Anthropic será la primera de las megaempresas que esperan romper este año con sus salidas a bolsa en estrenarse en Wall Street. Si todo va según lo esperado, la compañía de Claude acaba de registrar en la SEC, el equivalente americano a nuestra CNMV, la Comisión de bolsa y valores de Estados Unidos, un borrador de declaración para proponer una OPI, nuestra OPV, una oferta de salida a bolsa confidencial, para llegar a la bolsa neoyorkina el próximo otoño. 

Adelanta así a SpaceX en este viaje, pero sobre todo a su némesis y archienemiga en la carrera por liderar la Inteligencia Artificial, la megatendencia más de moda en el mundo, Open AI, que parece convertir en oro todo (o casi todo) lo que toca, con run run de burbuja creada incluida en los mercados financieros. 

La compañía que encabeza Darío Amodei lo hará, como es habitual además y hemos podido comprobar en las últimas salidas al mercado, de forma que no se conozcan detalles hasta días antes del evento, ni de precio ni de acciones, por lo que la rumorología en torno a ella se instalará en el mercado, al presentar ese borrador de forma confidencial. 

Será por tanto la primera en lo que ya se considera un hito, porque las tres estarán entre los estrenos en el mercado más elevados de toda la historia, y que pueden cambiar, claramente el perfil hasta ahora conocido en el reino de las '7 magníficas', por ejemplo, las Big Tech que dominan un 40% del S&P 500 y que, además, con la connivencia de las empresas de semiconductores, han elevado hasta un un 55% su beneficio por acción frente a la media de las grandes compañías de Wall Street, que lo han elevado hasta un 29%. 

Y la noticia se produce justo cuando ya había superado a OpenIA con quien mantiene una batalla por el liderazgo en la IA. Como startup, Anthropic anunció una nueva ronda de financiación en la que recaudó hasta 65.000 millones de dólares, y su valoración se elevó hasta los 965.000 millones de dólares. 

Y a pesar de enfrentarse nada menos que a Trump y al mismísimo Pentágono, aunque sus soluciones siguen usándose porque ahora mismo son imprescindibles para del Departamento de Defensa de EE.UU, la compañía crece exponencialmente en facturación en más de 5 veces desde el pasado cierre del ejercicio 2025. 

Se trata de lo que podríamos llamar una empresa nacida de una escisión de OpenIA, la del famoso ChatGPT, porque se creó justo después de la pandemia por extrabajadores de OpenIA a los que nos les gustaba cómo se estaban desarrollando las cosas en la empresa de Sam Altman.