El verano vuelve a traer uno de los momentos decisivos para la bolsa española, en general, y el sector bancario en particular. En apenas 24 horas, las entidades del Ibex 35 darán el pistoletazo de salida a una nueva temporada de resultados, en la que los bancos pondrán a prueba la fortaleza de un sector que durante los últimos años ha vivido impulsado por el viento favorable de los tipos de interés. Ahora, con ese impulso empezando a perder intensidad, las cuentas hasta junio servirán para saber si el crecimiento del crédito, las comisiones y la disciplina en costes son suficientes para mantener una de las etapas de beneficios más sólidas de la historia.
El calendario de resultados de los bancos del Ibex del segundo trimestre de 2026 arrancará mañana miércoles 22 de julio con Banco Santander, continuará el jueves 23 con Bankinter, seguirá el viernes 24 con Banco Sabadell, tendrá una parada clave el miércoles 29 con Caixabank, llegará a uno de los momentos de máxima expectación con BBVA el jueves 30 y cerrará el ciclo Unicaja el viernes 31. Y, anticipándose a los libros financieros, Goldman Sachs y Renta 4 ya han hecho sus apuestas sobre las entidades del sector.
Banco Santander: el negocio internacional vuelve a sostener el crecimiento
El primer banco en salir al escenario será Banco Santander, una entidad acostumbrada a jugar con una ventaja que sus competidores domésticos no poseen: la diversificación geográfica. En un trimestre en el que la banca volverá a ser juzgada por el margen de intereses, la generación de capital y la evolución del riesgo, el banco llegará con una historia basada en el equilibrio entre mercados.
En el margen de intereses, Goldman Sachs espera que Santander alcance 11.474 millones de euros, un crecimiento del 4% frente al trimestre anterior y del 8% interanual, mientras que Renta 4 sitúa la previsión ligeramente por encima, en 11.653 millones, con un avance del 10% interanual. La diferencia es pequeña, pero refleja dos lecturas del mismo escenario: Goldman destaca que la fortaleza del grupo vendrá de la compensación entre geografías, con Reino Unido, España, Brasil, México y Estados Unidos absorbiendo la menor contribución de Argentina; Renta 4, por su parte, pone el foco en la recuperación del margen de clientes en Brasil y México como una de las claves que seguirá el mercado.
La otra gran batalla estará en la capacidad de Santander para convertir esa fortaleza financiera en ingresos más estables. Goldman Sachs prevé 3.486 millones de euros en comisiones netas, unos ingresos recurrentes de 14.960 millones e ingresos totales de 15.770 millones. Renta 4 estima unas comisiones algo inferiores, 3.440 millones, pero espera un crecimiento mayor del conjunto de ingresos, con un margen bruto de 16.026 millones, un 11% más interanual, gracias también al fuerte aumento de otros ingresos.
Donde aparecen más interrogantes es en costes y riesgo de crédito. Goldman Sachs calcula unos costes de explotación de 6.793 millones de euros, en línea con el consenso, y unas provisiones por pérdidas crediticias de 3.334 millones, equivalentes a un coste del riesgo de 118 puntos básicos. Renta 4 anticipa una presión algo mayor, con un aumento del 14% en gastos y del 15% en provisiones, y señala como focos de atención la evolución del coste del riesgo en Argentina y la recuperación del margen de clientes en Brasil y México.
En beneficio y capital, Goldman Sachs prevé un beneficio neto atribuido de 3.452 millones de euros, con un ROTE del 16,3% y una ratio CET1 fully loaded del 13,9%. Renta 4 es más optimista y espera 3.791 millones de beneficio atribuido, un crecimiento del 10%, junto a una ratio CET1 del 13,95%, aunque advierte del impacto temporal de la adquisición de TSB.
Bankinter: consenso casi absoluto
Si existe una entidad donde ambas firmas apenas discrepan es Bankinter. Goldman espera un beneficio de 277 millones de euros frente a los 286 millones que proyecta Renta 4, una diferencia inferior al 4% y un 5% más interanual.
En margen de intereses también reina el consenso. Goldman calcula 572 millones de euros -prácticamente sin cambios frente al trimestre anterior y ligeramente por debajo del consenso del mercado-, mientras Renta 4 sitúa la cifra en 583 millones. Ambos coinciden en que el crecimiento del crédito seguirá compensando el menor impulso procedente de los tipos de interés.
Las comisiones netas tampoco generan discusión: Goldman prevé 209 millones -aumento trimestral del 3% y del 9% interanual, en línea con la hoja de ruta del banco- y Renta 4 un total de 208 millones. En ingresos, Goldman espera unos ingresos totales de 789 millones de euros, unos costes de explotación de 285 millones y un resultado antes de provisiones de 504 millones. Renta 4 calcula un margen bruto de 792 millones de euros, con un aumento de costes limitado al 4%, lo que permitiría mantener la ratio de eficiencia cerca del 35%. En solvencia, Goldman calcula una ratio CET1 fully loaded del 13,02%, frente al 13,17% que estima Renta 4.
Más allá de las cifras, Renta 4 señala que la atención de la conferencia estará en cualquier actualización sobre la evolución del negocio en Holanda, una pieza que puede aportar nuevas señales sobre el crecimiento internacional del grupo. Bankinter llegará así al mercado con una doble prueba: mantener su tradicional disciplina financiera y convencer de que sus nuevas áreas de expansión pueden convertirse en motores de crecimiento.
Sabadell: el beneficio extraordinario frente al examen del negocio real
Banco Sabadell llegará al cierre de la semana de resultados con una paradoja encima de la mesa: la cifra de beneficio puede ser una de las más llamativas del trimestre, pero detrás de ella habrá que separar cuidadosamente el ruido de la señal. La venta de TSB aportará un impulso extraordinario que elevará la cuenta de resultados, aunque el mercado estará más interesado en comprobar qué ocurre con el negocio bancario ordinario una vez descontado ese efecto. En concreto, Renta 4 anticipa un beneficio neto atribuido de 630 millones de euros, un crecimiento del 54% interanual, pero advierte de que prácticamente la mitad de la historia está explicada por la plusvalía cercana a 300 millones de euros derivada de la operación con TSB.
En el negocio recurrente, las señales son más moderadas. Renta 4 espera que el margen de intereses alcance 882 millones de euros, un descenso del 3% interanual, aunque con una recuperación frente al trimestre anterior gracias al crecimiento del crédito.
Las comisiones serán otro de los puntos donde el mercado buscará respuestas. Renta 4 prevé una evolución prácticamente estable, con 326 millones de euros, y señala que Sabadell tendrá que demostrar que puede cumplir su objetivo anual de crecimiento del 4% en servicios, especialmente ante la debilidad de algunas áreas como pagos y banca corporativa. La otra cara del trimestre estará en los costes y las provisiones. Renta 4 espera un aumento del 12% en los gastos de explotación y del 29% en provisiones, aunque sin impedir un fuerte crecimiento del beneficio gracias al impacto extraordinario de TSB.
Caixabank: más consenso que diferencias
Las previsiones para Caixabank muestras números muy alineados si miramos los análisis de Renta 4 y Goldman Sachs. En el margen de intereses, Goldman Sachs espera una recuperación ligeramente superior, con 2.756 millones de euros en el segundo trimestre, un 4% más frente al trimestre anterior y un 5% interanual, mientras que Renta 4 sitúa la cifra en 2.742 millones, también con un crecimiento del 4% interanual. La diferencia es pequeña, pero refleja una lectura distinta: Goldman confía algo más en la recuperación del margen financiero, mientras Renta 4 cree que la mejora será gradual porque el mayor coste de los depósitos seguirá frenando la expansión del margen de clientes.
En comisiones e ingresos por servicios, las dos casas coinciden en que Caixabank tendrá que apoyarse cada vez más en negocios menos dependientes del ciclo de tipos. Goldman estima 1.036 millones de euros en comisiones netas, mientras Renta 4 espera una evolución más matizada: una caída del 4% en comisiones bancarias tradicionales, compensada por el crecimiento de áreas de mayor valor añadido, con avances del 13% en gestión patrimonial y del 12% en seguros.
En ingresos totales, Goldman prevé 4.226 millones de euros, frente a los 4.216 millones de margen bruto que calcula Renta 4. Aunque ambas cifras no son exactamente equivalentes en metodología, las dos casas coinciden en que el crecimiento será suficiente para absorber el aumento de costes. Goldman calcula unos costes de explotación de 1.669 millones, mientras Renta 4 espera un incremento del gasto del 4%, todavía inferior al crecimiento de ingresos, lo que permitiría mejorar la eficiencia.
En capital y rentabilidad, Goldman espera un ROTE del 19,6% y una ratio CET1 fully loaded del 12,6%, mientras Renta 4 prevé una ratio CET1 del 12,7%.
La principal diferencia aparece en el beneficio: Goldman Sachs proyecta 1.602 millones de euros, un 4% por encima del consenso, mientras Renta 4 se queda en 1.568 millones, un crecimiento del 6% interanual. La distancia es limitada, pero resume bien el debate: Goldman pone el acento en la capacidad de generación de beneficios del grupo; Renta 4 destaca que el crecimiento seguirá siendo sólido, aunque más equilibrado y menos dependiente del margen.
BBVA: México seguirá marcando el ritmo
BBVA llegará al jueves 30 como uno de los bancos con más velocidad de la banca europea. Su historia reciente ha tenido un protagonista claro: México. Ahora el mercado quiere comprobar si esa locomotora sigue tirando del tren mientras Turquía pierde fuerza y los tipos empiezan a cambiar el paisaje.
En el margen de intereses, Goldman Sachs espera una fotografía de estabilidad, con 7.550 millones de euros, prácticamente sin cambios frente al primer trimestre, mientras que Renta 4 calcula 7.494 millones, un crecimiento del 21% interanual. La clave estará precisamente en los mercados donde BBVA ha construido su fortaleza. Goldman señala que México seguirá compensando la menor aportación de Turquía, mientras Renta 4 coincide en que el país norteamericano seguirá siendo el gran motor, aunque advierte de que el margen de clientes puede empezar a enfriarse con la evolución de los tipos. El banco llega fuerte, pero los inversores buscarán señales de que esa fortaleza no depende únicamente de un solo mercado.
En beneficio, Goldman Sachs espera 3.031 millones de euros, un 2% por encima del consenso, frente a los 2.908 millones que estima Renta 4, un crecimiento del 6% interanual. Ambos informes apuntan a un trimestre sólido, aunque con matices: Goldman pone el foco en la rentabilidad estructural, con un ROTE del 22,7%, mientras Renta 4 destaca el equilibrio entre crecimiento de ingresos y una política prudente de provisiones.
El último examen será el capital y el riesgo. Goldman prevé una ratio CET1 del 12,5% y unas provisiones por pérdidas crediticias de 1.793 millones, mientras Renta 4 espera una mejora del capital hasta el 12,98% gracias a la generación de beneficios y operaciones de transferencia de riesgo.
Unicaja: crecimiento moderado y foco en la estrategia
Unicaja cerrará la temporada con unas expectativas mucho más modestas, pero afronta el trimestre con una misión clara: convencer al mercado de que su transformación comercial empieza a traducirse en crecimiento.
En el beneficio atribuido, Renta 4 espera 185 millones de euros, un 2% menos, una cifra que refleja un escenario de estabilidad más que de expansión. En el margen de intereses, Renta 4 prevé 382 millones de euros, prácticamente plano frente al año anterior, aunque con una mejora respecto al trimestre anterior gracias al crecimiento del crédito sano.
En comisiones e ingresos, Renta 4 espera un crecimiento del 4% en comisiones netas, aunque insuficiente para provocar un gran salto en el margen bruto, que avanzaría solo un 1%. Al mismo tiempo, los costes crecerían un 5%, una presión que limitará la mejora de eficiencia. La parte más tranquila llegará en solvencia. Renta 4 espera una mejora de la ratio CET1 de unos 6 puntos básicos y no identifica problemas relevantes de capital.
La atención del mercado estará menos en el trimestre cerrado y más en las señales de futuro: si la estrategia comercial empieza a acelerar y si Unicaja puede dejar atrás definitivamente la etapa de integración para entrar en una fase de crecimiento más visible.