Si tuvieras que resumir este comienzo del trimestre en una idea, ¿cuál sería? ¿Ha sido un periodo de consolidación de las tendencias que veníamos viendo o ha habido algún cambio relevante en el escenario de inversión?
El inicio del trimestre es, desafortunadamente, un poco más de lo mismo, con la idea central de que siguen las tensiones geopolíticas. La guerra entre Estados Unidos e Irán sigue provocando daño a la economía mundial (principalmente a la europea), sumado a la mayor tensión en Francia reflejada en su bono frente al alemán, y al conflicto con Rusia y Ucrania. Se observa una tendencia de consolidación en las bolsas, donde la americana toca máximos una vez más, y aunque en Europa se sufre un poco más desde el verano por la geopolítica y el repunte del crudo, en general el mercado sigue aguantando bien a la espera de los resultados del tercer trimestre.
Los rendimientos de los bonos han vuelto a niveles no vistos en más de una década en un entorno de fragmentación geopolítica y elevados déficits fiscales por parte de los gobiernos. ¿Qué margen tienen los bancos centrales?
Los bancos centrales siempre tienen todo el margen posible; el Banco Central Europeo ya demostró en la crisis del euro que fue capaz de frenar la subida de las tires de la periferia, y podría volver a intervenir si hiciera falta, al igual que la Reserva Federal. Esta subida de las tires en los bonos refleja en parte el riesgo a una posible subida de inflación, pero también refleja una economía americana mucho más potente debido a la gran inversión en infraestructuras conectadas a la inteligencia artificial. La economía sigue creciendo por encima de su potencial tanto en EE. UU. como en Europa, lo cual explica la subida de los bonos mientras las bolsas siguen resistiendo por los buenos resultados empresariales.
¿Habéis cambiado el enfoque sobre la renta fija?
Sí, con la subida de las tires se están incrementando bastante las duraciones en la parte de renta fija. Se considera que las rentabilidades de los bonos a más largo plazo (diez años o más) ya son muy interesantes, por lo que tiene sentido incorporar algo más de duración en el entorno actual.
A punto de comenzar la etapa de resultados empresariales, ¿cuál es, a tu juicio, la clave para esta temporada?
Lo principal será comprobar si se cumplen las elevadas expectativas de crecimiento que tienen los analistas para este trimestre y para todo el año 2026, tanto en Europa como en Estados Unidos. En segundo lugar, será clave analizar el guidance y las expectativas que publiquen las empresas para el último trimestre del año y para 2027, observando si la presión por los costes energéticos ya se refleja en ellas o si siguen tirando al alza.
¿Qué economía os genera más dudas de cara a final de año, dónde veis los principales riesgos para el crecimiento y dónde estáis encontrando las oportunidades más interesantes?
Dentro de las economías desarrolladas, Europa es la que genera más preocupación debido al coste de la energía de cara al invierno y a las mayores tensiones geopolíticas, como el caso de Francia presionando las TIRes de los bonos hacia arriba. Por el contrario, se considera que Estados Unidos es la región con mejores oportunidades para finales de este año y principios del siguiente. No obstante, existe un escenario binario: si se viera una tregua o desescalada consistente entre EE. UU. e Irán, el precio del petróleo caería fuertemente, lo cual sería muy positivo y haría que las cosas pudieran ir mucho mejor para Europa que para Estados Unidos.
Por sectores, más allá de tecnología e IA, ¿qué sectores pueden ofrecer una mejor ecuación rentabilidad – riesgo en un momento como el actual?
Además de la tecnología, gusta toda la parte industrial y de infraestructura que permite utilizar esta innovación, como la construcción de centros de datos y redes energéticas. El sector salud, que se había quedado algo rezagado, también podría ofrecer oportunidades interesantes a medio plazo. Por último, los bancos, pese a las caídas recientes, siguen aportando buenas oportunidades porque se benefician de los tipos de interés actuales y de una economía que seguirá aguantando en los próximos trimestres.
De cara al cierre del ejercicio, ¿sois más partidarios de mantener una posición prudente, asumir algo más de riesgo o aprovechar posibles correcciones para entrar en el mercado?
Para el cierre del año, la visión es intentar coger algo de riesgo. Existe un mayor optimismo para el tramo final del ejercicio y se piensa que, a pesar de la incertidumbre existente, se podría tener un final de año positivo.