Iberdrola ha inaugurado en el complejo Campo Arañuelo, en Belvís de Monroy, Cáceres, la mayor batería de almacenamiento energético de España. La instalación, asociada a las plantas fotovoltaicas Campo Arañuelo I y II, cuenta con 58 MW de potencia y una capacidad de almacenamiento de 120 MWh, lo que supone un nuevo avance en la integración de energías renovables en el sistema eléctrico nacional.

El proyecto incorpora dos módulos de baterías de ion litio LFP, de unos 60 MWh cada uno, conectados a las plantas solares ya existentes. Esta tecnología permitirá almacenar parte de la energía fotovoltaica generada durante las horas de mayor producción y desplazar su uso a momentos de mayor demanda o necesidad para la red.

La nueva infraestructura refuerza la estrategia de Iberdrola España en almacenamiento energético, una de las claves para acelerar la electrificación de la economía y facilitar la conexión de nueva demanda industrial que requiere energía firme, estable y renovable. Según explicó el consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, proyectos como el de Campo Arañuelo son “pioneros” en el sector energético español y contribuyen a que “la electrificación avance con firmeza”.

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El acto de inauguración contó con la presencia de la consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio de la Junta de Extremadura, Mercedes Morán; el delegado del Gobierno en la comunidad autónoma, José Luis Quintana; el consejero delegado de Iberdrola Energía Sostenible España, Julio Castro; así como alcaldes y representantes institucionales de distintos municipios de la comarca.

Durante su intervención, Ruiz-Tagle subrayó que Iberdrola lleva años apostando por el almacenamiento como herramienta esencial para gestionar la creciente presencia de renovables en el sistema eléctrico. La compañía concentra actualmente la mayor parte del almacenamiento con baterías operativo en España, con cerca de 200 MW en funcionamiento.

Desde la Junta de Extremadura, Mercedes Morán destacó que la nueva batería constituye una “inversión de primer nivel” y confirma el papel de la región como polo energético nacional. La consejera defendió que Extremadura combina capacidad de generación renovable, innovación tecnológica y estabilidad para el sistema eléctrico, factores que pueden traducirse en desarrollo industrial, empleo y nuevas oportunidades para el territorio.

El proyecto ha contado con el apoyo del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, IDAE, dentro de la convocatoria de ayudas para proyectos innovadores de almacenamiento energético hibridado con instalaciones renovables, incluida en el PERTE ERHA.

Con esta inauguración, Iberdrola consolida a Extremadura como uno de los territorios de referencia en innovación renovable y almacenamiento energético. Campo Arañuelo ya había marcado un precedente en 2021, cuando Arañuelo III se convirtió en el primer proyecto fotovoltaico de España en incorporar una batería de almacenamiento, con 3 MW de potencia y 9 MWh de capacidad.

Impacto económico y aniversario de la compañía

La puesta en marcha de esta batería coincide con la celebración del 125 aniversario de Iberdrola, que se desarrolla durante 2026 con un programa de actividades orientado a difundir el legado histórico de la compañía y su contribución al desarrollo de los territorios en los que opera.

En Extremadura, la actividad de Iberdrola ha generado durante la última década un impacto económico de 4.400 millones de euros. La energética ha movilizado cerca de 2.700 millones de euros de inversión en la región y ha colaborado con más de 110 empresas.

Dentro de las actividades previstas con motivo del aniversario, la compañía acometerá, entre otras iniciativas, la iluminación ornamental del Teatro Romano de Mérida, uno de los principales símbolos patrimoniales de Extremadura.