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La esperanza de vida continúa creciendo en nuestro país y el 20 por ciento de la población española, cerca ya de los 10 millones de personas, tiene más de 65 años de edad. No son todos, por supuesto, pero en ese núcleo de población se encuentra uno de los colectivos más sensibles frente a posibles estafas y fraudes, tanto presenciales como digitales, por parte de delincuentes que ven en ellos víctimas propiciatorias.
En este contexto, en 2023 la Fiscalía General del Estado firmó un acuerdo con las principales asociaciones bancarias para reforzar la protección de los colectivos vulnerables frente a abusos económicos, impulsando una mayor coordinación y el refuerzo de medidas preventivas en el sector financiero. En línea con este marco, Banco Santander trabaja activamente en este ámbito y ha intensificado sus esfuerzos desde la firma de este acuerdo, logrando ya evitar estafas y fraudes por valor de más de 60 millones de euros gracias a las medidas adoptadas.
Según el informe ‘Influencia de la tecnología en la vida de los españoles’, publicado en 2023 por la multinacional de la ciberseguridad Kaspersky, un 44% de las personas mayores de 65 años no tenía instalada ninguna solución de ciberseguridad en sus dispositivos. Además, el citado estudio avisaba de que las acciones más habituales que ponen en peligro los datos de estos usuarios son aceptar, sin leer, las cláusulas y condiciones cuando se realiza una compra o se descarga alguna app o programa (32%), usar siempre las mismas contraseñas (30%) y tener la geolocalización activada (29%).
Sobre la prevención del abuso patrimonial en colectivos vulnerables como es el de las personas mayores, se habló en la entrega más reciente del podcast ‘Santander te cuenta’, que contó con la presencia de Lorenzo del Barrio, oficial adscrito al Plan Mayor de Seguridad de la Policía Nacional, y Lidia Ventosa, analista de investigación del fraude del área de Seguridad e Inteligencia de Banco Santander.
El objetivo de este episodio -lejos de generar alarma entre la población-, fue precisamente el de acercar consejos prácticos a las personas para evitar ser víctimas de estos engaños e informar de forma útil y accesible sobre los principales tipos de abusos y la mejor manera de prevenir o, en su caso, reaccionar antes ellos. A la vez, mandar un mensaje de tranquilidad y de confianza porque tanto las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como las entidades financieras están en permanente alerta en este sentido.
Además de la propia edad, factores como el aislamiento social, la falta de información o la carencia de competencias digitales son los que convierten a las personas mayores en un colectivo vulnerable.
El oficial Del Barrio detalla tres conductas delictivas habituales que suceden con personas mayores como protagonistas en inmediaciones de cajeros, entidades bancarias o en centros comerciales y que, por más que las hayamos visto de manera reiterada en la ficción, continúan sucediendo. Y cada vez más.
La siembra, la mancha y el hurto amoroso
“En primer lugar”, concreta el policía, “está la siembra, que ocurre cuando un delincuente deposita en el suelo unas llaves, un billete, algo que puede parecer que es parte de nuestras pertenencias, nos advierte de que se nos ha caído y aprovecha que nos agachamos a recogerlo para sustraer alguna pertenencia”. En la “mancha”, el delincuente verte un líquido para que parezca que nos ha ensuciado en la parte trasera y, al darnos la vuelta, tiene la oportunidad de robarnos cualquier pertenencia. Y, por último, “el hurto amoroso”, en el que se finge un encuentro con un conocido y se aprovecha el desconcierto, incluso un abrazo, para sustraer dinero o joyas.
En todos estos casos, claro, los consejos para evitarlos parecen ciertamente evidentes: “Aconsejamos a las personas que, llegado el caso, no se agachen, que no hagan caso, que no se den la vuelta, no se giren, da igual si están manchados, pues ya se lavarán en casa. Y que no dejen que nadie les abrace y les toque y les bese si no conocen a la persona”, asegura Del Barrio.
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El secuestro virtual o “el hijo en apuros”
En el proceloso terreno digital, además de los numerosos intentos de estafa relacionadas con inversiones tan milagrosas como millonarias que los estafadores urgen a realizar de manera inmediata, destaca últimamente el “secuestro virtual” o “el hijo en apuros”. En estos casos, el consejo es “parar, colgar el teléfono, recapitular y hacer una llamada a la persona que supuestamente está siendo secuestrada o está en apuros” para confirmar si la amenaza es real.
En este sentido, en las oficinas de entidades como Banco Santander están en permanente alerta frente a comportamientos no habituales entre sus clientes de más edad. Como cuenta Lidia Ventosa, las alarmas saltan “cuando ven que hay un cliente que de repente está haciendo transferencias al extranjero, que no es algo habitual en su operativa diaria, que comienza a hacer disposiciones de efectivo muy elevadas, va a la oficina y pide sacar 10.000, 12.000 euros, que no coinciden con la operativa habitual del cliente. O si, por ejemplo, acude una persona que intenta ponerse como autorizado en la cuenta de esa persona mayor”.
Recuerda Lorenzo del Barrio la existencia de la aplicación gratuita AlertCops, perteneciente al Ministerio del Interior, y con la que se puede mandar una alerta directa e inmediata en caso de sospecha de pérdida patrimonial. El oficial de la Policía también aconseja tener guardado el teléfono del banco en un papel en casa para poder avisar y anular las tarjetas, etc, en caso de robo. Por último, Lidia Ventosa hace especial hincapié en “nunca ceder las claves, los datos bancarios, la tarjeta, el CVC”, ser especialmente reservados a la hora de compartir nuestro DNI y evitar descargar aplicaciones desde sitios no oficiales.