Los expertos de esta firma acaban de publicar una nota en la que enumeran los bancos que podrían necesitar urgentemente que la FED decida tomar la decisión de encarecer el dinero. En las actuales circunstancias el negocio de las entidades financieras se vuelve más arduo y dificultoso.


Tipos de interés en EEUU




En primer lugar porque una de las patas principales de su negocio, la de cobrar por los préstamos, queda muy mermada. Con los tipos cercanos a cero desde finales de 2008, es casi imposible imponer unos tipos elevados a préstamos e hipotecas. Por otro lado, los clientes tampoco tienen mucho interés en dejar su dinero en una cuenta, si la rentabilidad va a ser nula.


Esto es lo que ha provocado que los márgenes de intermediación de los bancos del país se hayan visto muy afectados; de hecho, los expertos prevén un deterioro en el primer trimestre y podrían seguir cayendo más en los próximos meses. Podremos comprobarlo la semana que viene, cuando las principales entidades financieras de este país comiencen a publicar sus cuentas.

Hemos visto que en otros ejercicios muchas de estas entidades habían apañado sus resultados con los buenos beneficios que procedían de las unidades de trading o de banca de inversión de las propias entidades. Con la bolsa prácticamente en estado de criogenización, en máximos, pero que se mueven prácticamente en rango, quizá estos beneficios tampoco vayan a ser muy jugosos, creen los analistas.

La nota de Goldman Sachs era realmente interesante en la parte en la que analizaban el peor de los escenarios, -The Worst Case en inglés-. Este Armagedón financiero se produciría, según estos analistas si la FED no subiera pronto los tipos.

Parece que tras las últimas actas de la FED conocidas el pasado miércoles, parece que nada está claro y que la autoridad monetaria podría esperar hasta el último trimestre del año para subir los tipos. A principios de este año la mayor parte de los analistas esperaban una subida en junio.

En concreto, la FED aseguraba que “varios participantes creen que los datos económicos y las perspectivas probablemente apuntaban a un comienzo de la normalización monetaria en la reunión de junio". Sin embargo no se trata de un pensamiento unánime. Así, "otros anticiparon que los efectos de la bajada del precio de la energía y la apreciación del dólar continuarían pesando sobre la inflación a corto plazo, sugiriendo que no sería apropiado comenzar a elevar los tipos hasta más adelante en el año".

Los bancos que, según Goldman Sachs, necesitarían que esa subida se produjera cuanto antes mejor son: BB&T, KeyCorp, Regions Financial y Fifth Third Bancorp.

Por el contrario, los analistas creen que el banco que podría resistir mejor a un retraso en la subida de tipos es Wells Fargo.

En opinión de Goldman, si la subida de tipos sigue retrasándose los beneficios de los bancos podrían caer hasta un 9% en 2016.


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