El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comunicado recientemente su decisión de recomprar deuda a largo plazo por un total de 6.000 millones de dólares (equivalente a 5.150 millones de euros). Esta medida tiene como objetivo principal brindar apoyo a la liquidez del mercado de bonos, el cual ha experimentado un aumento en los rendimientos en los últimos meses, alcanzando niveles máximos en las últimas dos décadas para bonos con vencimientos entre 10 y 30 años.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había adelantado previamente que el volumen de las operaciones de recompra se incrementaría al menos al doble, e incluso podría superar este nivel. El monto anunciado representa el triple del límite máximo de 2.000 millones de dólares (1.720 millones de euros) establecido hasta la fecha.

Impacto en el mercado de bonos

A pesar de las declaraciones de Bessent y la ampliación de las recompras de deuda, el mercado de bonos estadounidense no ha mostrado signos de desaceleración, manteniendo los rendimientos de la deuda prácticamente inalterados.

El rendimiento de los bonos a 30 años se sitúa en un 5,30%, cercano al máximo histórico del 5,33% registrado en agosto. Por otro lado, las obligaciones de deuda a 20 años también alcanzan un rendimiento del 5,30%, niveles cercanos a los máximos de las últimas semanas, mientras que los bonos a 10 años presentan un rendimiento del 4,84%, su nivel más alto desde 2023.

Durante la jornada de ayer, los bonos a largo plazo de Estados Unidos experimentaron un aumento del 0,7% al 0,9%, lo que indica que el anuncio del Tesoro no ha logrado contener el avance de los rendimientos.

Perspectivas y opiniones de expertos

Según Florian Späte, estratega de bonos sénior en Generali Investments, la decisión del secretario del Tesoro de ampliar las recompras de deuda a largo plazo ha generado un repunte en el precio de los bonos, pero no resuelve de manera sostenible los problemas relacionados con la elevada oferta de deuda ni las cuestiones de credibilidad. Späte considera que el programa de recompra es más un mecanismo táctico para contener los rendimientos a corto plazo que un plan creíble para reducir los costes de financiación.

Por su parte, Bessent ha alertado a los inversores, especialmente del mercado de divisas, sobre los planes del Tesoro y su compromiso con la estabilización. En un evento universitario, Bessent expresó: "Ahora yo soy la banca", dejando claro su posición de intervención para evitar desajustes en los mercados.

La Administración Trump ha demostrado su disposición a intervenir en los mercados para evitar desequilibrios, como lo hizo anteriormente en colaboración con el Gobierno de Japón para contener la apreciación del yen japonés frente al dólar.