Con el BCE manteniendo los tipos de interés elevados y el coste del dinero al alza, ¿resulta cada vez más arriesgado apostar por la renta variable europea?
Hemos visto tanto en Europa como en Estados Unidos cómo los tipos de interés han subido mucho. Por ejemplo, en Estados Unidos, la rentabilidad del bono a 10 años se sitúa cerca del 5%, niveles que no veíamos desde hace muchos años.
En este contexto, cuando analizamos la renta variable europea, en BDL Capital Management consideramos que las valoraciones están un poco caras. Europa cotiza actualmente a un PER de 15 veces a 12 meses, por encima de la media de los últimos 20 años. No esperamos una nueva expansión de múltiplos —un re-rating— en los próximos meses.
Por otro lado, estamos viendo revisiones al alza por parte de los analistas. Ahora mismo, esperan un crecimiento del BPA de las compañías europeas del 16% este año, una cifra muy elevada, y sus estimaciones han seguido mejorando durante el verano.
Por tanto, estamos ante un entorno exigente, pero seguimos viendo oportunidades en algunas partes del mercado.
En este contexto de tipos elevados y costes energéticos al alza, ¿cuáles son los sectores y activos que más están sufriendo?
En este entorno hay que ser mucho más exigentes con las valoraciones. Como hemos señalado, los tipos han subido y toda la parte del mercado de larga duración, con valoraciones muy elevadas, nos parece especialmente arriesgada.
En Europa, si analizamos el Stoxx 600, el 49% del índice cotiza con un PER superior a 20 veces. Esto no significa que todas esas empresas no puedan justificar esas valoraciones, pero sí que casi la mitad del mercado cotiza con un PER muy elevado.
Consideramos que esta parte del mercado está especialmente expuesta en un entorno de tipos elevados, sobre todo las empresas que tienen dificultades para trasladar los costes a los precios y aquellas con problemas de balance, porque el coste de la deuda va a aumentar considerablemente.
¿Existe un riesgo real de burbuja en el gasto masivo en Inteligencia Artificial? ¿Dónde veis las mejores oportunidades en este entorno?
La inteligencia artificial ha contribuido de forma significativa al crecimiento tanto en Europa como en Estados Unidos. En Estados Unidos, el 80% del crecimiento del PIB procede de los gastos y las inversiones en capital (capex) vinculados a esta parte del mercado. Eso está muy bien. Pero, por otro lado, cuando analizamos las valoraciones bursátiles de estas compañías, encontramos muchas empresas cuyo modelo de negocio todavía no está claro, especialmente en cuanto a cómo van a generar ingresos y, sobre todo, beneficios a medio y largo plazo. Vamos a ver la OPV de Anthropic, pero OpenAI ha decidido aplazar la suya ya que parece que la rentabilidad de la empresa no llegará previsiblemente el próximo año, sino dentro de dos o tres años, y el mercado todavía no parece preparado para ese horizonte. Por eso, resulta complicado justificar las valoraciones actuales de buena parte de este mercado.
Por otro lado, están los que denominamos «perdedores de la IA», que cotizan con PER muy bajos. En Europa encontramos compañías que han sufrido un de-rating del 45% durante el último año y consideramos que el castigo ha sido excesivo. Vemos muchas oportunidades en esta parte del mercado, especialmente en el ámbito del software. En los últimos meses hemos invertido en algunas de estas compañías. Un ejemplo es la española Amadeus, vinculada al sector de los viajes. No podemos decir que Amadeus no vaya a perder ingresos por el impacto de la IA, pero no va a perder el 45% de su negocio, como parece estar descontando el mercado con la valoración actual. Con un PER de 16 veces a 12 meses, nos parece una super oportunidad para invertir.
Ante la incertidumbre macroeconómica global, ¿en qué sectores o tipología de empresas identificáis hoy las mejores oportunidades en Europa?
Hemos hablado de la inteligencia artificial, donde todavía no sabemos cuál será el modelo de negocio a medio y largo plazo. Por otro lado, en Europa hay sectores más tradicionales y defensivos que conocemos muy bien y que nos parecen especialmente interesantes tanto por su modelo de negocio como por sus valoraciones. Pienso, por ejemplo, en los sectores de consumo básico y salud. En cartera hemos aumentado la exposición a estos dos sectores defensivos, que cuentan con capacidad para fijar precios, un nivel de deuda reducido y crecimiento. Son características que nos gustan mucho.
Es cierto que el sector de la salud no tuvo un buen comportamiento hasta finales de junio, pero en los últimos dos meses ha evolucionado mejor gracias a unos resultados del segundo trimestre que mostraron una aceleración del crecimiento. Estamos muy satisfechos con nuestra exposición a estos dos sectores.
¿Cuál es vuestra lectura sobre el sector del lujo?
Tenemos muchas dudas actualmente sobre el sector del lujo. Si analizamos las tres grandes compañías francesas del sector —LVMH, Hermès y Kering—, no tenemos ninguna en cartera. El motivo es que China sigue representando una parte muy importante de su facturación y no tenemos suficiente visibilidad sobre este mercado. Precisamente, la semana pasada nuestro analista mantuvo varias reuniones con estas compañías y nos trasladaron que estaban empezando a bajar los precios en China. Entendemos las razones que hay detrás de esta decisión, pero no nos parece una buena señal. Por eso, vamos a esperar antes de invertir y de volver a entrar en el sector.
Además, las valoraciones no son baratas. Kering presenta una situación específica y su negocio empieza a mostrar una mejor evolución, pero necesitará dos o tres años para recuperar la confianza del mercado. Hermès cotiza con un PER superior a 30 veces, una valoración que nos parece claramente elevada. LVMH es la compañía que más nos gusta, pero cotiza con un PER de 19 veces a 12 meses y no estamos seguros de que no vayamos a ver nuevas revisiones a la baja de las expectativas en los próximos meses. Por eso, vamos a esperar un poco más.