Los valores tecnológicos relacionados con la IA han sufrido fuertes presiones tras la ola azul. ¿Se trata de una corrección duradera o simplemente de una fase de consolidación temporal?
Fuerte desplome del sector tecnológico tras las elecciones estadounidenses, impulsado por las preocupaciones en torno a la IA, pero sin que se haya producido una ruptura en los fundamentales.
Históricamente, a las caídas diarias superiores al 4% les han seguido fuertes recuperaciones; los resultados empresariales del tercer trimestre (+50% interanual en el S&P) y una base amplia de beneficios respaldan nuestra visión constructiva.
Ya habíamos reducido tácticamente el riesgo (renta variable/plata) a finales de octubre y aumentado nuestra exposición a los bonos del Tesoro estadounidense como «guardaespaldas», pero mantenemos una visión fundamentalmente positiva de cara a final de año.
¿Qué ha ocurrido?
- El jueves, los mercados bursátiles estadounidenses registraron una de las mayores caídas en una sola jornada desde 1965: el S&P 500 cayó un 4,4%, el Nasdaq llegó a perder un 6,5% y las acciones de semiconductores retrocedieron alrededor de un 12%.
- El detonante no fue un único acontecimiento, sino la confluencia de varias preocupaciones al mismo tiempo. Las acciones de los sectores de inteligencia artificial (IA) y centros de datos se vieron especialmente presionadas. Muchos inversores temen que una regulación futura más estricta de la IA y los posibles retrasos en las inversiones en centros de datos puedan ralentizar el fuerte crecimiento de este sector.
- Además, la estructura del mercado amplificó las ventas: grandes inversores y fondos de cobertura deshicieron rápidamente sus posiciones con una elevada exposición a la IA y otras operaciones que anteriormente habían gozado de gran popularidad.
- En nuestra opinión, el mercado cayó con mayor intensidad de lo que justificarían por sí solos los datos fundamentales.
¿Cómo valoramos la situación?
- Consideramos que la reciente corrección es más una fase de depuración a corto plazo que un cambio de tendencia fundamental. Los fundamentales siguen siendo sólidos: los beneficios empresariales del S&P 500 aumentaron alrededor de un 50% interanual en el tercer trimestre, y el crecimiento de los beneficios se está extendiendo cada vez más a un mayor número de sectores y regiones. Asimismo, sigue esperándose un marcado aumento de los beneficios para 2027, mientras que el nivel general de endeudamiento de las empresas se mantiene moderado.
- Consideramos que los riesgos políticos - como una orden de paralización a escala nacional de los nuevos centros de datos - están sobredimensionados a corto plazo, entre otras razones porque muchos proyectos están respaldados por contratos a largo plazo. Las incertidumbres en Oriente Medio están impulsando al alza los precios de la energía y alimentando el nerviosismo, pero, en nuestra opinión, por el momento no alteran el panorama general de solidez del crecimiento mundial.
- Dadas las ya sustanciales pérdidas de cotización en el sector de los semiconductores, las valoraciones más bajas y un VIX claramente más elevado, esperamos una recuperación a medio plazo. Sin embargo, para realizar compras adicionales de mayor envergadura seguimos esperando señales de compra más claras por parte de nuestros indicadores técnicos y de sentimiento.
Reacción de los mercados tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos
El gráfico muestra cómo suelen comportarse los mercados de renta variable y de renta fija después de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos («midterms»). Históricamente, estas fases han tendido a ser ampliamente positivas, a medida que disminuye la incertidumbre política y los mercados vuelven a centrarse en los fundamentales. Sin embargo, suelen ir precedidas de una fase de reorientación y de mayor volatilidad tras las elecciones.
Evolución de los mercados de renta variable y renta fija tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos
¿Cómo está evolucionando nuestra táctica de inversión?
La rentabilidad absoluta de la cartera sigue siendo sólida, respaldada por el buen comportamiento de la renta variable suiza. Sin embargo, en comparación con el índice de referencia, la rentabilidad se ha visto perjudicada, principalmente debido a nuestra sobreponderación en tecnología y mercados emergentes.
Nuestra reducción táctica del riesgo a finales de octubre, mediante la disminución de las posiciones en renta variable y plata, ha amortiguado parte de las pérdidas recientes. Además, nuestra estrategia de cobertura mediante bonos extranjeros de vencimiento más largo («larga duración») ha demostrado ser eficaz.