Endesa ha presentado los resultados del primer semestre del año: ha obtenido hasta junio un resultado neto de 1.470 millones de euros, lo que supone un incremento del 41,2% respecto al mismo periodo del año anterior. Este resultado, “en un escenario de volatilidad continua por la inestable situación geopolítica mundial, ha sido posible gracias al crecimiento experimentado por la compañía en todos los negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas, apoyada también por determinados impactos positivos no recurrentes”, destaca la compañía en un comunicado. 

El beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanza 3.240 millones en los seis primeros meses de 2026, un 20% más que en 2025, gracias al crecimiento en todos los negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas que ya representan cerca del 50% del total.

Los ingresos alcanzaron una cifra de 10.995 millones de euros, un aumento del 1,1% frente al mismo período de 2025.

La inversión bruta aumentó en los seis primeros meses del año en un 14%, hasta los 1.100 millones de euros, con la red de distribución como protagonista, acaparando el 52% de ese importe. Endesa destaca que “consolida así la apuesta por la electrificación y por desbloquear la conexión de nueva demanda industrial” aumentando la inversión en redes en un 38% interanual, hasta los 600 millones. La red de distribución aporta ya el 36% del ebitda total: 1.200 millones que suponen un alza del 24%.

En este sentido, Endesa valora el último Real Decreto aprobado ayer, que permitirá elevar significativamente el límite de inversión en la red de distribución, proporcionando un mayor margen para acelerar el despliegue de inversiones de capital (capex) en los próximos años.

La deuda financiera neta finalizó junio con una cifra de 10.305 millones de euros, ligeramente por debajo de los 10.110 millones al cierre de 2025.

Endesa eleva su previsión para el conjunto del año

Con estos resultados sobre la mesa, Endesa comunica al mercado que el beneficio ordinario neto a cierre de año se situará por encima de los 2.400 millones de euros, superando la estimación de 2.300-2.400 millones comunicada en febrero pasado. 

Esta revisión al alza es “un signo clave de la fortaleza tanto de nuestro modelo de negocio, como de nuestra capacidad para transformar una sólida ejecución operativa en una mayor rentabilidad para nuestros accionistas”, como ha explicado la compañía a los analistas financieros durante la presentación de sus resultados semestrales.