Los tradicionales inversores en bolsa y bonos tienen ya una edad considerable y la transferencia de riqueza hacía las siguientes generaciones ha comenzado. Pero esta transferencia tiene muchas implicaciones, tanto para los inversores cómo para los asesores financieros de las grandes fortunas. 

Es una conversación recurrente entre los banqueros privados, " mi cliente es muy conservador con su patrimonio, pero sus hijos quieren invertir en criptomonedas o en Nvidia". Perfiles diferentes y culturas diferentes hacen que la inversión vaya a sufrir muchos cambios en los próximos años. 

Según una estimación de Cerulli Associates, más de 60 billones de dólares en riqueza solo en Estados Unidos pasarán a manos de la Generación Z y los millennials antes de 2048.

A medida que los bancos y las empresas de gestión de patrimonios intentan atraer a esta nueva generación de beneficiarios, están planteándose sus políticas de contratación, adoptando activos digitales  y otras inversiones alternativas, y ampliando sus ventajas relacionadas con el "estilo de vida".  Lo que obliga a los gestores tradicionales a tener que "empatizar" con las nuevas generaciones que no quieren fondos de renta fija y prefieren inversiones en semiconductores y con ETFs, productos que dejan muchas menos comisiones pero que está calando en las nuevas generaciones.

Además venimos de uno de los mayores periodos alcistas en la bolsa, ya que quitando el Covid, en los últimos 15 años la bolsa de EEUU no ha hecho más que subir y en Europa ocurre casi lo mismo.  Si miramos a 5 años la española es todo un lujo para los inversores. Y esto es un problema, porque los inversores más jóvenes piensan que la inversión es garantía de éxito en bolsa.  Clásico error de los novatos, la inversión es metodología y disciplina cómo saben los alumnos del curso de inversión y trading que organiza Estrategias de Inversión.

Si hay una inversión que evidencia esta divergencia, son los activos digitales. Casi la mitad de los inversores millennials poseen criptomonedas, según una encuesta del banco francés Natixis, en comparación con aproximadamente un tercio de la Generación X y solo uno de cada seis baby boomers.

Sin embargo, más que las criptomonedas, los inversores más jóvenes quieren sacar provecho del auge de la IA,  tienden a ser más participativos y " se sienten más cómodos con el riesgo", según afirma en una entrevista un gestor de banca privada de Goldman Sachs.

El atractivo de la clásica cartera de acciones y bonos ha disminuido. Casi el 90% de las personas de entre 21 y 45 años desean invertir más en activos alternativos como capital privado e inmuebles, según el estudio más reciente de Bank of America . Entre la generación del baby boom y sus mayores, la cifra se reduce a tan solo el 15%.

Los bancos ya ofrecen a sus clientes adinerados acceso anticipado a algunas de las mayores empresas privadas del mundo antes de sus salidas a bolsa.  Los inversores  quieren invertir en Startups antes de que salgan a bolsa y no ser los últimos en acudir a las OPVs

Toda una revolución para los gestores de patrimonio, que ven cómo sus feeds de retrocesión de comisiones van a cambiar mucho con respecto a la generación de sus padres y que además tienen que aprender a hablar el mismo "lenguaje inversor" de las nuevas generaciones.  Y no me refiero al ¡Que pasa bro!

Estrategias de Inversión por su parte lleva más de 20 años formando a inversores en bolsa y mercados financieros. Puede acceder al curso más completo que realiza en este momento. Curso práctico de Inversión y Trading, para aprender a invertir a corto, medio y largo plazo.