El Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó en 1,1 puntos su tasa interanual en marzo, hasta el 3,4%, su lectura más alta desde junio de 2024 y una décima por encima de la avanzada en el dato preliminar, según los datos definitivos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que explica este brusco incremento debido a la subida de los carburantes derivada de la guerra de Irán. 

Este incremento de 1,1 puntos en la tasa interanual del IPC es el mayor desde junio de 2022, cuando la inflación escaló desde el 8,7% al 10,2% durante la guerra de Ucrania.

Entre los grupos que más destacaron por su influencia positiva en la tasa anual se situó el de ‘transporte’, cuya tasa anual subió más de cinco puntos, hasta el 5,3%. Este aumento fue debido al incremento de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, frente a la bajada en marzo del año anterior, explica el INE.

El grupo de ‘vivienda’ situó su variación anual en el 3,7%, lo que supuso casi dos puntos por encima de la del mes pasado. Este comportamiento se debió a los precios de la electricidad, que disminuyeron menos que en marzo de 2025, y a los de los combustibles líquidos, que subieron y el año anterior bajaron. También contribuyó al repunte el grupo de ‘vestido y calzado’, con una tasa anual del 2,6%, más de tres puntos y medio por encima de la del mes anterior. Este incremento se explica porque los precios aumentaron más que en marzo del año pasado, por el inicio de la temporada de primavera-verano.

La tasa de variación anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se situó en el 2,9%, dos décimas superior a la del mes anterior.

Por otro lado, en marzo la tasa de variación mensual del IPC general fue del 1,2%.