La tasa de inflación en Estados Unidos experimentó un notable aumento en el mes de marzo, alcanzando el 3,3% interanual en comparación con el 2,4% registrado en febrero. Este incremento representa la mayor subida de los precios desde mayo de 2024. Según los datos proporcionados por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo, este aumento se atribuye principalmente al impacto en los precios de la energía derivado del conflicto en Oriente Próximo.

En el mes de marzo, el costo de la energía experimentó un notable incremento del 12,5% en términos anuales. Por otro lado, el precio de los alimentos también se vio afectado, registrando un aumento del 2,7% en comparación con el mismo mes del año anterior.

La tasa de inflación subyacente, que excluye la volatilidad de la energía y de los alimentos, aumentó en marzo hasta alcanzar el 2,6% en términos anuales, superando en una décima el dato registrado en febrero.

Tasa mensual

En términos mensuales, la inflación en marzo se aceleró hasta el 0,9%, triplicando la subida observada en febrero. Este incremento mensual estuvo impulsado por un aumento del 10,9% en el costo de la energía, mientras que el precio de los alimentos se mantuvo estable durante este periodo.

En su reunión del 18 de marzo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) optó por mantener estables los tipos de interés en un rango objetivo del 3,50% al 3,75%. Esta decisión se tomó en un contexto de creciente inflación y volatilidad en los mercados, buscando equilibrar el estímulo económico con la contención de presiones inflacionarias.