El BCE ha mantenido los tipos sin cambios, pero reconoce más riesgos tanto para la inflación como para el crecimiento. ¿Estamos ante un escenario de “tipos altos durante más tiempo”?
Añadir Estrategias de Inversión en Google
Es complicado hacer esta valoración. Lo que estamos viendo hoy es que un posible acuerdo de paz implica bajadas fuertes de los precios energéticos, sobre todo del petróleo. Si esto continúa así, nos podemos encontrar con un petróleo en torno a los 70 dólares de nuevo, lo que cambiaría absolutamente el discurso de los bancos centrales.
También es cierto que no vamos a recuperar los niveles previos en torno a los 60 dólares el barril, porque habrá que utilizar mucho petróleo para reconstruir todas las refinerías e instalaciones que se han destruido. Sin embargo, si vemos un cambio dramático en los precios de la energía, la inflación dará una tregua y los bancos centrales podrían cambiar su discurso, aunque esto, desde luego, tardará.
ABANCA cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio de 207,5 millones y una rentabilidad ROTE del 13,2%. En un entorno de menor viento de cola por tipos, ¿dónde crees que estará ahora la clave para sostener la rentabilidad del sector financiero?
Los tipos de interés van a tardar en bajar, lo que significa que los márgenes de la banca van a seguir siendo altos. Las entidades van a obtener este margen mediante una política agresiva en comisiones y una estrategia orientada a cambiar el mix de productos, abandonando los de muy corto plazo hacia productos con mayores márgenes, como los fondos de inversión.
Una vez que el mercado se recupere, intentarán volver a potenciar el crédito a empresas y familias, que es donde realmente está el margen. Ahora mismo ese mercado está bastante estrecho debido a la complicada situación actual; pero si el escenario se tranquiliza, veremos cómo los bancos vuelven a abrir el grifo a los créditos privados y empresariales, donde los márgenes son altos.
Después de un 2025 muy fuerte para la banca y para muchos activos de riesgo, ¿qué parte de las carteras crees que conviene revisar más en 2026: renta fija, bolsa europea, bolsa estadounidense o liquidez?
Con el escenario que se avecina, puede ser el momento de volver a utilizar la liquidez acumulada fruto del escenario de riesgo que barajábamos. Si el riesgo baja, será un buen momento para todos los mercados.
Los bonos están muy altos. Para un inversor conservador, el activo con más recorrido sería la renta fija. Estamos con TIRes en bonos muy altas; si los mercados se tranquilizan, esas TIRes bajarán, lo que elevará los precios de los bonos y generará un excelente momento para la renta fija.
Por su parte, la renta variable está en máximos en casi todos los mercados, muy condicionada por el alza tremenda de los sectores ligados a la inteligencia artificial. Sin embargo, podemos tener un relevo en los demás sectores, empezando por el constructor.
La gestión discrecional de carteras sigue ganando peso en España y cada vez más entidades la están impulsando. ¿Está cambiando definitivamente la forma en la que el cliente español invierte, desde el producto concreto hacia una planificación más global?
El IEB, por ejemplo, está muy involucrado en la formación financiera a nivel de colegios y en todo tipo de estamentos de la población. Esto permite que la gente tenga cada vez más conocimiento de los mercados y se asesore mejor gracias a una mayor difusión de la información.
La ciudadanía se está dando cuenta de que se puede obtener una rentabilidad mayor que la de los productos a corto plazo, cuyos tipos de interés son bajos, acudiendo a la gestión discrecional de carteras.
Esta formación que fluye hacia los inversores se está utilizando positivamente para buscar más rentabilidad frente a activos a corto plazo con rendimientos exiguos.
Como profesor de renta variable en el IEB y profesional pegado al mercado, ¿qué sectores o temáticas crees que están mejor posicionados para los próximos meses: bancos, tecnología/IA, defensa, energía, salud o compañías de dividendo?
Haciendo una buena selección en cualquier sector de estos se pueden encontrar muy buenas oportunidades. Yo añadiría un sector que está pasando desapercibido: el sector de la construcción. Si jugamos con un escenario de paz, habrá que reconstruir muchísimo en las zonas afectadas por la guerra, y las grandes constructoras van a tener mucha ventaja.
También haría hincapié en la segunda derivada de la inteligencia artificial; me refiero a los sectores involucrados en proveer la infraestructura necesaria para que esta tecnología se desarrolle, fundamentalmente la energía eléctrica. Todos los centros de datos que se están creando van a utilizar la energía de forma intensiva. Este sector ya lo está haciendo bien, pero creemos que lo puede hacer muchísimo mejor debido a esta demanda eléctrica al alza.