Todo inversor conoce y sabe leer los indicadores que nos ofrece el mercado como el ratio Shiller CAPE del S&P 500 y el indicador Buffett. Estas útiles herramientas nos suele ser de mucha ayuda para predecir que podría suceder en Wall Street y ambos indicadores nos están enviando una importante advertencia para la bolsa americana, según Katie Brockman en Yahoo Finance.

El ratio Shiller CAPE del S&P 500 mide las ganancias ajustadas a la inflación del S&P 500 durante los últimos 10 años. Un ratio elevado puede indicar que el mercado está sobrevalorado y, históricamente, los precios de las acciones tienden a caer tras alcanzar un máximo.

El promedio a largo plazo de este ratio ronda el 17, y alcanzó un máximo histórico de 44 en diciembre de 1999, justo antes de que las acciones entraran en un mercado bajista. En el momento de redactar este informe, el ratio se sitúa en torno al 39.

El indicador Buffett también mide las valoraciones del mercado, pero lo hace comparando el valor total de las acciones estadounidenses con el PIB de Estados Unidos. Recibe su nombre de Warren Buffett, quien utilizó esta métrica para predecir el inicio del estallido de la burbuja de las puntocom.

Un ratio elevado sugiere que el mercado podría estar sobrevalorado. En una entrevista de 2001 con la revista Fortune para explicar el uso de este indicador, el propio Buffett señaló que si se acerca al 200%, los inversores están "jugando con fuego". En el momento de redactar este informe, el indicador Buffett se sitúa en torno al 218%.

¿Qué significa esto para los inversores?

Ningún indicador bursátil puede predecir el futuro, por lo que estas métricas no garantizan la inminencia de una recesión o un mercado bajista. El panorama del mercado también es muy diferente al de hace 20 o 30 años, lo que dificulta la interpretación de estas métricas.

Dicho esto, es recomendable empezar a preparar la cartera por si acaso se avecina un mercado bajista.

La mejor manera de protegerse de la volatilidad es invertir únicamente en acciones de empresas sólidas con fundamentos robustos. Esto incluye desde una ventaja competitiva y finanzas sólidas hasta un equipo directivo competente.

Las empresas sólidas siguen siendo vulnerables a las turbulencias a corto plazo, pero cuanto más sólidos sean sus fundamentos, mayor será la probabilidad de que se recuperen de las recesiones y obtengan rentabilidades totales positivas a largo plazo.

La clave es mantener una perspectiva a largo plazo, ya que los mercados bajistas a veces pueden durar años. Al invertir en acciones de calidad y mantenerlas durante al menos cinco años, es mucho más probable salir ileso.