José Luis Cava sostiene que la reciente caída de las bolsas no supone todavía la gran corrección que espera para los mercados. Aunque el NASDAQ 100 retrocedió con fuerza, Cava considera que el movimiento ha afectado principalmente a los sectores que más habían subido, como semiconductores, óptica y memorias, sin romper soportes técnicos relevantes. A su juicio, el mercado continúa en una fase de rotación y el escenario más probable para julio sigue siendo alcista.

El analista destaca como argumento principal el comportamiento del ETF que replica el S&P 500 equiponderado (RSP), que cerró al alza pese al fuerte descenso de las grandes tecnológicas. En su opinión, esto demuestra que "la mayor parte de los valores están subiendo" y que la fortaleza del mercado es mucho más amplia de lo que reflejan algunos índices ponderados por capitalización. Además, subraya que el sentimiento inversor continúa siendo muy negativo, ya que más del 42% de los inversores individuales estadounidenses se declaran bajistas y el porcentaje de alcistas ha descendido con fuerza. Para Cava, este exceso de pesimismo constituye un factor favorable para nuevas subidas bursátiles a corto plazo.

No obstante, insiste en que sigue esperando una corrección importante, "del orden del 15% como mínimo", aunque cree que no llegará durante el mes de julio.

La segunda parte del análisis se centra en la decisión del Banco Central Europeo de subir los tipos de interés en 25 puntos básicos. Cava critica duramente esta medida al considerar que la institución actuó cuando las presiones inflacionistas ya comenzaban a moderarse. Argumenta que la caída del precio del petróleo ya era visible tanto en la evolución del Brent como en la estructura bajista de la curva de futuros, lo que, según él, anticipaba un descenso de la inflación. Además, sostiene que las expectativas inflacionistas a un año ya estaban retrocediendo antes de la decisión del BCE.

El experto también censura las posteriores declaraciones del gobernador del banco central alemán, quien defendió la subida alegando la incertidumbre existente. Cava considera que, si "la situación sigue siendo opaca", la actitud correcta debería ser reconocer el error y rectificar, especialmente teniendo en cuenta la debilidad cíclica de la economía alemana y la fuerte caída acumulada del precio del petróleo.