El Banco Central Europeo hace tiempo que no sigue en paralelo la dinámica de la Fed, algo que antaño era bastante habitual. Aunque lo cierto es que ahora, se encuentra en su momento 'más cercano' del año a la Reserva Federal americana. Y es que el BCE se apresta a subir los tipos de interés en la eurozona, al término de esta reunión de dos días, en 25 puntos básicos.
Lejos quedan ya las críticas que se vertían sobre la institución y la postura de su presidenta, Christine Lagarde, con la única subida del año por parte del BCE, la del pasado mes de junio, que recibió críticas de todo tipo por la premura con la que se había sumado al responder al incremento de la inflación.
Ahora, las cosas han cambiado y nadie discute que este jueves el BCE elevará hasta el 2,5%, en 25 pipos, la facilidad de depósito y el resto de tipos directores en esa cantidad. Y al decir nadie, significa nadie. Hay consenso generalizado de ese incremento.
RAZONES DE LA POTENCIAL SUBIDA DE TIPOS
Los factores, el nuevo repunte de la inflación a cuenta del renacer del precio del crudo que vuelve a rozar los 100 dólares, y lo que es peor, que no baja de los 80 desde principios de julio. y es que los expertos macro indican que, lo peor, no es que veamos unos días esa cota del triple dígito en el crudo sino que, por el contrario, los niveles de precios exponenciales para el barril se mantengan en el tiempo en niveles que pueden dañar estructuralmente los precios de consumo y crear efectos perniciosos de segunda vuelta.
Y ahí, es donde pretende actuar el BCE encareciendo esta semana el precio del dinero en la eurozona. De hecho, Los mercados de OIS, que marcan los cambios de los tipos de interés a un día, asignan una probabilidad de aproximadamente el 99 % a una subida de 25 puntos básicos, lo que elevaría el tipo de la facilidad de depósito del 2,25 % al 2,50 % y el tipo de refinanciación principal del 2,40 % al 2,65 %.
QUÉ DICEN LOS EXPERTOS DEL MERCADO
Desde Mirabaud WM destacan que factores como la inflación alemana del 2,9% en agosto, refuerzan el convencimiento de la institución de subir tipos, al superar con creces el objetivo del BCE del 2%. En la eurozona, los precios de consumo de agosto se colocan en el 3,3% desde el 2,9% de julio.
Natixis CIB considera que los efectos de segunda ronda siguen siendo moderados, gracias a la desaceleración del crecimiento salarial y al debilitamiento de las condiciones del mercado laboral y que el BCE mantendrá un tono relativamente neutral sobre los próximos movimientos, evitando anticipar un ciclo prolongado de subidas y manteniendo su estrategia de decisiones reunión a reunión y dependientes de los datos.
Y ese es uno de los detonantes más importantes que puede salir de esta reunión: que la subida de tipos sea la última que se produzca en la eurozona en este año, una vez que se controle el potencial riesgo de la subida de la energía y su impacto en los precios.
También desde PIMCO visualizan una pausa prolongada, no un ciclo alcista que se prolongue en el tiempo. Una nueva subida quirúrgica a la espera de acontecimientos. "Si, efectivamente, el BCE puede dar por concluido su ciclo de subidas de tipos en el 2,5%, creemos que tratará de preservar un valioso margen de actuación mediante la política monetaria convencional y es poco probable que revierta estas subidas el próximo año".
No cambia la mirada en el caso de Bank of America. Su economista jefe para Europa, economista jefe para Europa, Rubén Segura-Cayuela, destaca que el mercado está siendo demasiado agresivo en sus predicciones y, aunque reconoce que el encarecimiento de la energía ha elevado el riesgo de una nueva subida en diciembre, su escenario central sigue siendo que septiembre cierre este breve ciclo de endurecimiento monetario.
Desde Swisscanto señalan que "las perspectivas serán más interesantes, ya que consideramos que las dos subidas de tipos adicionales actualmente descontadas son demasiado ambiciosas", mientras descuentan la subida de mañana, tal y como consideran que ya ha hecho el mercado.
Para DWS, y de cara a futuro, la cuestión clave es si el aumento de los precios de la energía generará efectos indirectos o de segunda ronda a través de los salarios y los precios. Hasta ahora, los datos, señalan desde la firma germana, han sido dispares.