Cobas Asset Management, la gestora fundada por Francisco García Paramés, ha publicado su carta semestral de la primera mitad del año, en la que aborda los principales movimientos realizados en sus carteras, así como el desempeño de sus fondos.
El movimiento sectorial más relevante del semestre fue la continuación de la salida ordenada del sector energético, la principal apuesta de la gestora durante los últimos cinco años. El peso de la energía en la Cartera Internacional pasó de cerca del 30% al cierre de 2025 a alrededor del 24% a 30 de junio, muy lejos del máximo alcanzado a comienzos de 2022 (46%). El recorte se concentró en el sector de servicios energéticos, formado por compañías de ingeniería y proveedores de servicio a lo largo de la cadena de valor de hidrocarburos, donde las tesis de inversión ya se han reflejado en los precios. En cambio, el peso de las compañías de exploración y producción apenas se redujo, menos de un punto porcentual, porque a juicio de la gestora sus cotizaciones todavía no recogen el valor de los negocios en un contexto geopolítico con precios elevados de las materias primas.
La liquidez generada se ha dirigido a holdings familiares como Exor y Bolloré, al líder mundial en diálisis Fresenius Medical Care y a compañías de consumo penalizadas como JD Sports.
Intensa rotación, compañías destacadas
- Venta total de Saipem, Weatherford y Teva, entre otras. La salida de Teva se completó en julio, ya fuera del periodo de la carta.
- Reducen peso en TGS, Golar, CK Hutchison, Azkoyen y ArcelorMittal.
- Incorporan nuevos valores como Exor, Bolloré, Fresenius Medical Care, JD Sports, Cirsa y Vidrala.
“Vamos reduciendo el peso de aquellas compañías cuyo potencial disminuye tras un buen comportamiento bursátil, para reinvertir en otras más penalizadas donde el potencial es mayor, y así seguir ampliando el valor objetivo de nuestros fondos”, explica Cobas AM en su Carta Semestral. “En definitiva, esta es la esencia de lo que hacemos: comprar buenas compañías cuando, por razones temporales o equivocadas, nadie las quiere y conservan un gran potencial, y venderlas cuando el mercado termina reflejando su verdadero valor. Parece sencillo, pero requiere paciencia y seguir a rajatabla un proceso inversor estricto”.
Cobas AM gestiona tres carteras: la Cartera Internacional, que invierte en compañías a nivel mundial excluyendo las que cotizan en España y Portugal; la Cartera Ibérica, que invierte en compañías que cotizan en España y Portugal o bien tienen su núcleo de operaciones en territorio ibérico; y, por último, la Cartera de Grandes Compañías, que invierte en compañías a nivel global y en la que al menos un 50% son compañías de alta capitalización bursátil y un 70% de elevada y mediana capitalización bursátil.
Cartera Internacional
La Cartera Internacional se revalorizó un 15,8% en el semestre, frente al 10,5% de su índice de referencia, el BBG Europe Developed Markets. Los mayores contribuidores fueron Kosmos Energy y Golar, mientras que valores como Enquest y Saipem registraron subidas por encima del 100% y del 70%, lo que llevó a la gestora a reducir esas exposiciones. En conjunto, esta y otras revalorizaciones permitieron una fuerte rotación. Se salió por completo de siete compañías que a cierre de 2025 representaban alrededor del 8% del fondo, y se redujo el peso de otras posiciones ya existentes. La liquidez generada por ambas vías se reinvirtió en diecisiete nuevas compañías que a cierre de junio alcanzaban un peso conjunto cercano al 23%, entre ellas JD Sports y Exor.
Esta rotación elevó el valor estimado de la cartera algo más de un 20%, hasta 407 euros por participación (Clase C), lo que implica un potencial de revalorización del 115% según sus cálculos. La cartera cotiza con un PER estimado 2026 de 7,1 veces, frente a 18 veces de su índice, y presenta un ROCE medio del 27%, reflejo de la calidad de los negocios en cartera. El nivel de inversión se sitúa cerca del 99%.
Los mayores detractores del semestre fueron Douglas, Elior Group, China Education Group, Renault y Porsche. Por distribución geográfica, la zona euro pesa un 33,7%, el resto de Europa un 30,8%, Asia un 16,8% y Estados Unidos un 15,1%.
Cartera Ibérica
La Cartera Ibérica registró una subida del 6,5% en el semestre, por debajo del 14,7% de su índice de referencia. Destacaron como principales contribuidores Meliá Hotels International y Técnicas Reunidas, mientras que compañías como Azkoyen o ArcelorMittal superaron rentabilidades del 30%, motivo por el cual se redujo posición o se vendieron por completo. En total, la gestora salió de seis compañías que representaban aproximadamente el 6% de la cartera a cierre de 2025, reinvirtiendo esa liquidez, junto con la obtenida al reducir otras posiciones, en seis nuevas que a final de junio suponían cerca del 12%, entre ellas Cirsa y Vidrala.
La rotación y la creación de valor del resto de compañías permitieron elevar el valor estimado de la cartera un 9%, hasta 410 euros por participación, con un potencial de revalorización del 85%. La cartera cotiza a un PER 2026 estimado de 9,1 veces, frente a 18,0 de su índice, y muestra el ROCE más alto de las tres carteras, cercano al 35%. El nivel de inversión es del 98%.
Los principales detractores fueron Grifols, Almirall y Cirsa. Las mayores posiciones a cierre de junio eran Almirall (8,4%), Meliá Hotels International (8,4%), Técnicas Reunidas (7,9%), Grifols (7,7%) y Sacyr (6,4%).
Cartera Grandes Compañías
La Cartera de Grandes Compañías obtuvo una rentabilidad del 17,9% en el semestre, frente al 12,7% de su índice de referencia, el BBG Developed Markets. Las principales contribuciones provinieron de Saipem y CK Hutchison, mientras que valores como LG Electronics o TGS se acercaron al 50% de revalorización, situación que la gestora aprovechó para rotar la cartera. En el periodo se deshicieron por completo trece posiciones que suponían aproximadamente el 18% de la cartera a cierre de 2025, destinando esos recursos, junto con la liquidez obtenida al reducir otras inversiones, a trece nuevas compañías que a finales de junio representaban cerca del 25%, entre ellas Exor y Fresenius Medical Care.
Como resultado de estos movimientos, el valor estimado de la cartera se incrementó algo más de un 21%, hasta 395 euros por participación, lo que representa un potencial de revalorización del 115%. La cartera está invertida al 98%, cotiza con un PER 2026 estimado de 7,5 veces, frente a 25,0 de su índice, y presenta un ROCE del 25%.
Los mayores detractores fueron Porsche, Renault y Grifols.