La firma Akka.app ha abierto una nueva convocatoria con un acceso especial para nuevos inversores interesados en unirse a la plataforma que permite acceder a oportunidades de inversión en algunas de las empresas privadas más atractivas del mundo antes de su llegada a los mercados bursátiles.

Estrategias de Inversión ha preguntado a su CEO, Javier Desantes, sobre cómo acceder a estas oportunidades y los riesgos que se corren.

-¿Qué interés tiene comprar acciones antes de que comience la cotización oficial?

-Las mayores rentabilidades suelen producirse antes de que una empresa salga a bolsa, pero durante demasiado tiempo este tipo de oportunidades ha estado reservado a instituciones y perfiles muy exclusivos. Hoy cualquier miembro de Akka puede acceder a estas mismas oportunidades en menos de 30 segundos y desde solo 300 euros por inversión.

-¿Cómo conseguís el acceso a los colocadores para que os den acciones antes de la OPV? Suele ser un producto escaso y muy demandado

El acceso a este tipo de operaciones es una de las partes clave del trabajo de Akka. Nuestro equipo de inversión mantiene relaciones con fondos, brokers especializados, vehículos secundarios, family offices, antiguos empleados e intermediarios en Europa y Estados Unidos. En compañías como Bolt, OpenAI, Anthropic o Perplexity, el acceso suele ser muy escaso y muy demandado. No basta con querer entrar: hay que conseguir acceso, analizar la oportunidad, negociar condiciones y, sobre todo, entrar a una valoración que tenga sentido (normalmente con un ligero descuento en el secundario de la valoración de la ronda anterior). 

-¿Y si la compañía no acaba saliendo a bolsa o tarda mucho tiempo en hacerlo? ¿Qué hace el inversor?

Si la compañía no sale a bolsa o tarda más de lo previsto, el inversor normalmente tiene que esperar a un evento de liquidez: una OPV, una venta de la empresa, una secundaria, una recompra o una transacción privada posterior. Es la principal diferencia con la bolsa: en private markets no hay liquidez inmediata. Aun así, en pre-IPO suele haber más opciones de liquidez que en early-stage, porque son empresas más maduras y con mercados secundarios más activos. Por eso es tan importante diversificar entre muchas oportunidades.


-Parece que los 26 millones de euros pueden ser una cifra pequeña para que te hagan caso en operaciones como SpaceX, OpenAI, etc.

Llevamos ya invertidos cerca de 28 millones de euros desde marzo 2024, pero esto incluye startups más tempranas, startups en growth (Serie B o C) y empresas pre-IPO. No es necesario invertir decenas o cientos de millones para tener exposición económica a una empresa de este tamaño. Estas empresas ya tienen miles de accionistas entre fondos, empleados, antiguos empleados, vehículos secundarios e inversores institucionales. Akka no busca convertirse en un accionista de referencia, sino abrir acceso a sus miembros a oportunidades que individualmente serían muy difíciles de conseguir. 


-Entiendo que los 300 euros es la mínima cantidad que los inversores os confían para juntarlos a otros y poder entrar en el mercado primario.

Correcto, los 300 eruos son la inversión mínima por operación. Akka agrupa a miles de inversores a través de un vehículo, normalmente un SPV (Special Purpose Vehicle), que posteriormente realiza la inversión. Así, los miembros pueden participar con tickets más pequeños en operaciones que normalmente exigirían importes mucho más altos. Tickets más pequeños significa también la oportunidad de diversificar en muchas. Desde Akka ofrecemos entre 15 y 20 oportunidades al año, cuidadosamente seleccionadas por el Comité de Inversión. 

-El negocio de Akka supongo que consiste en comisiones de la colocación. Cuánto cobran.
En cuanto al modelo de negocio, Akka no funciona solo como una plataforma de colocación. Nuestro cliente es el inversor. Los miembros pagan una membresía para acceder a la plataforma, oportunidades, formación, eventos y comunidad. Luego, de cada inversión (dependiendo de la oportunidad) existe una comisión de gestión, entorno al 5%. Sin embargo, el modelo de negocio de Akka se alinea con el de los fondos de Venture Capital (VC) y Private Equity (PE): cobramos un 15% de carry de cada inversión, lo que nos permite hacer un seguimiento activo y gestión del portfolio. La inversión no acaba en el momento de hacer la operación, sino todo lo contrario, estamos hasta el final.