubre estuvo más marcado por la rotación que por una asunción generalizada de riesgos. La demanda siguió favoreciendo las exposiciones a renta variable de mercados desarrollados y global, reforzando la preferencia por las posiciones centrales de cartera diversificadas*.
Renta variable
Las entradas en renta variable se mantuvieron en terreno positivo, aunque octubre estuvo más marcado por la rotación que por una asunción generalizada de riesgos.
La demanda siguió favoreciendo la renta variable global que incluye mercados desarrollados y emergentes, con 6.400 millones de euros, y la renta variable global de mercados desarrollados, con 6.100 millones, reforzando la preferencia por las posiciones centrales de cartera diversificadas*. Por regiones, la renta variable estadounidense captó entradas netas de 4.900 millones de euros y la europea, de 1.900 millones. Dentro de la renta variable, el cambio más destacado fue la rotación sectorial.
Los inversores siguieron destinando capital a la tecnología, que recibió 1.900 millones de euros, aunque los flujos fueron más selectivos que en meses anteriores. Los sectores defensivos, como la salud (722 millones) y los servicios públicos (135 millones), captaron entradas, mientras que los sectores industrial y financiero registraron salidas.
Este patrón es coherente con unos inversores que mantienen su exposición a renta variable, aunque la desplazan hacia áreas del mercado más defensivas y orientadas a la calidad.
Los flujos hacia las estrategias temáticas también evolucionaron. El interés por los semiconductores y la defensa se moderó tras su fuerte avance durante los últimos 12 a 18 meses.
En cambio, la robótica lideró las entradas en estrategias temáticas, con 456 millones de euros, frente a los 275 millones de septiembre.
La robótica podría estar ganando atractivo porque ofrece una vía más diversificada* de acceder al crecimiento vinculado a la automatización y la IA, con una exposición más amplia a empresas de distintos tamaños por capitalización bursátil que algunas de las temáticas más concentradas.
En las estrategias por factores, el tono fue igualmente defensivo. Las exposiciones orientadas a la generación de rentas captaron entradas netas de 1.400 millones de euros, mientras que las estrategias equiponderadas sumaron 670 millones y las de calidad, 542 millones. Estos movimientos son coherentes con un mercado en el que los inversores buscan resiliencia, diversificación* y gestión del riesgo.
Renta fija
Las entradas netas de 13.400 millones de euros en renta fija pusieron de manifiesto el tono más defensivo del mes y supusieron un fuerte repunte respecto a los 8.300 millones de septiembre.
Su peso en las entradas totales del mes pasó de alrededor del 15% a más del 30%, lo que sugiere que los inversores vuelven a encontrar valor en los mercados de bonos como fuente de carry y de estabilidad para las carteras.
La deuda pública captó 5.500 millones de euros en octubre, de los cuales 3.400 millones correspondieron a bonos del Tesoro estadounidense. En crédito investment grade, tanto las exposiciones estadounidenses como las europeas recibieron entradas netas de 2.200 millones de euros cada una. Esto refleja una preferencia más amplia por los activos de alta calidad en un entorno en el que la visibilidad sigue siendo limitada y los mercados son sensibles a los riesgos relacionados con la inflación, las políticas económicas y los resultados empresariales.
Dentro de la deuda pública estadounidense, las entradas se concentraron especialmente en los vencimientos intermedios, con 1.200 millones de euros, lo que apunta a un posicionamiento en duración entre neutral y ligeramente positivo, en lugar de una apuesta decidida por la larga duración.
En otras palabras, los inversores parecen dispuestos a aumentar su exposición a bonos, aunque siguen siendo selectivos con el riesgo de tipos de interés.
La demanda de crédito estadounidense investment grade fue sólida, pero los inversores mostraron una preferencia por el tramo corto de la curva, que recibió 860 millones de euros.
Uno de los motivos es el aumento de las emisiones de bonos de grandes empresas tecnológicas y vinculadas a la IA, buena parte de las cuales se ha concentrado en los vencimientos más largos.
Esto ha llevado a algunos inversores a mostrarse más prudentes a la hora de asumir riesgo de duración en el tramo largo y a centrarse en mayor medida en crédito de alta calidad a corto plazo, donde el carry sigue siendo atractivo.
En otras áreas de la renta fija, la demanda de high yield, con 1.200 millones de euros, se mantuvo prácticamente estable. Las entradas en estrategias monetarias, de 1.100 millones de euros, también se mantuvieron estables respecto a los meses anteriores. Esto sugiere que los inversores no están abandonando por completo las posiciones en liquidez, aunque muestran una mayor disposición a destinar parte de ella a bonos para obtener rentabilidad.
ESG
Los flujos hacia estrategias ESG se mantuvieron sólidos y superaron ligeramente los del mes anterior, con unas entradas netas de alrededor de 7.700 millones de euros, frente a los 6.700 millones anteriores.
La principal contribución procedió de las exposiciones amplias a renta variable, especialmente las globales y las de mercados desarrollados, junto con el crédito europeo investment grade.
No obstante, los flujos ESG siguen estando condicionados por las mismas tendencias generales de asignación de activos que se observan en el conjunto del mercado.
El mayor apetito por la deuda pública, especialmente la estadounidense, no siempre se traduce directamente en entradas en renta fija con etiqueta ESG, sobre todo cuando el universo de inversión es más limitado.
Por tanto, las estrategias ESG siguen beneficiándose de la demanda de exposiciones centrales de cartera en renta variable y crédito, aunque actualmente no cuentan con un catalizador temático propio que impulse sus flujos.