Las cinco plantas solares fotovoltaicas construidas por Naturgy, en su primer gran proyecto fotovoltaico en España y que empezaron a operar en 2019, registran una producción media anual de unos 480 Gigavatios hora (GWh) de energía, lo que equivale al consumo eléctrico de más de 128.000 viviendas, casi el 22% del total de la comunidad autónoma.

La producción de las plantas, Carpio de Tajo, ubicada en el municipio de El Carpio de Tajo (Toledo), La Nava, situada entre los términos de Puertollano y Almodóvar del Campo (Ciudad Real) y Picón I, Picón II y Picón III, en Porzuna (Ciudad Real), ha permitido desplazar el uso de otras fuentes de generación eléctrica convencional contribuyendo a reducir en más de 345.000 toneladas de CO2, adicionalmente a otras emisiones contaminantes.

Naturgy invirtió alrededor de 167 millones de euros en la construcción de estas cinco infraestructuras: 34 millones de euros en La Nava, que cuenta con 145.464 módulos fotovoltaicos y una potencia de 49 megavatios (MW); 33 millones de euros en Carpio de Tajo, que cuenta con 148.422 módulos y una potencia de 50 MW, y 150 en el complejo solar Picón I, II y III, con una potencia total de 150 MW y 454.356 módulos.

Como nota significativa cabe destacar que en todas estas instalaciones, Naturgy ha incorporado medidas innovadoras de carácter tanto tecnológico como medioambiental. Así, además de implantar el pastoreo controlado para controlar la vegetación de una forma natural y hacer más sostenible la gestión de la propia planta fotovoltaica, facilitando también la convivencia con la actividad ganadera de las zonas donde se ubican, se están realizando otro tipo de actuaciones para la conservación de la flora y la fauna.

Naturgy

Naturgy está inmersa en un proceso de transformación para adaptar su negocio hacia un modelo más sostenible como demuestra su firme compromiso con la generación renovable. Así, la compañía ha fijado nuevos objetivos en materia medioambiental para el 2022 para reducir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en, al menos, un 21% en el 2022 respecto al 2017, reducir en un 22% la intensidad de CO2 en generación eléctrica y que el 34% de la capacidad de generación sea de origen renovable.

Para conseguirlo, la compañía trabaja en una batería de medidas que están en línea con el objetivo global de frenar el aumento de la temperatura del planeta a 1,5 grados y con acciones específicas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, impulsar las renovables y la economía circular, así como la protección de la biodiversidad y el desarrollo del capital natura.

En 2019, Naturgy se ha convertido en uno de los inversores líderes en tecnologías limpias en España, destinando más de 400 millones de euros al desarrollo de proyectos renovables, la cifra más alta en la historia de la compañía. La multinacional ha continuado con inversiones en proyectos renovables fuera de España, destinando 145 millones de euros en proyectos de crecimiento en Australia y Chile. Como resultado, la capacidad instalada total en renovables se incrementó hasta 2.580 MW al cierre de 2019.

En definitiva, Naturgy se ha marcado como objetivo ser un actor principal de la transición energética que concibe como una oportunidad, no solo empresarial también para toda la sociedad, sin olvidar el impulso al desarrollo económico de cada zona.