La caída del resultado se explica por el comportamiento ya previsto del margen de intereses en el arranque del año, por unas menores comisiones y por el registro de costes extraordinarios asociados al nuevo plan de prejubilaciones. En concreto, estos impactos ascienden a 55 millones de euros brutos por dicho plan y a 14 millones por la cobertura de la libra vinculada a la venta de TSB.

Pese a estos factores, Sabadell subraya la buena evolución de su actividad comercial, con crecimientos en todas las líneas de negocio. El crédito vivo excluyendo TSB alcanzó los 121.587 millones de euros, un 5,6% más interanual, mientras que los recursos de clientes se situaron en 184.768 millones, con un aumento del 5,9%.
La entidad situó su rentabilidad RoTE recurrente en el 14,1%, descontando TSB y sin impactos extraordinarios. Además, mantiene su objetivo de alcanzar una rentabilidad del 16% en 2027.

El consejero delegado, César González-Bueno, defendió que Banco Sabadell cuenta con una estrategia clara y que su modelo sigue funcionando. “Nuestro perfil de riesgo es bueno, somos capaces trimestre a trimestre de generar capital orgánicamente mientras crecemos en volúmenes, y nuestra capacidad de ejecución y entrega se mantiene intacta”, señaló. Por ello, añadió, el banco mantiene sus previsiones de rentabilidad para este ejercicio y para el final del plan estratégico, así como su compromiso de remuneración a los accionistas.


El margen de intereses, excluyendo TSB, se situó en 872 millones de euros, un 3,5% menos interanual, en línea con lo anticipado por la entidad por el contexto de tipos de interés más reducidos. No obstante, Sabadell prevé que este trimestre marque un punto bajo y que el margen mejore gradualmente durante 2026, hasta cerrar el año con un crecimiento superior al 1%.

Las comisiones netas alcanzaron los 315 millones de euros, un 2,2% menos que un año antes, por la menor contribución de las comisiones de servicios. Los costes totales se situaron en 624 millones, incluyendo los 55 millones de gastos no recurrentes del plan de prejubilaciones. Este programa tendrá un coste total previsto de 90 millones en 2026 y permitirá ahorros anualizados de 40 millones brutos a partir de 2027.

En solvencia, el banco elevó su ratio CET1 fully-loaded hasta el 13,2% al cierre de marzo, tras generar 32 puntos básicos de capital orgánico en el trimestre. La ratio aumentó 7 puntos básicos después de absorber los costes extraordinarios del plan de prejubilaciones y descontar un pay-out del 60%.

La calidad del balance también siguió mejorando. La ratio de morosidad exTSB bajó al 2,55%, frente al 2,65% de cierre de 2025, mientras que la cobertura stage 3 con el total de provisiones aumentó hasta el 71%. Los activos problemáticos se redujeron en 106 millones en el trimestre y en 685 millones en los últimos doce meses.

Tras el cierre de la venta de TSB por 2.860 millones de libras, operación que ha generado 405 puntos básicos de capital, Banco Sabadell abonará el dividendo extraordinario ya anunciado de 50 céntimos por acción el próximo 29 de mayo.

El director financiero, Sergio Palavecino, destacó que la entidad cuenta con “un balance sólido y un crecimiento robusto y sano”, lo que ofrece “muy buenas perspectivas”. Según el banco, esta evolución refuerza el mensaje positivo para el mercado y los accionistas, manteniendo tanto sus objetivos de rentabilidad como su compromiso de remuneración.