El golpe
 anunciado por Telefónica esta semana con respecto a su filial venezolana ha desatado las alertas respecto a otras compañías españolas con presencia en el país del difunto Hugo Chávez.


¿Qué ha pasado en Venezuela?
El Gobierno de Nicolás Maduro aprobó a finales del mes de enero una nueva modificación de su sistema cambiario, regido por tres vías diferentes –nada que ver con el sistema europeo-, al introducir un nuevo cambio para su moneda, el bolívar. Se trata de un instrumento financiero utilizado recurriblemente desde el año 1929, momento en el que se produjo la primera devaluación de la divisa, hasta la última realizada este año.

Venezuela cuenta, de este modo, con tres mercados diferentes: el conocido como CENCOEX, para alimentos y salud; el SICAD (I, II), que se introdujo en marzo de 2013, por el que se rigen empresas como Telefónica, y un tercero destinado a ‘legalizar’ el mercado negro de dólares que existe en el país, al estilo de Argentina.

El último movimiento del Gobierno de Maduro establece para las compañías 50 bolívares por dólar, teóricamente, para proteger las reservas de petróleo de Venezuela ante la abrupta caída del crudo. En definitiva, la pérdida de valor de los activos denominados en moneda local de las empresas españolas unida a una hiperinflación del 64% es un cóctel de incertidumbre no apto para cardíacos.


¿QUÉ PROVOCA LA DEVALUACIÓN DE UNA DIVISA?
En Venezuela convergen dos componentes muy controvertidos para las cuentas de toda compañía:

- Inflación. Es un mal intrínseco y difícilmente erradicable de países como Venezuela o Argentina, los casos más conocidos, aunque no los únicos. En el país bolivariano se encuentra en el 64% y esto quiere decir, entre otras cosas, que la cesta de la compra (los precios) se han encarecido en ese porcentaje. El coste de la vida se incrementa notablemente.

Asimismo, en el caso de compañías que acometen inversiones en el país extranjero, en este caso en Venezuela, una inflación en aumento supone encarecer los proyectos que se estuvieren estudiando en este momento, aumenta el coste de la producción al subir el precio de cada uno de los elementos utilizados, lo que obliga a reelaborar las cuentas.

- Devaluación de la divisa. En definitiva, el bolívar vale cada vez menos para las compañías extranjeras que cuenten con filiales en Venezuela. Supone, por lo tanto, tener que rehacer las cuentas considerando un valor muy inferior para las que estén denominadas en la moneda local.

Además, la constante devaluación de una divisa añade un componente de incertidumbre difícil de manejar en las previsiones financieras de una compañía.

 
¿QUÉ REPERCUSIÓN REAL TIENE?
A los resultados a la baja que se obtienen de la revisión de las cuentas de compañías como Telefónica, Repsol o BBVA, hay que sumar otros factores que también afectan a su valor:

- Cotización. Es innegable el elemento desestabilizador que supone para las empresas españolas tener una importante exposición a Venezuela dada la situación actual de los precios, acompañado de constantes movimientos en su divisa. Podría salpicar también a sus participadas.

- Pérdida de patrimonio y de valor. Afectará obviamente a la valoración de las compañías puesto que se resta de su balance el porcentaje que representa Venezuela. Esto podría tener también su traducción en el mercado, del mismo modo que ocurre con una desinversión que provoca el reparto de un dividendo o la compra de una nueva filial y repercute en el valor en bolsa de la compañía.

 
COMPAÑÍAS ‘GOLPEADAS’ POR EL BOLÍVAR
Hasta cinco compañías del Ibex 35 están afectadas de manera directa por la última devaluación del bolívar y se estima que sigan repercutiendo negativamente esta cuestión en los resultados de los próximos trimestres.

Asimismo, otras como Melià Hoteles y Air Europa han resultado también perjudicadas por esta decisión.


TELEFÓNICA
Todos los países de la región, excepto Venezuela, contribuyen a la expansión interanual del margen en el tercer trimestre (+2,2 p.p. de incremento interanual de margen excluyendo Venezuela) a pesar de mantener una intensa actividad comercial con un fuerte incremento en la venta de smartphones”, reconocía la compañía en la presentación de los resultados trimestrales de cierre de septiembre del año pasado.

El impacto negativo que ha tenido en las cuentas de Telefónica la situación venezolana se intuía desde hacía tiempo, pero ha sido la primera compañía en reconocerlo públicamente. El pasado lunes, a cierre de mercado, la teleoperadora remitía un hecho relevante a la CNMV por el que venía a reconocer:

- Una reducción del valor de los activos que Telefónica tiene allí de 2.840 millones de euros.

- Una minoración del OIBDA y del Resultado Neto de 915 y 399 millones de euros, respectivamente.

- El resultado de ello es que la contribución de Venezuela a los ingresos del grupo se haya reducido al 1%, con una posición neta de caja hasta los 390 millones de euros. Con ello Telefónica busca “minimizar al máximo cualquier ajuste potencial futuro”.
 
A falta de conocer los resultados anuales el próximo 25 de febrero, Telefónica presentó una cifra de negocios en Venezuela y Centroamérica de 2.332 millones de euros a septiembre de 2014.
 
En esta semana, la acción de Telefónica se mantiene congelada por encima de la cota de 13,10 euros.

 
REPSOL
Según ha declarado su presidente, Antonio Brufau, el 10% de su producción mundial de crudo se encuentra en Venezuela. Repsol tiene allí derechos mineros sobre siete bloques, cuatro de crudo y los tres restantes de gas que suponen una superficie total de 2.980 km2.

 Dentro del área de upstream, Repsol destinó el 23% de su inversión total, dotada de 791 millones de euros, a Venezuela a cierre trimestral de septiembre. Es el segundo país por detrás de Estados Unidos. 

Gracias a un proceso incipiente, las previsiones de la petrolera pasaban por la producción de 400.000 barriles de petróleo diarios durante los próximos 40 años. La pregunta ahora estriba en saber si recortará de manera contundente sus estimaciones.

El próximo 26 de febrero Repsol presentará sus resultados anuales donde probablemente recoja la repercusión de la devaluación del bolívar. Ya en los últimos resultados presentados, la compañía de Brufau reconocía un impacto negativo en sus cuentas de 158 millones cuando la moneda venezolana pasó de 4,3 a 6,3 bolívares por dólar. Hoy en día hablamos de una devaluación del 70%.

 
Sin embargo, Repsol no está sola en esta lucha. Sus participadas podrían verse también lastradas por la situación de la petrolera y repercutirlo en su precio, según apuntan los analistas. A saber son:

- Caixabank es la mayor participada de todas con un porcentaje de la petrolera del 12,972%.
 
- Sacyr, a la que ya le pasó factura la caída de Repsol a finales del año pasado, cuenta con un 9,529%.

- BBVA (con participación también en Telefónica del 6,961%) y Banco Santander están presentes en su accionariado de manera más discreta, con un 2,941% y 1,992%, respectivamente.


 
BBVA
Es el cuarto país por peso dentro del beneficio atribuido del banco en 2014 dentro de América del Sur con 162 millones de euros, por detrás de Colombia, Argentina y Perú. Esta cifra supone un 19% menos en comparación con el año anterior.
En los resultados correspondientes al año pasado, BBVA ya reconoce que “el ajuste por hiperinflación de Venezuela” ha sido “muy negativo” para sus cuentas, superior incluso al del año 2013. La entidad cifra en 143 millones de euros el impacto negativo en sus cuentas.

A ello se suma “la contabilización del Impuesto sobre Depósitos en Entidades de Crédito (IDEC)”, que trata de compensar “con el buen desempeño” de la actividad de los seguros.

La entidad presidida por Francisco González destaca, sin embargo, una dinámica de “elevado crecimiento” en materia de inversión, que se incrementa en un 70% así como en recursos de clientes, un 56,7% por encima que en 2013.


MAPFRE
Está presente en el país a través de su filial centrada en seguros de vida y generales. El ajuste que la española deberá presentar ante sus inversores será la diferencia del último realizado en el mes de diciembre a 14,6 bolívares por euro hasta los 50 actuales.

En los resultados que presentara el pasado 11 de febrero, Mapfre reconocía un “notable desarrollo” de su rama de seguros para el automóvil que ha venido a compensar el ‘fracaso’ del resto desubsectores incapaces de batir a la inflación.

Un índice de precios al 64% tuvo sus efectos, además, en el “coste de los siniestros de asistencia” al elevar el precio de cada elemento necesario en un proceso, por ejemplo, de ayuda técnica.

No existe, sin embargo, una cifra estimada del agujero que el bolívar podría hacer en sus cuentas.


IAG
Su exposición es la menor de las compañías del Ibex 35 aquí mencionadas. En el informe de presentación de resultados del tercer trimestre de 2014, la compañía aérea reconocía la posesión de “fondos pendientes de repatriación por valor de 184 millones de euros reconocidos por el Banco Central de Venezuela y que proceden de las ventas en Venezuela en 2013”.

Por el momento, IAG mantiene las negociaciones con el Gobierno venezolano, según recoge este documento.