No son pocas las empresas de Wall Street que utilizan dividendos estables y crecientes como señal de confianza en sus perspectivas de negocio. Destacan los denominados Reyes del Dividendo, un grupo de élite de empresas que han aumentado el pago de dividendos durante al menos 50 años consecutivos.

Y dentro de esta lista tan exclusiva, hay actualmente dos acciones que se encuentran en máximos históricos tras haber acumulado una revalorización del entorno del 30% en lo que va de 2026.

Coca-Cola

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Coca-Cola cuenta con uno de los mejores historiales de dividendos del mercado. No solo ha aumentado su pago durante 64 años consecutivos, sino que la acción ofrece una rentabilidad por dividendo a futuro (12 meses) superior a la media, del 2,3%. Además, el gigante de los refrescos ha incrementado su dividendo a una tasa anualizada del 5% durante los últimos tres años, respaldada por el flujo de caja libre. Durante el último año, devolvió el 77% de esa generación de efectivo a los accionistas en forma de dividendos.

Las acciones de la compañía acumulan una subida de un 28,8% en Wall Street en lo que va de 2026, y se sitúan en zona de máximos (-2,6%) tras haber llegado a tocar el pasado 24 de agosto un récord histórico de 92,49 dólares. Desde los mínimos de las últimas 52 semanas, fijados en los 65,353 dólares desde el 29 de septiembre del año pasado, la subida acumulada es de un 37,8%.

A finales de julio la compañía de la ‘chispa de la vida’ puso sobre la mesa unos beneficios del segundo trimestre de 4.430 millones de dólares, o 1,03 dólares por acción. Excluyendo el deterioro de activos, los costos de reestructuración y otros elementos, la compañía obtuvo una ganancia ajustada de 97 centavos por acción. Las ventas netas aumentaron un 7%, hasta alcanzar los 13.380 millones de dólares.

Estas cuentas no solo batieron las expectativas del mercado, sino que Coca-Cola también mejoró sus previsiones para el año, proyectando un crecimiento comparable de las ganancias por acción de entre el 9% y el 10%, superior a su pronóstico anterior del 8% al 9%. Asimismo, espera que los ingresos orgánicos aumenten alrededor del 5%, en el extremo superior de su rango anterior, entre el 4% y el 5%.

Johnson&Johnson

También muy conocida para el ciudadano de a pie es Johnson&Johnson, aunque hay que recordar que la compañía farmacéutica escindió su negocio de gran consumo en 2023. La compañía puede presumir de haber aumentado su dividendo anualmente durante 64 años consecutivos. Actualmente, paga un dividendo trimestral de 1,34 dólares por acción, con una rentabilidad del 1,96%, también superior a la media del S&P 500.

El gigante farmacéutico acumula una subida del 30,4% en lo que va de año a pesar de haber corregido un ligero 2,3% desde que el pasado 19 de agosto tocó unos máximos históricos de 276,47 dólares. Además, sus títulos suben un 55,7% desde que el 19 de septiembre del año pasado marcó mínimos de las últimas 52 semanas en 173,33 dólares.

En sus resultados del segundo trimestre, J&J anunció unos ingresos de 25.310 millones de dólares, un 6.6% más que el año anterior y por encima de la estimación de los analistas. Las ganancias netas fueron de 5.534 millones de dólares, un ligero descenso frente al año pasado, aunque la ganancia por acción ajustada aumentó un 4,7% hasta los 2,90 dólares, por encima de las previsiones.

También mejoró sus previsiones para el año: ahora espera ventas de aproximadamente 101.100 millones en el punto medio, frente a los 100.800 millones anteriores. El pronóstico de ganancias ajustadas por acción pasa a ser de 11,68 dólares en el punto medio, frente a los 11,55 dólares anteriores.