El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC por sus siglas en inglés) ha cumplido los pronósticos al decidir mantener los tipos de interés de referencia en un rango entre el 3,50% y el 3,75%

La tasa de los fondos federales se ha mantenido en ese rango desde que el banco central redujo tipos en tres cuartos de punto porcentual a finales de 2025, pero no todos los miembros del FOMC están de acuerdo con esta decisión: la votación en el seno del Comité se ha saldado con un 9-3, ya que han sido 3 los funcionarios han votado a favor de un alza de tipos en julio.

Los votos en contra de mantener tipos provinieron de presidentes regionales: Beth Hammack, de Cleveland, Neel Kashkari, de Minneapolis y Lorie Logan, de Dallas, que ya habían sido los más explícitos sobre la necesidad de tipos más altos para abordar la inflación. El comunicado posterior a la reunión señala que los tres “preferían aumentar el rango objetivo para la tasa de fondos federales en un cuarto de punto porcentual en esta reunión”.

El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ha quitado hierro a estos votos en contra, equiparándolos a una “disputa familiar”. “Pedí una buena disputa familiar, y la obtuve”, ha señalado durante su comparecencia ante la prensa para explicar las decisiones adoptadas. “La mayor parte de nuestra discusión giró en torno a las cuestiones fundamentales para la conducción de la política monetaria. No las evitamos. No les tuvimos miedo. Hubo mucha más interacción entre mis colegas. Fue una verdadera disputa familiar”.

En ese sentido, ha afirmado que los tres votos en contra en la reunión de hoy no reflejaron el fondo del debate y que la decisión del Comité contó con un amplio respaldo.

Respecto a la decisión de mantener tipos, el presidente ha reflexionado que “no describiría lo que hicimos como una pausa, sino como una revisión rigurosa de la situación económica”. “Lo describiría como una revisión de las grandes cuestiones difíciles, y como una reflexión sobre cuál es nuestra tarea pendiente para intentar resolver esas cuestiones en el período venidero”.

En todo caso, Warsh ha reiterado su compromiso para contener la inflación.  “Ya lo han escuchado antes, pero lograremos la estabilidad de precios”, ha señalado. “Esta Reserva Federal no vacilará. Nuestra credibilidad se basa en el cumplimiento de nuestras obligaciones y responsabilidades”. En todo caso, ha reflexionado que “hemos comenzado una nueva etapa y comprendemos que más de cinco años de inflación por encima del objetivo no se pueden revertir en nueve semanas, ni con un solo mes de modestas reducciones de precios”.

“Para algunos hogares, empresas y profesionales del mercado, cinco años de elevada inflación han dejado una impresión errónea, difícil de disipar, de que el objetivo implícito de inflación de la Fed se situaba, de alguna manera, por encima del 2%”, ha señalado el banquero central. “Permítanme reiterarlo: no existe ningún objetivo blando de inflación. No hay ningún objetivo implícito flexible, al menos no mientras este comité esté al mando. Solo hay un objetivo, y es el 2%”.

Warsh ha recordado que la Fed no está obligada a seguir lo que pronostican los mercados. “Me tranquilizó que los mercados, en el período entre reuniones, no reaccionaran a nosotros” al empezar a descontar unas condiciones financieras más restrictivas, ha explicado. “Creo que ha sido una evolución útil”, ha reflexionado antes de añadir que “no respaldamos ningún movimiento concreto del mercado, aunque sugeriría que los observemos con gran interés”.

Un comunicado abreviado

Más allá de los votos en contra, el comunicado posterior a la reunión ha sido casi idéntico al emitido tras la decisión del 17 de junio. En él, los funcionarios señalan que “la actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre que se debe, en parte, al conflicto en Oriente Medio”. “El crecimiento de la productividad y la inversión de capital son fuertes. La creación de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo se ha mantenido prácticamente sin cambios”. 

Mientras, “la inflación se mantiene elevada con respecto al objetivo del 2% fijado por el Comité, lo que refleja, en parte, las perturbaciones en la oferta que han provocado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el energético”.

Al igual que en junio, el comunicado concluye con la lacónica declaración de que “el Comité garantizará la estabilidad de precios”.