José Luis Cava plantea un escenario especialmente delicado para los mercados de cara a 2027. Su principal advertencia es que podría estar gestándose una recesión provocada por un shock de oferta de petróleo. En su opinión, el cierre prolongado del estrecho de Ormuz y los problemas de Arabia Saudí para mantener operativas sus infraestructuras de transporte podrían reducir de forma importante la oferta mundial. “Debemos considerar como escenario más probable que nos vamos a enfrentar a un shock de oferta de petróleo y de derivados del petróleo para los próximos meses”, afirma Cava. El problema, según explica, aparecería si la demanda vuelve a crecer mientras los inventarios permanecen bajos: “Si no queremos que el precio del petróleo se dispare, las autoridades económicas tienen que frenar la actividad económica para reducir el consumo de petróleo”. Y añade una consecuencia directa: “Si frenas la actividad económica, muy probablemente vas a provocar una recesión”.
Cava también relaciona este posible escenario con la política estadounidense y con las elecciones de medio mandato. En su interpretación, una eventual caída de las bolsas podría ser aprovechada posteriormente para comprar activos a precios más bajos y constituir un gran fondo soberano estadounidense. “En mi opinión, ellos quieren comprar porque ya lo ha dicho Donald Trump, quiere hacer un fondo soberano como los noruegos”, sostiene. Respecto a la inteligencia artificial, el analista considera que se está generando un exceso de miedo alrededor de esta tecnología y que, detrás del debate sobre su regulación, existe también una pugna estratégica entre Estados Unidos y China. “La inteligencia artificial en estos momentos es un arma”, afirma, antes de añadir que regularla puede acabar significando controlarla: “Que la regulen, ¿qué significa en Román Paladino? Que la controle”. Para Cava, Estados Unidos debería seguir desarrollando esta tecnología para mantener su ventaja frente a China.
De cara a las próximas semanas, Cava espera movimientos importantes en los mercados. Considera que la expiración masiva de contratos de opciones y futuros podría liberar volatilidad y favorecer una corrección bursátil. “La expiración de estos contratos debería liberar a la volatilidad y a continuación que se produjese el movimiento del precio y podría producirse una caída”, explica. Su escenario contempla que el movimiento bajista pueda prolongarse hasta finales de septiembre, mientras que posteriormente las bolsas podrían iniciar una recuperación de cara a las elecciones de noviembre. No obstante, el propio analista deja claro que se trata de una hipótesis: “Esto, como pueden ustedes imaginar, me lo estoy inventando, se lo dejo aquí sobre la mesa para que ustedes lo mediten, para que ustedes lo critiquen”.