El petróleo Brent sube un 2,48% a primera hora de la mañana hasta los 109,05 dólares por barril. El crudo de referencia en Europa lleva ya una semana entera por encima de los 100 dólares tras haber llegado a tocar los 119 dólares hace unos días. Los futuros del West Texas estadounidense suben un 2,11% hasta los 100,30 dólares
Para paliar un poco la situación, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) está consultando con los gobiernos de Asia y Europa sobre la posibilidad de liberar más reservas de petróleo “si fuera necesario” ante la guerra de Irán, dijo el lunes su director ejecutivo, Fatih Birol.
“Si es necesario, claro que lo haremos. Estudiaremos las condiciones, analizaremos y evaluaremos los mercados y lo discutiremos con los países miembros”, dijo Birol en el Club Nacional de Prensa de Camberra, al inicio de una gira mundial.
Los países miembros de la AIE acordaron el 11 de marzo liberar una cantidad récord de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas para combatir el repunte de los precios mundiales del crudo. Esta reducción representó el 20% de las reservas totales.
No habría un nivel específico del precio del crudo que desencadenara otra liberación, afirmó Birol.
“Una liberación de reservas ayudará a tranquilizar a los mercados, pero no es la solución. Solo contribuirá a aliviar el impacto en la economía”.
El director de la AIE inició su gira mundial en Camberra, ya que la región de Asia-Pacífico se encuentra en primera línea de la crisis del petróleo, según señaló, dada su dependencia del crudo y de otros productos cruciales, como los fertilizantes y el helio, que transitan por el estrecho de Ormuz.
Tras reunirse con el primer ministro australiano, Anthony Albanese, Birol viajará a Japón esta semana antes de la reunión del Grupo de los Siete.
Calificó la crisis en Oriente Medio de “muy grave” y peor que las dos crisis petroleras de la década de 1970, así como el impacto de la guerra entre Rusia y Ucrania sobre el gas, sumadas.
La guerra en Irán ha restado 11 millones de barriles de petróleo diarios al suministro mundial, más que las dos crisis petroleras anteriores juntas.
“La solución más importante a este problema es abrir el estrecho de Ormuz”, afirmó.
“Los responsables de la toma de decisiones de todo el mundo no valoraron adecuadamente la gravedad del problema”, dijo al referirse a su decisión de empezar a hablar públicamente tres semanas después del inicio de la guerra.
La reducción de las reservas es solo una parte de lo que la AIE podría hacer, señaló.
Las medidas esbozadas por la AIE, como la reducción de los límites de velocidad o la implantación del teletrabajo, habían reducido el consumo de energía cuando se aplicaron en Europa en 2022, pero cada país tendría que decidir cuál es la mejor forma de aplicar las medidas de ahorro de combustible, señaló Birol.
Señaló que, aunque las reservas de combustible líquido de Australia eran inferiores a lo exigido por la normativa de la AIE, el Gobierno actual se había esforzado por mejorarlas y que 30 días de diésel era una “cifra sólida”.