Goldman Sachs incluye a Telefónica entre sus valores favoritos en Europa dentro de la segunda fase de su estrategia de inversión HALO (Heavy Assets, Low Obsolescence). Este listado reúne una selección de compañías con activos estratégicos, elevadas barreras de entrada y escasa exposición al riesgo de obsolescencia tecnológica.
La presencia de Telefónica responde al comportamiento que ha tenido en bolsa durante 2026, impulsada por el interés de los inversores en empresas cuya actividad está menos expuesta al impacto disruptivo de la inteligencia artificial. Sin embargo, Goldman considera que el mercado entra ahora en una segunda fase más exigente, en la que las compañías deberán demostrar crecimiento de beneficios para justificar sus valoraciones.
Goldman Sachs ha situado a Telefónica en la categoría denominada “capa física de la tecnología”, un grupo que reúne a las compañías responsables de desplegar y operar las infraestructuras que hacen posible la digitalización y el desarrollo de la inteligencia artificial.
La apuesta de Goldman Sachs por Telefónica está alineada con su recomendación de "comprar" y un precio objetivo de 4,70 euros por acción, lo que supone un potencial de revalorización del 33,90 %. Entre las casas de análisis más optimistas de Telefónica también se encuentra Landesbank Baden-Württemberg, que aconseja "comprar" el valor y sitúa su valoración en 4,50 euros. Por su parte, la media del consenso de analistas que recoge Reuters ve un potencial cercano al 15 %.
La operadora española comparte categoría con otras grandes compañías de telecomunicaciones como Deutsche Telekom, Orange, BT Group, Telenor y Telia, además de fabricantes de semiconductores como ASML.
Los analistas destacan que la tesis de inversión detrás del trade HALO se apoya en tendencias estructurales como el auge de la inversión en centros de datos, el desarrollo de los semiconductores, la transición energética y la reindustrialización de las economías occidentales. En este escenario, las infraestructuras de telecomunicaciones adquieren una relevancia creciente como soporte indispensable para el tráfico de datos y los nuevos servicios digitales. Otro de los mensajes destacados del informe es que Europa podría convertirse en una de las regiones mejor posicionadas para esta nueva etapa del mercado.
Goldman Sachs prevé que sectores como los centros de datos, los semiconductores, las utilities y la defensa concentrarán más del 40% de la inversión de capital mundial en 2026, frente al 25% registrado en 2022. Esta evolución, según la entidad, apunta a un ciclo de inversión sostenido y no a un rebote temporal, lo que favorece a compañías con una fuerte base de activos físicos y capacidad de inversión a largo plazo.
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Otras compañías incluidas en su estrategia HALO
La selección del banco estadounidense además de la categoría “capa física de la tecnología”, cuenta con otros bloques como Infraestructuras, materiales básicos, sector aeroespacial y defensa y plataformas de fabricación y consumo.
- El bloque de infraestructuras reúne empresas relacionadas con redes eléctricas y servicios esenciales como Enel, E.ON, RWE, Veolia o Naturgy.
- En materiales básicos, Goldman apuesta por Shell, BP, Eni, Repsol, Antofagasta o Air Liquide.
- El tercer bloque corresponde al sector aeroespacial y de defensa, donde figuran Airbus, BAE Systems, Rheinmetall, Rolls-Royce, Melrose Industries y Safran.
- En fabricación compleja y plataformas de consumo, la selección incluye a Volvo, BMW, Porsche, Nestlé, Heineken, Marks & Spencer e IAG.