José Luis Cava destaca una “señal de alerta fiscal” del primer ministro francés, quien reconoce que “la situación fiscal de Francia es preocupante” e incluso “grave”. El analista interpreta que el gobierno “no puede controlar el gasto público”, con un déficit cercano al “6,5% del PIB” frente al objetivo del 5%. Considera que la situación es “gravísima… insostenible” y que se pretende impulsar un ajuste fiscal, aunque lo ve inviable porque ningún político votará recortes que afecten a gasto social o pensiones.

Ante esta dificultad, el experto concluye que la única salida será “seguir incrementando las emisiones de deuda pública”. Esto provocaría un aumento de los tipos y “una fragmentación del mercado financiero europeo”, lo que obligaría al BCE a intervenir y “monetizar el déficit público francés”. Como consecuencia, “el euro se deterioraría”, dentro de un proceso general que define como “degradación monetaria”, presente también en EEUU, Reino Unido, Italia o Japón.

Cava plantea cómo defenderse: propone seguir ejemplos como Argentina, invirtiendo en activos como “S&P 500, oro, Bitcoin”. Aunque reconoce caídas recientes, las considera “un retroceso temporal” porque “la degradación monetaria sigue ahí” y sostiene que las cotizaciones mantendrán su tendencia alcista.

En cuanto a estrategia, el analista sugiere invertir de forma recurrente en el S&P 500 mediante herramientas específicas, pero advierte que “durante una caída… no vamos a efectuar compras recurrentes”. Señala que tras caídas fuertes, históricamente “ha sido buena estrategia comprar”. Además, identifica oportunidades en el sector energético, especialmente en refinerías, aunque insiste en esperar zonas concretas donde exista una “relación riesgo-recompensa adecuada”.