En un mercado en el que las inversiones de estilo valor no han sido las más favorecidas en los últimos años, ¿por qué Horos sigue apostando por esta filosofía y qué características debe tener una empresa para encajar en vuestra cartera, más allá de que parezca barata?

En Horos, la filosofía que tenemos de inversión se llama value investing y es una filosofía con la que nos sentimos muy seguros a largo plazo, porque creemos que protege bien la inversión inicial y, después, consigue unas rentabilidades atractivas a largo plazo y con seguridad. La palabra seguridad para nosotros es fundamental.

En los últimos años, las bolsas han tenido un comportamiento excepcional y, prácticamente, el rendimiento de las compañías, especialmente las tecnológicas en Estados Unidos, ha rayado la perfección. Ha sido excepcional y, cuando inviertes pensando que algo va a ser siempre excepcional, creemos que hay un riesgo implícito muy alto que a nosotros particularmente no nos gusta asumir.

Nosotros intentamos invertir donde sale el dinero, que generalmente es donde el mercado se está perdiendo algo, muchas veces por un exceso de reacción, y tratamos de identificar qué situaciones nos ofrecen una mejor rentabilidad ajustada al riesgo.

Creemos que el mercado ha perdido un poco de vista esto. La regla número uno de no perder dinero parece que ahora ha pasado a ser ganar un 10 % todos los años, y eso no es fácil.

Para nosotros, preservar el capital es fundamental y creemos que podemos obtener una gran rentabilidad sin asumir grandes riesgos, invirtiendo en renta variable y analizando muy bien las cosas.

Para ello, básicamente, invertimos en compañías que estén bien dirigidas, que tengan una deuda baja o incluso caja neta, es decir, más caja de lo que deben, y que cuenten con un amplio margen de seguridad. Esto es lo que hemos estado comentando: cuando hacemos un análisis del valor teórico de una compañía, nos gusta que ese margen de seguridad sea muy amplio, para que haya muchas capas de seguridad y tengan que fallar algunas de nuestras hipótesis para que lleguemos a perder dinero. Es decir, que no sea sencillo perder dinero, como decíamos en relación con la regla número uno.

Y, después, buscamos compañías que tengan ventajas competitivas que no sean fáciles de replicar, que puedan defender su situación competitiva a medio y largo plazo, para que los beneficios puedan ser lo más predecibles posible. Eso es lo que nos gusta a nosotros para asegurar las inversiones que hacemos.

¿Cómo es vuestro proceso de inversión, desde que identificáis una oportunidad hasta que decidís incorporarla o venderla, y qué factores, incluido el contexto macroeconómico, os llevan a tomar esas decisiones o cambiar de opinión sobre una compañía?

Nuestro proceso de inversión empieza antes de ponernos a analizar una compañía determinada, ya que primero hacemos una especie de embudo con todas las ideas que nos van llegando por distintas vías.

Por ejemplo, al analizar una compañía podemos encontrar competidores que nos parecen interesantes; podemos descubrir una empresa a través de un blog que también nos resulte interesante analizar; o puede que otro gestor de otro fondo nos hable de una compañía que nos guste.

Entonces, en el momento en el que algún miembro del equipo no está analizando nada, porque ha terminado de analizar una compañía o porque no estamos en periodo de presentación de resultados, se pone a trabajar con una de esas compañías que hemos ido dejando anotadas durante todo este tiempo.

En el momento en el que empezamos a analizar esa compañía, lo primero que tratamos de hacer es conocer su historia desde que se creó, entender el negocio, los distintos segmentos que tiene y cómo están compuestos, así como la manera en la que pueden evolucionar.

También analizamos a los competidores, si la compañía tiene ventajas competitivas frente a ellos y el ciclo de capital de ese sector, que nos parece muy interesante estudiar.

Por otro lado, nos gusta analizar muy bien el balance y cómo está compuesto, si la compañía tiene deuda neta o caja neta. Muchas compañías que tenemos actualmente en cartera tienen caja neta, porque eso nos permite estar más seguros en un entorno en el que la situación macroeconómica pueda empeorar.

También nos gusta mucho analizar el equipo directivo, si sus intereses están alineados con los nuestros, si tiene parte del accionariado, cómo son sus incentivos, quién forma el resto del accionariado, si hay familias detrás o si hay otros fondos.

Y, por supuesto, elaboramos un modelo en el que tratamos de aplicar múltiplos bastante bajos.

Una vez que hemos realizado todo este análisis, el resto del equipo de inversión se lee todo lo que hemos ido documentando. Lo hacemos en una herramienta que utilizamos para trabajar y, una vez que los demás lo han revisado, van planteando las dudas que tienen. Si no están de acuerdo con algo que hayamos dicho, también lo dejan reflejado ahí.

Es una manera de tratar de matar la tesis de inversión. Entonces, la persona que ha realizado esa tesis trata de responder a todas las cuestiones y, una vez que ha terminado todo este proceso, si todos estamos de acuerdo, el equipo gestor es el encargado de decidir si se invierte o no en esa compañía y qué peso debería tener en cartera.

Además de toda la documentación, también hacemos reuniones con las compañías y con analistas del sector para entender mejor el negocio.

Respecto a la macroeconomía, nosotros no tratamos de predecir cómo va a evolucionar en el futuro, pero sí es verdad que siempre la tenemos muy en cuenta a la hora de invertir en compañías.

Por ello, tratamos de invertir en aquellas que tienen ventajas competitivas o caja neta, como hemos comentado, porque, si se produce un deterioro del entorno macroeconómico, pueden hacerlo mejor que el resto del sector.

¿Dónde estáis encontrando actualmente las mejores oportunidades de inversión?

Actualmente, la situación nos está recordando un poco a lo que pasó en España hace varios años, cuando los inversores no querían invertir en España y los múltiplos de las compañías eran bastante bajos. En ese momento estábamos encontrando muchas ideas de inversión en España y, el año pasado, en 2025, la bolsa española tuvo una gran revalorización.

Es algo muy parecido a lo que estamos viendo actualmente en Francia. No queremos decir que vaya a ser igual, pero sí pensamos que los múltiplos actualmente son muy bajos.

Hemos visto durante las últimas semanas, con todo lo que está pasando en Francia, las manifestaciones, la deuda francesa, que es muy elevada, y la subida de los tipos de interés en Francia, cómo hay muchos fondos de inversión que ya no quieren invertir allí y están sacando el dinero que tenían invertido en esa geografía para llevarlo a otros lugares.

Y son esos momentos, por nuestra forma de invertir, como invertimos con múltiplos bajos, en los que encontramos muy buenas oportunidades.

¿Qué compañías de vuestra cartera reflejan mejor vuestra filosofía y qué sectores o mercados preferís evitar, y cómo se traduce todo ello en una cartera diferente a la de un índice global o a la de otros fondos internacionales?

Un ejemplo de ello es LNA Santé, que es una compañía que lleva el fondo internacional desde hace varios años.

Es una compañía que tiene residencias de ancianos, centros de rehabilitación y también servicios de hospitalización en casa. Cuenta con una serie de ventajas competitivas. Por ejemplo, sus centros residenciales son mucho más nuevos que los de la competencia. Esto permite que la ocupación pueda ser mayor y obtener una mejor rentabilidad.

Además, en situaciones de inflación, como las que hemos vivido en los últimos años, son capaces de trasladar esa inflación a los pacientes y conseguir mejores márgenes.

Por ejemplo, hay otras compañías del sector que tenían mucha deuda y que han quebrado durante este periodo por la caída de esos márgenes.

Es un reflejo del tipo de compañía que nos gusta, que pensamos que tiene un elevado margen de seguridad y que debería hacerlo bien en el futuro.

Nos gusta invertir en compañías que, por un lado, tengan poca deuda, por lo que he comentado anteriormente. Si una compañía tiene mucha deuda y el entorno macroeconómico se deteriora, pueden bajar los márgenes y es posible que no sea capaz de devolver esa deuda. Por eso tratamos de invertir en compañías con caja neta.

Tampoco nos gusta invertir en compañías con múltiplos muy elevados, ya que para nosotros no tienen ese elevado margen de seguridad que necesitamos para realizar una inversión.

Y tampoco nos gusta invertir en sectores que son muy disruptivos, como puede ser la inteligencia artificial, que está muy de moda hoy en día.

El motivo es que nosotros, cuando invertimos en una compañía, tratamos de predecir los flujos de caja que va a generar y recibir durante los próximos años. De esta forma, si no somos capaces de entender el sector o el negocio, no estamos cómodos invirtiendo en ese tipo de compañías.

Respecto al comportamiento de los índices, es verdad que en Estados Unidos gran parte de la revalorización de los últimos años viene, sobre todo, de este tipo de sectores. Entonces, al final, el comportamiento puede ser muy distinto en función de los sectores en los que se invierta.

¿A qué perfil de inversor va dirigido vuestro fondo, qué horizonte temporal consideráis adecuado y qué esperáis de los partícipes durante ese recorrido, en términos de compromiso y paciencia?

Básicamente, tenemos tres fondos de inversión en Horos. Dos son de renta variable, que evidentemente tienen un horizonte temporal mayor que el de renta fija mixta.

Los dos fondos que tenemos de renta variable son uno de renta variable ibérica y otro de renta variable internacional. El horizonte temporal es de cinco años en adelante, porque la naturaleza de los mercados de renta variable es así. Necesitamos ese espacio de tiempo para ir asegurando o consiguiendo unos resultados satisfactorios a largo plazo.

Por otro lado, en el fondo de renta fija mixta, que es Horos Patrimonio y que hemos lanzado recientemente, hace apenas un año, el horizonte temporal es, evidentemente, de tres o cuatro años como mucho.

Ahí, la renta fija nos sirve para mitigar un poco esa volatilidad que suelen tener los fondos de renta variable, que, por otro lado, es lo que también nos permite conseguir buenos resultados o rentabilidades muy atractivas a largo plazo.

En el caso de la renta fija mixta, nos gustaría situarnos en el entorno del 4 % o 5 % a largo plazo con este fondo. Es una rentabilidad objetivo que tenemos y, evidentemente, para ello trabajamos con unos títulos de renta fija determinados que nos permiten llegar con seguridad a ese tipo de rentabilidades, en combinación con un 20 % del fondo que está invertido en nuestro fondo internacional de renta variable. Por eso es un fondo de renta fija mixta.

¿Qué pedimos a nuestros inversores? No tenemos un perfil de cliente prototipo. Simplemente, depende de la restricción de liquidez que tenga cada uno.

Si puedes disponer de ese margen de cinco años en adelante para tu dinero, eres un inversor adecuado para nuestros fondos de renta variable, entendiendo bien nuestra forma de invertir y la naturaleza de la renta variable, obviamente.

Pero no tenemos un perfil prototípico para ninguno de nuestros productos. Simplemente, depende de cuándo vas a necesitar el dinero.

¿Qué les pedimos a los clientes? Evidentemente, si inviertes en renta variable, esa paciencia de confiar en el método y en el proceso.

Ya hay una rentabilidad histórica muy atractiva de más de 15 años del equipo gestor, tanto en esta etapa de Horos como en la anterior, que ha hecho que se hayan ganado la confianza de los clientes.

Y cuando vienen esos escenarios de volatilidad, lo que les pedimos es que confíen en el proceso. Si pueden incrementar su posición, generalmente es muy positivo para su rentabilidad a largo plazo.

Se trata de utilizar esos periodos en los que a nosotros nos gusta salir a pescar, porque hay grandes oportunidades cuando se producen esos escenarios de fluctuación de precios, habiendo hecho previamente los deberes para saber dónde está el valor y dónde puede haber oportunidades interesantes.

En cuanto al cliente de renta fija mixta, es un cliente más de medio plazo, a tres años. Se le pide, evidentemente, que entienda que no es un monetario, que no es un fondo de muy corto plazo tampoco, sino que necesita tres años para dar ese resultado anualizado que esperamos.

Entonces, simplemente, la paciencia es el ingrediente de todos los productos. Más paciencia o menos paciencia en función de tu horizonte temporal como inversor. Es un poco lo que ofrecemos al mercado en estos momentos.

¿Con qué frecuencia y grado de transparencia os comunicáis con los partícipes?

Nosotros, a pesar de que la normativa, por ejemplo, nos permite presentar los informes trimestrales cada seis meses, seguimos haciendo informes trimestrales, es decir, cada tres meses.

Pero, además, los acompañamos de una carta muy exhaustiva, probablemente la más densa y productiva para el lector del sector, donde hay mucho conocimiento condensado por palabra o por frase.

Creemos que son bastante útiles para todos los inversores, tanto de Horos como de otras gestoras del mercado en general. Muchos de ellos agradecen leer esas cartas tan explicativas de lo que está pasando en los mercados, de cómo vemos la situación y de nuestro comportamiento, de cómo se mueve nuestra cartera en función de lo que estamos viendo.

Evidentemente, siempre lo hacemos con una perspectiva de largo plazo. No somos gente que haga movimientos de corto plazo, pero a veces lo que sucede en el corto plazo en los mercados nos permite comprar cosas para el largo plazo que sean útiles para los inversores. Y explicamos por qué lo vemos así.

Entonces, esas cartas trimestrales aportan una pincelada o un barniz de conocimiento muy interesante para todo el mundo, porque es fundamental, realmente, para desarrollar esa convicción como cliente de Horos, tener unos conocimientos básicos de lo que hacemos.

De esa forma, cuando vengan esos momentos de duda, sabrás cómo estamos trabajando para el largo plazo con el objetivo de beneficiar a nuestros clientes.

Ese barniz de conocimiento es fundamental. Como inversor, no te puedes despreocupar del todo, confiar simplemente en una gestora y no saber qué están haciendo con tu dinero. Es importante implicarse mínimamente para luego garantizar que tu comportamiento como cliente va a ser el adecuado.

Mirando a los próximos años, ¿qué tendencias o riesgos creéis que marcarán los mercados y qué consejo daríais a alguien que empieza a invertir para afrontarlos con una visión de largo plazo?

Como bien comenta nuestro compañero y director de inversiones, Javier Ruiz, en la carta trimestral del tercer trimestre de 2026, que hemos publicado esta mañana, estamos viendo cierto riesgo en todo el tema de la crisis energética, derivada del gran crecimiento de los precios del petróleo, del gas y de las materias primas.

Esto conlleva una cierta inflación en casi todas las geografías del mundo.

También nos genera cierta cautela las elevadas valoraciones que puede haber relacionadas con todo el tema de la inteligencia artificial y otros sectores.

Y también la elevada deuda que tienen actualmente muchos países. En este contexto de inflación, los intereses que tienen que pagar esos países pueden estar creciendo, y esto puede llegar a afectar a toda la economía en general.

Es algo que nos hace estar con cierta cautela y, por ello, queremos tener siempre un elevado margen de seguridad para poder soportar todas estas olas.

A un inversor que empieza, lo que le recomiendo es tener siempre un horizonte temporal a muy largo plazo y tratar de invertir con un elevado margen de seguridad.

Porque, al final, en el corto plazo, tanto en la economía como en las bolsas puede haber mucha volatilidad, pero también pensamos que son momentos para aprovechar esas caídas y obtener, a largo plazo, unos rendimientos bastante mayores.

Además, quería que nos deis detalles de vuestro próximo webinar, el 29 de octubre, sobre la filosofía, estrategia y posicionamiento de Horos Value International.

El próximo 29 de octubre vamos a hacer un webinar dedicado exclusivamente a nuestro fondo internacional de renta variable.

Vamos a explicar la filosofía que hay detrás del fondo, la estrategia que aplicamos en él, que es de renta variable global, por qué tenemos esta estrategia y cómo se materializa en una cartera determinada, algo que Diego nos contará.

Entonces, animamos a todo el mundo a participar en este webinar.

Es un fondo de inversión que aplica una estrategia que ya tiene 15 años de antigüedad, con más de un 12 % de rentabilidad anualizada, que creemos que está muy bien.

Vamos a explicar cómo somos capaces de conseguir esas rentabilidades a largo plazo. Yo creo que eso es algo que no es fácil de conseguir y que tenemos un método probado que nos gustaría comentar con la audiencia.