Roberto Moro, analista independiente, considera que los mercados financieros atraviesan un momento de elevada indefinición que no invita a adoptar posiciones relevantes con demasiada confianza. El contexto está condicionado por las tensiones geopolíticas, los ataques de Estados Unidos a Irán, la escalada del precio del petróleo hacia los 100 dólares, la persistencia de las presiones inflacionistas y la posibilidad de nuevas subidas de los tipos de interés.

A pesar de este entorno complicado, Moro señala que los principales índices todavía no presentan, en términos generales, un deterioro técnico suficiente como para hablar de una ruptura decisiva de sus estructuras de medio plazo.

En Europa, observa que el IBEX 35 se aproxima de nuevo a sus mínimos recientes, pero todavía no marca un nuevo mínimo y mantiene una corrección que considera asumible dentro de la tendencia previa. Una situación similar presenta el DAX alemán, cuya caída continúa dentro de parámetros técnicamente normales.

El EURO STOXX 50 muestra algo más de debilidad, aunque tampoco rompe todavía niveles que permitan hablar de un deterioro definitivo. El CAC 40 francés es el índice que presenta una situación más delicada, al situarse en torno a un soporte especialmente relevante y próximo a su media móvil de 200 sesiones. Si pierde claramente esa zona, Moro entiende que el deterioro podría intensificarse.

En Estados Unidos, el DOW JONES Ind Average vuelve a aproximarse a mínimos recientes, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq OMX muestran un comportamiento algo más resistente. Además, el índice de semiconductores comienza a reaccionar positivamente después de varias sesiones de mejor comportamiento relativo.

Ante este panorama, Moro insiste en que el escenario general no resulta suficientemente favorable como para invertir de forma indiscriminada, aunque recuerda que siempre aparecen oportunidades concretas. Su método consiste en analizar primero la situación general del mercado y después descender hasta los valores individuales. Precisamente por esa debilidad del entorno, considera necesario ser especialmente selectivo y basar las operaciones en niveles técnicos muy claros.

Dentro del mercado estadounidense destaca oportunidades vinculadas a compañías que se encuentran apoyándose en soportes de gran relevancia y también pone el foco en el sector de los semiconductores, donde comienza a apreciar indicios de recuperación. Entre los nombres señalados en la intervención aparecen Tesla y TSMC como valores que merece la pena vigilar dentro del mercado norteamericano, aunque la idea no consiste en comprar de manera automática, sino en aprovechar configuraciones técnicas favorables si el mercado confirma una recuperación.

En Europa, Moro se fija especialmente en Thyssenkrupp, Deutsche Bank, ING y Nordea Bank. Son valores que, desde un punto de vista técnico, pueden ofrecer oportunidades incluso dentro de un contexto bursátil poco definido. La presencia de varias entidades financieras entre sus preferencias refleja además la existencia de estructuras técnicas atractivas en determinados bancos europeos, aunque el analista mantiene el mismo criterio de prudencia y selección.

En España, sus principales candidatos son ACS, ArcelorMittal y Acciona Energía. De todos ellos explica con mayor detalle el caso de ACS, que considera atractivo porque rebota desde un soporte de enorme importancia situado aproximadamente en la zona de 98,70 euros.

La cotización deja además un patrón técnico de giro que puede interpretarse como una señal favorable tras haber desarrollado una caída en forma de zigzag. Moro considera razonable que ACS intente recuperar al menos el primer nivel de Fibonacci de esa corrección y fija una primera referencia alrededor de los 113,50 euros. Si el contexto general mejora y el valor alcanza esa zona, contempla posteriormente objetivos próximos a 118,40 y 123 euros.

El petróleo constituye, no obstante, uno de los principales riesgos para todas estas estrategias. Moro observa que el West Texas rompe una importante resistencia situada alrededor de 94 dólares y advierte de que, si supera con claridad los 99,40 dólares, aumenta considerablemente la posibilidad de verlo aproximarse incluso a los 120 dólares, al menos de forma intradía. Una subida de esa magnitud alimenta de nuevo la inflación y refuerza las expectativas de tipos de interés más elevados.