El nuevo importe supone un incremento del 6% respecto a los 0,5 euros brutos por acción que la compañía energética abonó el pasado mes de enero.
Hace unas semanas, Repsol, bajo la dirección de Josu Jon Imaz, revisó su plan estratégico con horizonte en 2028. En este marco, la empresa prevé destinar entre el 30% y el 40% del flujo de caja operativo a la remuneración de sus accionistas, combinando dividendos en efectivo y programas de recompra de acciones. En total, estima repartir cerca de 3.600 millones de euros en dividendos hasta ese año, una cifra que se verá complementada con recompras para alcanzar el nivel de retribución comprometido.
De cara a 2026, la compañía ya ha avanzado que dedicará alrededor de 1.900 millones de euros a remunerar a sus cerca de medio millón de accionistas. En concreto, prevé abonar un dividendo en efectivo de 1,051 euros brutos por acción, lo que representa un aumento del 7,8% respecto a 2025. Esta cantidad incluye los 0,50 euros ya distribuidos en enero de 2026. Además, ha iniciado un programa de recompra de acciones por un máximo de 350 millones de euros, con el objetivo de reducir su capital social.
Para los dos ejercicios siguientes, la energética contempla incrementar en torno a un 3% anual el importe total destinado a dividendos en efectivo, hasta alcanzar los 1.233 millones de euros en 2028. Este crecimiento, junto con las recompras de acciones previstas, permitirá elevar el dividendo por acción a un ritmo superior al 6% anual.
Asimismo, la compañía someterá a la aprobación de sus accionistas una reducción de capital social de hasta 110,537 millones de euros, equivalente al 10% del capital, mediante la amortización de un máximo de 110,537 millones de acciones propias.
Por otro lado, propondrá autorizar al consejo de administración para ampliar capital, en una o varias ocasiones y dentro de un plazo de cinco años, mediante aportaciones dinerarias por un importe máximo de 552,687 millones de euros. Esta medida sustituirá, en la parte no ejecutada, al acuerdo aprobado en la junta de mayo de 2022.
También se solicitará la autorización para que el consejo pueda llevar a cabo la adquisición de acciones de la compañía, directamente o a través de filiales, durante un periodo de cinco años, dejando sin efecto el permiso concedido en 2022 en la parte que no se haya utilizado.
En el ámbito del gobierno corporativo, la empresa propondrá la reelección como consejeros de Carmina Ganyet i Cirera, Emiliano López Achurra, Iván Martén Uliarte e Ignacio Martín San Vicente.
Finalmente, la junta de accionistas abordará la aprobación de las cuentas anuales y el informe de gestión correspondientes al ejercicio 2025, así como la gestión del consejo y el nombramiento del auditor para 2026. Asimismo, se someterá a votación consultiva el informe anual de remuneraciones de los consejeros y se propondrá la aprobación de tres nuevos ciclos del plan de compra de acciones destinado a los beneficiarios de los programas de incentivos a largo plazo.