¿Cómo ven desde Magallanes el actual momento en los mercados financieros? Con mirada inversora, ¿es más una oportunidad que un riesgo?

Nosotros, dentro de esa estrategia, value, tenemos un horizonte temporal de largo plazo, y en circunstancias normales, el largo plazo es lo que manda. Pero es verdad que en circunstancias como la actual, una volatilidad extrema, es cuando vemos que se generan las mayores oportunidades.

Es un poco contradictorio también, porque es cuando hay más percepción de riesgo, más volatilidad. Es un entorno donde nosotros somos más proclives a encontrar más ideas, y es cuando más activos somos, en momentos como la actual, de fuerte volatilidad.

Nadie sabe qué va a pasar. Si que hay unos patrones, que se suelen cumplir, históricamente, si uno mira históricos, bursátiles, hay mucha historia, incluso en Europa también hay mucha historia disponible. Cada año o dos años hay correcciones de este tipo, de 10, al menos 10%, 9, 10, 12%, es lo que tenemos ahora más o menos de máximos a mínimos. Y cada 4 o 5 años, tal vez 6, hay mercados que se llaman bajistas, 20 o 25%.

Luego uno mira la historia y ve esas muescas, y no sabe muy bien qué pasó. Sin embargo, en el momento que se está viviendo, la máxima incertidumbre es al revés. Sabemos todos, tenemos una opinión del conflicto que estamos haciendo ahora de la guerra en Irán. El mercado sufre, dentro de unos años, veremos esa muesca, nadie se acordará qué pasó, simplemente que aquello fue una oportunidad. Nosotros lo vemos como oportunidad.

El pánico que inunda el mercado ¿Es la peor actitud ahora mismo para un inversor? 

Sin duda, porque el pánico es interesante. El pánico es un atributo del ser humano. No es una línea del balance, de la cuenta de resultados, de los estados financieros, del flujo de caja. Es un atributo del ser humano. Es un mecanismo de defensa.

Que cuando entra en juego con temas de dinero, de gestión de inversión, la combinación no puede ser peor. Sin duda, es el peor enemigo.

Y a lo que nos dedicamos nosotros es intentar neutralizar o aprovecharnos de ese estado de pánico del mercado enlazándolo, con lo que empezamos a hablar al principio. Identificando, gracias a ese pánico, esta buce en volatilidad, podemos identificar buenas ideas.

Y mirando a la volatilidad ¿Es la gran aliada? ¿Podemos decir que hay que mirar con distinto prisma al mercado?

Sí, eso es clave. La teoría la sabemos, la sabemos o la intuimos. Gente como nosotros vivimos de esto y lo hacemos. La volatilidad no es el riesgo, no es una medida buena de riesgo.

Diría que es una herramienta, de hecho. Es una herramienta, es como una llave que te abre la puerta de las oportunidades. Cuando hay volatilidad, se abre un universo de potenciales, ideas, oportunidades.

Pero no es ni mucho menos riesgo. Es una medida de percepción de lo nervioso que está el mercado. Pero no te dice, de hecho, casi está correlacionado indirectamente o inversamente con el riesgo que uno está sumiendo.

Yo diría que es una herramienta, es lo que he dicho al principio.

 A su juicio, ¿es más momento que nunca del Value frente al Growth?

Eso es interesante. Yo creo que toda buena inversión está basada en comprar un buen negocio por debajo de su valor, por debajo de lo que vale. Eso es value, o inversión en valor. Pero sin renunciar al crecimiento.

Es compatible comprar empresas por debajo de lo que valen sin renunciar al crecimiento. Y en momentos como la actual de volatilidad, tienes la oportunidad de hacer una buena combinación de esos dos atributos. Comprar empresas más baratas todavía, por la volatilidad, porque caen más.

Incluso empresas que no están a lo mejor tan baratas ópticamente por las métricas del PER, múltiplos, que eso es, a lo mejor para otro día no cuentan toda la historia, los múltiplos no cuentan toda la historia y hay que ver más cosas.

Y puedes comprar gracias a esa volatilidad, también es un poco contraintuitivo en un entorno deprimido, volátil, con pánico. Puedes comprar empresas que antes eran, digamos, intocables y que tienen buenas perspectivas de crecimiento, como es el caso que estamos viendo nosotros, particularmente, en Magallanes.

Las oportunidades se fraguan generalmente en estos momentos de mercado ¿Tenemos joyas a la vista en renta variable? ¿Han variado mucho su cartera de inversión ante esta crisis y en qué valores?

Sí que la hemos modificado. La cartera es un atributo característico de una gestión activa. Una gestión activa, pues se caracteriza por eso, porque va rotando la cartera y máxime, nosotros, que trabajamos en función de precios objetivos.

Tenemos una disciplina muy marcada, que yo creo que es parte del éxito. No es tanto acertar en el futuro, que acertamos igual que nos equivocamos, es la disciplina de cómo hacemos las cosas.

Y una parte importante de esa disciplina es trabajar con precios objetivos. Entonces, cuando hemos tenido acciones, valores, sectores, áreas geográficas que lo han hecho bien y han llegado a sus precios objetivos, rotamos la cartera, eso de normal.

Actualmente, en coherencia argumental, lo que estamos diciendo y lo que está pasando, esa rotación está por encima de la media. ¿Por qué? Porque estamos comentando. Porque surgen más oportunidades.

Valores que ya tenemos en cartera pueden pasar dos cosas. Que lo hayan hecho muy bien, fruto de lo que está pasando ahora, empresas petroleras, por ejemplo, es un ejemplo, y dentro de empresas petroleras, me lo apuntabas un poco más concretamente que cosas estamos haciendo, en petroleras estamos vendiendo.

Empresas de exploración y producción de petróleo, combustibles fósiles, gas natural, como Repsol o Aker BP, en posiciones muy significativas en nuestra cartera, estamos vendiendo algo.

¿Quiere decir que nos las estamos quitando de encima? No, pero estamos recogiendo beneficios. ¿Por qué? Por la coherencia de los precios objetivos. Han subido muchísimo, se acercan a lo que para nosotros valen y las vendemos. 

¿Qué hemos vendido también? Total o parcialmente, algunas ideas que nos han funcionado muy bien los últimos dos o tres años, como el sector de la banca. La banca, como hemos ido reduciendo posiciones.

¿Dónde hemos ido dedicando esos flujos? A las empresas, dentro de esa percepción contraintuitiva del riesgo y percepción del riesgo. Lo decíamos antes, la percepción del riesgo ahora es máxima, pero el riesgo real es bajo.

Esto cuesta entenderlo, pero la percepción es muy alta, tenemos percepción de alarma, pero el riesgo ahora de equivocarte mirando los próximos cinco años, invirtiendo ahora, es más bajo que hace dos meses.

El riesgo hace dos meses era mucho más alto que el de ahora. ¿Por qué? Porque hay valores que están un 20 o un 30% por debajo. Estamos comprando esos valores.

¿Qué valores son? Industriales. Dentro de industriales, ciclo, industria, intensivos en capital, en materias primas, empresas químicas, obviamente, a nadie se le escapa, que están muy afectadas.

Hay otra variante, por ponerte algún ejemplo, en España, ya que estamos aquí en la Bolsa de Madrid, ha habido estas víctimas de la inteligencia artificial, los AI-victims, que se llama, que suena como más sofisticado.

Eso, el mercado independiente de la guerra, si recuerdas, la tomó mucho con empresas de software o susceptibles de ser sustituidas por la inteligencia artificial, que puede ser. Pero ahí metió en el mismo saco, todo lo que sonaba a poder ser sustituido.

Y una de ellas fue Amadeus. Amadeus es una compañía que durante muchos años la teníamos en cartera, si antaño, hace más tiempo, llegaba a unas valoraciones (elevadas). Es un buen ejemplo de lo que decía antes. Buenas empresas, pero que llegan a un punto de intocables por valoraciones muy exigentes.

Nosotros, dentro de nuestra disciplina, puede ser muy bueno, pero si es muy caro, lo dejamos apartado. Y en mercados, si eres paciente y disciplinado, es cuestión de tiempo, pero a veces te da oportunidades. 

Y Amadeus ha pasado como 10 años, hasta que nos ha dado la oportunidad ahora. Una bajada muy significativa, conocemos a Amadeus, revisitamos el caso y compramos  Amadeus, que es una de las principales posiciones del fondo español  (Magallanes Iberian Equity), como ejemplo concreto que hemos hecho, en la parte de las compras.

¿Cómo afrontan desde Magallanes 2026 tras un año cuasi sobrenatural como el pasado en la renta variable española?

Es difícil, nadie sabe si es imposible predecir, el disclaimer que hacemos siempre. Pero fíjate una cosa que es muy interesante, y es otra virtud de los atributos que tiene la gestión activa.

La gestión activa hace que puedas adaptarte a estos fenómenos. Hemos hablado mucho de cuando la bolsa cae, la gestión activa hace que tu rotes la cartera para mejorar tu cartera, o el potencial de reorganización de tu cartera o tu fondo, y al revés también funciona.

Fíjate qué matiz. La cartera del fondo de inversión, al31 de diciembre del 24, que ha disfrutado de un muy buen año en el 25, concretamente la bolsa española, pero es verdad que tienes razón, todas las bolsas, nosotros estuvimos un año excepcional, no tiene por qué ser la misma cartera al 31 de diciembre del 25, o ahora, a marzo del 26.

El fondo del vehículo es el mismo, Magallanes European Equity, Iberian Equity, el fondo es el mismo, el vehículo es el mismo, pero la cartera puede cambiar radicalmente, ¿por qué? Por la gestión activa.

Vendes los que lo han hecho bien, compras los que lo han hecho bien y tienen potencial. Eso es una diferencia significativa, un atributo a tener en cuenta frente a la gestión pasiva.

La gestión pasiva está en el índice. Si tú has estado en el Ibex, y el Ibex ha subido un porcentaje histórico el año pasado, y tú tienes un potencial del Ibex, el que sea, el sentido común te dice que el potencial que le queda es menor, a no ser que tú hayas cambiado todos los componentes del Ibex, se llama Ibex, pero no son los 35 que había antes.

Nosotros hemos hecho lo mismo, ¿cómo la afrontamos? Con mucha alegría y esperanza, con mucha ganas, con el matiz de que no necesariamente tiene que ser 26, o la primera mitad,  es que eso no se sabe. Pero la cartera es bastante diferente a la cartera que se benefició el año pasado, y eso es la gestión activa.

Y si miramos atrás con una década de vida ¿Cómo se ve el futuro desde Magallanes bajo ese doble objetivo de proteger el patrimonio y asegurar la excelencia del servicio?

Estamos en el año 12, que el tipo pasa rápido, ese es el año 12, salimos a finales del 14 ya, y hemos pasado muchas cosas, ¿no? COVID, la guerra de Irán, guerras varias, muchas cosas. Los próximos 10 años, yo aspiro, deseo, como parte de voluntad y parte de la ruta fija que tienes.

La voluntad es deseo que no sea tan volátil en el sentido de estas disrupciones, más por la parte del progreso y del avance de la sociedad, toda esta crispación, todas estas dislocaciones que están produciendo, geopolíticas.

Por la parte financiera y bursátil, yo estoy seguro que en estos 10 años van a pasar cosas inimaginables, porque lo que nos demuestra la historia, nuestra corta... porque es corta, 12 años no es un período largo, pero comparado con la humanidad, te demuestra que lo inimaginable o lo impensable sucede.

Yo espero que los próximos diez años tengamos un mercado bajista de un 40% o un 50%, tengamos correcciones como estás de un 15%, que sean tres, cuatro o cinco. 

Entonces, yo lo que aspiro es a seguir igual con este proceso de inversión, evitando ese ruido, ese riesgo, y aprovechando las oportunidades, teniendo las ideas muy claras de, justo lo que has dicho, que es nuestro mantra, de preservar los ahorros, porque tienes que ser en ese orden: preservar para poder hacerlo crecer en un entorno que va a ser hostil, que eso sí o sí va a ser hostil, intentando evadirnos del ruido, es decir, manteniendo la filosofía Magallanes como hemos hecho estos 12 años.