Cava analiza la denominada "Bessent Put", en referencia a la posibilidad de que el Tesoro estadounidense actúe para contener un repunte excesivo de las rentabilidades de la deuda. Frente a quienes consideran que esta estrategia está destinada a fracasar porque no resuelve los problemas estructurales de las cuentas públicas estadounidenses, el analista sostiene que el debate debe centrarse en otro aspecto: "el efecto que la intervención tiene sobre las expectativas y el posicionamiento de los grandes inversores".

Según Cava, las rentabilidades de los bonos a largo plazo han aumentado por varios factores, entre ellos las enormes necesidades de financiación asociadas al desarrollo de la inteligencia artificial, el creciente volumen de emisiones de deuda, el elevado déficit fiscal estadounidense y las expectativas de inflación. En este contexto, considera que la actuación de Bessent puede haber conseguido, al menos a corto plazo, modificar el comportamiento de los participantes del mercado.

Uno de los elementos que destaca es precisamente el "efecto psicológico de la intervención". Aunque las cantidades anunciadas puedan parecer pequeñas frente al tamaño del mercado de deuda estadounidense, Cava sostiene que el mensaje enviado a los inversores es mucho más relevante. Los gestores, al interpretar que el Tesoro está dispuesto a intervenir, pueden verse obligados a reducir posiciones y reajustar sus carteras.

El analista también considera significativo el comportamiento del bono estadounidense a 30 años. A su juicio, la superación de determinados niveles de rentabilidad seguida de una rápida corrección podría estar dibujando un "falso escape alcista", una señal que interpretaría como favorable para los bonos.

El oro, uno de los grandes beneficiados

Cava encuentra otra consecuencia especialmente interesante en el comportamiento del oro. Si las autoridades estadounidenses intervienen para contener las rentabilidades de la deuda sin solucionar los problemas estructurales de déficit y endeudamiento, el metal precioso podría seguir funcionando como activo de protección frente a la pérdida de confianza en las finanzas públicas.

Su argumento es que la intervención del Tesoro no elimina ni el déficit estadounidense ni las tensiones existentes en el mercado de deuda. Por ello, desde una perspectiva especulativa, considera que la situación puede terminar favoreciendo al oro.

El caso de la inteligencia artificial y el riesgo de una corrección

Cava también habla del creciente peso de las empresas relacionadas con la inteligencia artificial y a las advertencias procedentes de grandes instituciones financieras sobre una posible corrección bursátil.

Recuerda que el mercado mundial de acciones tiene una capitalización gigantesca y plantea la dificultad de contener una caída muy pronunciada si se produjera. Sin embargo, lejos de interpretar necesariamente una corrección como una catástrofe, considera que "una fuerte caída podría convertirse en una oportunidad de compra".

También menciona previsiones que apuntan a posibles problemas en los mercados hacia finales de 2027 y relaciona ese horizonte con los movimientos que podría realizar la Administración estadounidense durante ese periodo.

El mensaje final es esencialmente "alcista y oportunista". Cava considera que la intervención de Bessent demuestra que las autoridades estadounidenses están dispuestas a actuar cuando las rentabilidades de la deuda alcanzan niveles que pueden resultar incómodos para la economía.

A su juicio, la “Bessent Put” no resuelve los problemas estructurales de Estados Unidos, pero sí puede cambiar temporalmente el comportamiento de los mercados. Y precisamente esa combinación —intervención oficial, déficit elevado, incertidumbre fiscal y búsqueda de activos refugio— es la que, en su opinión, puede seguir dando protagonismo al oro.