Enrique Riquelme, Presidente Ejecutivo de Cox, y Nacho Moreno, CEO de Cox

Cox ha completado con éxito su primera emisión de bonos en el mercado estadounidense por un importe de 2.000 millones de dólares. Esta operación supone la entrada de Cox en el mercado de deuda estadounidense en formato 144A/Reg S, uno de los más selectivos y exigentes a nivel global, donde el acceso está reservado a emisores con escala, credibilidad y capacidad de ejecución contrastada.

Dada la gran demanda recibida, Cox ha incrementado el tamaño de la emisión de los 1.500 millones de dólares iniciales hasta los 2.000 millones; con bonos con vencimientos a 5 y a 10 años y con cupones de 7,125% y 7,75%, respectivamente. La emisión en su tamaño inicial ha tenido una sobresuscripción por encima de cinco veces, con la participación de más de 200 inversores institucionales de primer nivel, principalmente americanos y long only. Tras la asignación de órdenes, quedan aproximadamente 6.000 millones de dólares de demanda pendientes de satisfacer, lo que demuestra el sólido soporte de la comunidad inversora americana. 

La profundidad del libro de órdenes, la calidad de los inversores participantes y la capacidad de la compañía para aumentar el tamaño de la operación reflejan el fuerte respaldo del mercado a la estrategia y al perfil financiero de Cox. Además, este nivel de demanda, en un mercado altamente selectivo y en un entorno geopolítico de alta volatilidad, pone de manifiesto el posicionamiento diferencial de Cox y el atractivo de su perfil de crecimiento y generación de caja. La operación generó un interés sin precedentes, siendo una de las emisiones de mayor tamaño sobre activos de América Latina en la historia del mercado estadounidense de bonos corporativos.

Con esta emisión, Cox refinancia aproximadamente dos tercios del crédito puente de 2.650 millones de dólares utilizado para la adquisición de Iberdrola México. El tercio restante se encuentra ya totalmente asegurado y garantizado mediante un préstamo a largo plazo (Term Loan), en el que ya participan las siete entidades financieras que lideraron la financiación inicial, con un vencimiento aproximado de cinco años.

De este modo, apenas dos semanas después del cierre de la adquisición de Iberdrola México (24 de abril de 2026), la compañía habrá sustituido íntegramente una financiación puente de corto plazo por una estructura de deuda a entre 5 y 10 años, plenamente alineada con la generación de caja y la capacidad de desapalancamiento del negocio.

Cox México: una plataforma diferencial con crecimiento y visibilidad

La adquisición de Iberdrola México ha sido reconocida por el mercado como una oportunidad singular para Cox, al incorporar una de las plataformas energéticas más completas y mejor posicionadas del país.

Se trata de la única utility verticalmente integrada en México, que combina una plataforma de generación de primer nivel —con 3,9 GW diversificados tecnológica y regionalmente y una vida media de los activos superior a 27 años— con el principal suministrador cualificado del país, con más del 25% de cuota de mercado, permitiendo una integración real entre generación y suministro.

Este modelo integrado permite optimizar los márgenes en el negocio de generación y suministro, eliminando los riesgos inherentes al mercado. Es único en México y supone una diferencia competitiva frente al resto de participantes, presentando además altas barreras de entrada, tanto en el negocio de generación como en el de suministro.

La plataforma de suministro cuenta además con una base comercial de más de 500 clientes, mayoritariamente con grado de inversión (investment grade), con tasas de renovación superiores al 99%, niveles de morosidad inferiores al 0,2% y contratos con una vida media superior a 7 años, lo que se traduce en una elevada visibilidad de ingresos.

Todo ello en el contexto de un mercado eléctrico mexicano con fundamentos especialmente sólidos, caracterizado por una demanda creciente —con previsión de duplicarse hacia 2039— y una situación de oferta estructuralmente limitada.

Este posicionamiento, junto con un equipo operador y gestor altamente experimentado y una política financiera estricta, permite a Cox contar con una plataforma con generación de caja estable y predecible, capaz de sostener de forma orgánica su proceso de desapalancamiento y de capturar nuevas oportunidades de crecimiento.

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Una transformación de escala, visibilidad y ambición

La refinanciación del crédito puente y la integración de Iberdrola México marcan un punto de inflexión en la evolución de Cox hacia un modelo de utility integrada. La compañía combina ahora una plataforma de generación de energía de escala relevante con su negocio de concesiones de agua, consolidando un perfil de ingresos más diversificado, visible y recurrente.

En términos proforma, Cox habría alcanzado un EBITDA de 750 millones de euros en 2025, frente a aproximadamente 225 millones de euros sin la adquisición, reflejando la incorporación de los activos mexicanos. Tras la operación, el negocio de activos representa más del 90% del EBITDA proforma, reforzando el posicionamiento de Cox como operador de infraestructuras de energía y agua con flujos de caja recurrentes y de alta visibilidad.

Enrique Riquelme, Presidente Ejecutivo de Cox, señaló: "La incorporación de Iberdrola México y la nueva estructura de capital refuerzan significativamente nuestro perfil operativo y financiero. Contamos con una base de capital sólida para ejecutar nuestro plan estratégico con disciplina y seguir generando valor a largo plazo."

Disciplina, credibilidad y capacidad de ejecución

Desde su salida a bolsa en noviembre de 2024, Cox ha ejecutado de forma consistente los principales hitos de su plan estratégico, incluyendo la expansión internacional de su negocio concesional, el desarrollo de su plataforma de activos y la adquisición de Iberdrola México.

En paralelo, la compañía ha reforzado su perfil financiero, incluyendo la obtención de rating de grado de inversión y el acceso a mercados internacionales, consolidando una política basada en la disciplina de capital, la visibilidad de los flujos de caja y fortalecimiento de su posición financiera.

Nacho Moreno, CEO de Cox, añadió: "La ejecución de esta operación en el mercado estadounidense y el nivel de demanda reflejan el sólido posicionamiento que Cox ha construido en un periodo muy corto de tiempo. No hay mejor manera de debutar en el mercado americano, el más complicado de acceder, que recibiendo 8.000 millones de dólares de demanda, teniendo que ampliar tamaño, reduciendo el precio y teniendo la capacidad de elegir los inversores con los que vamos a compartir nuestro camino hacia el futuro", y añadió: "En apenas dos semanas, hemos completado la transición desde una financiación puente a una estructura de capital a largo plazo, con el respaldo de inversores y entidades financieras de primer nivel."