Algunos datos para situarnos:

China es el primer productor mundial de acero, con 928 millones de toneladas en 2018, un 51,3% de los 1.808,4 millones del total mundial. España ocupa el puesto número 16, con 14,3 millones de toneladas. Los productores chinos exportaron 68,8 millones de toneladas, de las que cuatro fueron a parar a la UE. Por su parte, la UE exportó 44,9 millones de toneladas, de las que solo 1,5 millones fueron a China. Así, el balance comercial UE-China es deficitario para la UE en 2,5 millones de toneladas.  

Los datos del sector en España indican que la industria siderúrgica española alcanzó en 2018 una producción de acero bruto de 14,3 millones de toneladas, una cifra un 0,8% inferior a los 14,4 millones del año anterior. En cambio, los aceros no aleados repitieron la misma cifra del ejercicio precedente, mientras que los aceros inoxidables redujeron en un 3,3% su producción quedando ligeramente por debajo del millón de toneladas. El valor de las exportaciones de productos siderúrgicos y de primera transformación se estabilizó en 7.996 millones de euros, apenas un 0,6% más que un año antes, según datos de la Agencia Tributaria. Sin embargo, el valor de las importaciones subió un 13,4% hasta llegar a 8.206 millones de euros. Por tanto, el saldo de la balanza comercial ha pasado así a ser ligeramente negativo por primera vez en 10 años, con un déficit de 210 millones de euros.

Origen del problema

EE UU impuso un arancel en 2018 del 25% a las importaciones de acero. Esta medida provocó que productores como China o Turquía, desviasen sus ventas hacia Europa. De esta forma por ejemplo las exportaciones desde Turquía a Europa aumentaron un 64,8% en 2018. Los precios bajos de productos de acero de estos países tumbaron los precios también de los productores europeos. Empresas siderúrgicas tuvieron que hacer frente a esta situación con recortes de producción y ajustes laborales en plantas europeas.

Una primera solución provisional que se quedó como definitiva

La UE impuso unas medidas de salvaguardia para limitar las importaciones y potenciar el sector europeo. Medidas que en un primer momento se fijan como temporales se convirtieron en permanentes y que consisten básicamente en permitir la entrada libre en la UE de productos procedentes del exterior hasta completar unas cuotas o contingentes calculados en función de las importaciones de los últimos años. A partir de esas cuotas, las importaciones se gravan con un arancel del 25%. Esas cuotas fueron modificadas este verano y la actualización, que tenía como objetivo fundamental las importaciones turcas, entró en vigor el pasado 1 de octubre.

Y llegará el BREXIT y habrá que revisar las medidas de protección:

Desde la UNESID, asociación empresarial de la siderurgia española, que aglutina 46 empresas señalan que es necesaria una revisión tras el BREXIT de las medidas de salvaguarda vigentes en Europa sobre las importaciones siderúrgicas. En esta línea, sería necesario reforzar las medidas de protección al sector europeo ante las importaciones de acero procedentes de países como China, que acapara más de la mitad de la producción mundial, o Turquía, que, como ya hemos indicado venden a precios que hacen muy difícil competir a los productores europeos.

Acuerdo EE.UU.-China

Parece que por fin hay un principio de acuerdo entre EE. UU. y China para cerrar la primera fase del acuerdo comercial que están negociando ambos países. Han suspendido la subida arancelaria que tenía prevista el Ejecutivo de EE. UU. para el 22 de diciembre y que afectaba principalmente a bienes de consumo y podría abrir la puerta a ciertas rebajas en algunos de los aranceles ya implementados.

Con las elecciones en EE.UU. el próximo año parece que la guerra comercial será un tira y afloja para ganas posiciones electorales y al mismo tiempo mantener el tono proteccionista que ha caracterizado a Trump en su legislatura. Será por tanto un tema que por el momento no parece que les interese a las partes resolver de todo. Y esta incertidumbre no favorece en absoluto al sector.

Un problema que trasciende a varios sectores

La industria siderúrgica española es la base de la cadena de valor metal-mecánica. El acero es el componente fundamental en el sector de los automóviles, todo tipo de maquinaria, las infraestructuras… El problema siderúrgico por tanto trasciende a su propia industria y sus repercusiones abarcan otros muchos sectores. En esta linea, los fabricantes de automóviles, que obtienen en Europa el 94% del acero para sus vehículos, sostienen que la siderúrgica de la UE es un socio vital para ellos y las medidas de salvaguarda que frenan las importaciones perjudican su competitividad al trasladar el incremento del precio del acero al mercado comunitario. La incertidumbre que genera, la volatilidad en el precio de materias primas, la inseguridad de las inversiones, la dificultad por tanto en la toma de decisiones empresariales por el momento está lejos de resolverse.

RATIOS PER PVC YIELD
Acerinox 20.40 1.25 5.17%
Aperam 10.4 0.67 8.44%
ArcelorMittal <0 0.45 1.43%
CIE Automotive 8.46 2.46 2.61%
Gestamp 9.38 1.19 3.76%
Tubacex  34 1.21 1.4%
Tubos Reunidos <0 0.46 0%